El ex futbolista y actualmente empresario y dueño del Club Internacional de Fútbol Miami, David Beckham, despidió en el Westminster Hall a la reina Isabel II, entre una multitud de gente que se encontraba realizando una larga fila, en la que algunos, llevaban horas y horas esperando.
Según cuentan los propios medios locales, Beckham permaneció allí por el espacio de entre 10 y 14 horas, aguardando acercarse a los restos de la reina.
Vestido de traje, con un sobretodo y una boina negra, junto a un paraguas, se presentó de una manera muy inadvertida, aunque su rostro no estaba tapado ni mucho menos. Fue uno más. “Pensé que viniendo a las dos de la madrugada iba a estar un poco más tranquilo, me equivoqué”, remarcó.
Dentro del lugar, se lo vio entrar y emocionarse, mientras se encontraba en la capilla ardiente. “Siempre supimos que este día sería difícil. Nuestros pensamientos están con la familia; es muy especial escuchar todas las historias de la gente que vino hasta aquí”, dijo el ex futbolista. “Es un día triste, pero un día para recordar”, subrayó.
SUSCRIBITE a esta promo especial