“Nunca vi nada igual”, dijo un guardavidas de la zona de El Torreón
Edición Impresa | 13 de Enero de 2026 | 03:06
Sorpresa. El fenómeno que golpeó ayer en un amplio sector de la Costa Atlántica bonaerense agarró a mucha gente desprevenida y hasta quienes trabajan en tareas preventivas y de seguridad no ocultaron la conmoción por lo vivido.
“Nunca presencié algo parecido”, afirmó Maximiliano Prensky, guardavidas del sector de El Torreón. Relató que se produjo “una especie de mini tsunami”, que obligó a los bañistas a correr desesperados en busca de un lugar seco y seguro sobre la arena.
“Tuvimos que sacar a seis o siete personas mayores y, a puro silbato, hacer que todos salieran del agua”, contó en diálogo con la prensa.
El episodio se dio luego de una bajamar repentina y muy marcada, que dejó al descubierto una extensa franja de playa.
Con las altas temperaturas, muchas personas avanzaron y se instalaron lo más cerca posible del límite que marcaba el mar, atraídas por la posibilidad de refrescarse.
Después llegó la crecida: una sucesión de olas que no eran demasiado altas, pero sí extremadamente potentes. “Tuvimos que usar la moto de agua porque los botes ya estaban afectados a otros rescates”, explicó en referencia al despliegue de los equipos. Incluso fue necesario asistir a nadadores habituales de la zona, acostumbrados a trayectos largos. “Se armó algo así como un agujero negro en la punta de la escollera”, describió Prensky, y remarcó: “Jamás vivimos algo así en este lugar”.
Una situación muy parecida se registró en el área de Punta Mogotes, donde el avance repentino del mar generó corridas y escenas de tensión. El agua ganó terreno con firmeza en cuestión de segundos. “Avanzó más de 50 metros respecto de donde estaba apenas cinco minutos antes”, señalaron testigos.
Desde La Caleta, en el partido de Mar Chiquita, bañistas también relataronque fueron dos olas consecutivas y persistentes las que se desplazaron tierra adentro. En ese sector, donde la playa es angosta, el mar cubrió casi toda la superficie.
“Se llevaba reposeras, ojotas, todo lo que encontraba a su paso”, comentaron. “El mar se retiró, teníamos el agua a los tobillos y en cinco segundos nos llegaba al pecho”, contó Gastón, que se encontraba entre Cobo y La Caleta. “Llegamos a agarrar a los chicos, que se asustaron y lloraban, no entendíamos qué estaba pasando”, agregó.
“Fue muy rápido. Duró unos 30 o 40 segundos”, completó.
Desde la Municipalidad de Mar Chiquita calificaron el fenómeno como una “súper ola” o “mini tsunami”, que obligó a la intervención coordinada de las distintas áreas de Seguridad en Playas.
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