Décadas de incendios forestales en el sur

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Enero de 1996:Challhuaco y Cerro Catedral (Río Negro). Incendio histórico que arrasó bosques nativos y afectó viviendas en Villa Catedral. Marcó un antes y un después en la Patagonia andina. Impulsó el fortalecimiento del SPLIF y el posterior desarrollo del Plan Nacional de Manejo del Fuego.

1999–2000: Cordillera de Río Negro y Chubut. Serie de incendios durante dos veranos consecutivos, con condiciones de sequía y viento extremo. Se repitieron evacuaciones, pérdidas ambientales y fallas de coordinación entre jurisdicciones.

2008: Parque Nacional Los Alerces (Chubut). Incendio de gran magnitud dentro de un área natural protegida. Se investigó su origen humano. Afectó bosques centenarios y evidenció las dificultades para combatir incendios en zonas de acceso complejo.

Enero de 2013: Cholila y Lago Puelo (Chubut). Más de 20.000 hectáreas afectadas. Viviendas destruidas y evacuaciones masivas.

2015: Parque Nacional Lanín (Neuquén). Incendio forestal de gran extensión que se mantuvo activo durante semanas. Requirió un operativo nacional y reavivó el debate sobre prevención, manejo del combustible forestal y cambio climático.

Verano de 2021: Lago Puelo, El Hoyo y El Maitén (Chubut). Una de las peores tragedias recientes. Más de 200 viviendas destruidas, miles de hectáreas arrasadas y evacuaciones masivas.

Enero de 2022: Cuesta del Ternero, El Bolsón (Río Negro). Incendio que quemó alrededor de 8.000 hectáreas. Seis personas fueron condenadas judicialmente por iniciar el fuego de manera negligente.

Enero de 2025: Epuyén y Comarca Andina (Chubut). Incendio forestal de interfase iniciado. Motivó las evacuación obligatoria de viviendas, hubo cortes en la Ruta 40 y viviendas e infraestructura afectadas.

Febrero de 2025: Epuyén / El Pedregoso (Chubut). Miles de hectáreas afectadas, alrededor de 70 viviendas dañadas y cientos de personas evacuadas. Las autoridades hablaron de incendio intencional.

Noviembre de 2025: Epuyén (Chubut). Incendio fuera de la temporada tradicional, en un contexto de invierno seco y condiciones climáticas adversas. La investigación apuntó a negligencia humana.

Patrones comunes: origen humano predominante (negligencia o intencionalidad). Viento, sequía y altas temperaturas como aceleradores. Incendios de interfase con impacto directo en comunidades. Respuesta estatal tardía o insuficiente. La lluvia como factor decisivo final en ocasiones.

 

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