Keiko Fujimori y Pedro Castillo, en un virtual empate técnico en Perú

En el ballotage, dos encuestas de boca de urnas diferentes pero de la misma empresa dieron primero una leve ventaja a la hija del exmandatario, pero luego a su rival de izquierda. Esta madrugada empezó el conteo oficial

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LIMA

Pedro Castillo mantenía una levísima ventaja sobre Keiko Fujimori en el recuento de los votos de las elecciones presidenciales peruanas, pero por un porcentaje tan exiguo que no permite declarar un ganador en los comicios y obliga a esperar al recuento definitivo de todos los votos.

Así lo reveló el conteo rápido de votos realizado por la encuestadora Ipsos para el canal América Televisión, que otorgó un 50,2 % de los votos válidos a Castillo y el 49,8% a Keiko, dentro del margen de error del +/- 1% de este estudio.

Esta cifra, que incluye ya datos reales del escrutinio, da la vuelta a la encuesta de pide urna hecha por la misma empresa y que otorgaba una levísima ventaja a Fujimori, siempre también dentro del margen de error.

Con estos resultados la definición del ganador solo se podrá dar en días posteriores cuando esté considerablemente avanzado el escrutinio oficial de los votos, cuyos primeros reportes comenzaron a difundirse esta madrugada.

“Tenemos un empate estadístico, dentro del margen de error, un empate muy ajustado. No hay manera de declarar un ganador en este momento”, dijo el director de Ipsos Perú, Alfredo Torres.

Desde ambos búnkers se pedía calma para poder festejar.

El nuevo mandatario asumirá el 28 de julio, día en que Perú conmemora el bicentenario de su independencia, en reemplazo del presidente interino moderado Francisco Sagasti, quien exhortó a sus compatriotas “a respetar escrupulosamente la voluntad expresada en las urnas”.

Con mensajes de unidad, Fujimori y Castillo prometieron que respetarán el resultado de una de las elecciones más reñidas de la historia de este país, golpeado por la pandemia, la recesión económica y una feroz crisis política.

Con proyectos económicos antagónicos, el maestro de escuela rural y la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori libraron una campaña marcada por la incertidumbre y la exacerbación de los miedos.

Castillo encabezó por la mañana un desayuno familiar en su chacra del barrio de Chugur, en la región norteña de Cajamarca. Luego acudió a votar, seguido por centenares de campesinos, al cercano pueblo de Tacabamba, donde se quedó a esperar los resultados del ballotage.

“Vamos a ser respetuosos en cuanto haya algún informe oficial” de los resultados, indicó el candidato de 51 años, vestido con casaca marrón y sombrero blanco de copa alta, típico de Cajamarca.

Su rival, que participó en un desayuno familiar sobre las laderas de un cerro en un barrio humilde de Lima, también prometió reconocer los resultados, algo que no hizo en el ballotage de 2016, cuando perdió ante el banquero Pedro Pablo Kuczynski.

“Respetaré la voluntad popular como debe ser”, prometió la candidata de 46 años, en su tercera postulación a la presidencia de Perú.

Fujimori, quien votó en la tarde en el distrito limeño de Surco, felicitó además “a los abuelitos y abuelitas” por haber ido a sufragar. “Lo hacen pensando en sus hijos y sus nietos”, dijo.

La votación, a la que estaban convocados 25 millones de ciudadanos, se desarrolló con tranquilidad en las ciudades y pueblos de la sierra andina, la selva amazónica y la costa, donde está Lima.

EN EL EXTERIOR

Un millón de peruanos se habían registrado para votar en el exterior, desde Chile hasta Japón, pasando por España y EE UU, donde la peleada elección movilizó a miles preocupados por “la democracia y estabilidad” de su país.

Entre los países donde votaron figura Japón, donde tienen sus raíces los Fujimori. En Chile, donde vive la mayor comunidad peruana en América latina, hubo largas filas para sufragar.

En Venezuela, Chile, Paraguay y Aruba los peruanos pudieron votar ayer, después de no poder hacerlo en la primera vuelta del 11 de abril por las restricciones que impuso la pandemia.

Gane quien gane, Perú seguirá manteniendo un perfil conservador en varios aspectos, con el rechazo de los dos candidatos a legislar sobre el aborto, el matrimonio homosexual y la identidad de género.

El ballotage se celebró en plena pandemia. Perú pasó la semana pasada a tener la mayor tasa de mortalidad del mundo por Covid-19, tras ajustar las cifras, y acumula casi dos millones de contagios y más de 180.000 decesos.

DESAFÍOS

El nuevo presidente deberá tomar medidas urgentes para superar la pandemia, la recesión económica y la inestabilidad política, lidiando con un Congreso fragmentado, la corrupción y la deficiente gestión pública.

La economía peruana, que se hundió 11,12 por ciento en 2020 por la pandemia, sigue dependiendo de la minería para crecer, mientras acumula distorsiones por la informalidad laboral (que alcanza al 70 por ciento de los trabajadores), la corrupción y las instituciones débiles. Y el país tiene en los altos precios del cobre, su principal exportación, una nueva oportunidad para catalizar el crecimiento económico.

“El marco legal actual es bueno y eso ha permitido un despegue de la inversión privada nacional y extranjera en 25 años”, indicó Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía y graduado en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago. (AFP, EFE y AP)

 

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