Con los cables y las tapas, los ladrones se llevan también los servicios y la seguridad

Barrios padecen la falta de teléfono, internet o televisión durante semanas y hasta meses

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Cables, medidores, sus tapas, y las tapas de las bocas de tormenta. Todo sirve para los ladrones si está a la mano, se lo pueden apropiar y vender en el mercado negro sin consecuencias; sin consecuencias para ellos, claro, no así para los vecinos de barrios enteros que pasan semanas y hasta meses privados de servicios por los que pagan puntualmente y con esfuerzo, sin pasar por alto los riesgos que implican muchos de esos delitos.

En Los Hornos, por caso, “desaparecieron” las tapas de las cámaras de desagüe pluvial situadas sobre la calle 153, entre 60 y 65, que son de hierro y pesan aproximadamente 50 kilos.

“Por eso las roban, porque hay quienes las venden y quienes las compran”, lamentó un vecino, destacando que la reposición “es lenta y no siempre ocurre, hasta que pasa algo y la denuncia se viraliza”, como pasó recientemente con una mascota que cayó por ese hueco y tuvieron que rescatarla. “Reemplazaron la tapa por una de cemento, hasta que repusieron la de hierro”, comentó.

No es con lo único que arrasan los ladrones “chatarreros” de ese barrio. Según trascendió, en la zona comprendida entre las calles 150 y 154, de 60 a 72, la “mitad de los vecinos se quedaron sin televisión, internet y teléfono” por el robo de cables.

Con el mismo problema tienen que lidiar quienes viven en un sector de San Carlos, donde desde hace 10 días padecen la falta de teléfono e internet por los “robacables” que se llevaron los tendidos de los postes, interesados en el cobre. Uno de los damnificados es un hombre de 79 años que vive en 49 entre 139 y 140 y, por miedo a eventuales represalias, pidió no ser identificado. La sustracción ocurrió en la esquina de 50 y 140, detalló el vecino, indignado con los “chorros” que “se las arreglan para actuar cuando nadie los ve”.

“Otros vecinos perjudicados por la misma situación hicieron su reclamo ante la empresa Movistar para que repongan los cables robados, pero la empresa no está dispuesta a hacerlo porque intuye que volverían a robarlos”, comentó el hombre, indignado. En el barrio circula el rumor que los responsables del servicio analizan sustituir los cables por otro material que no sea el cobre tan buscado por los delincuentes, en virtud de su costo: ronda los 750 pesos el kilo.

“Quieren poner otro componente de menor valor”, refirió el vecino.

“HAY VARIOS VECINOS ARMADOS”

Más allá del robo de cables y tapas de bocas de tormenta, que golpea en todos los barrios, los frentistas de San Carlos están preocupados por las distintas modalidades que los acechan.

Denunciaron que la inseguridad recrudeció “en los últimos 3 o 4 meses”, particularmente por el accionar de motochorros y arrebatadores callejeros que actúan “a cualquier hora”, aseguraron.

“Acá hay varios vecinos armados, a pesar de que contamos con la Alarma Vecinal”, ratificó otro frentista que también se manifestó indignado con el robo de cables.

“Cuando cae la tarde los comercios empiezan a cerrar y no queda nadie en la calle, más por los ladrones que por la pandemia”, cerró.

 

Caravana
Los vecinos y comerciantes de Los Hornos retomarán esta tarde la iniciativa que vienen repitiendo cada jueves a las 18, para visibilizar el reclamo de seguridad: la caravana de autos que parte de 137 y 68, suspendida el jueves pasado por las restricciones.

 

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