“Te vendieron”: horas de terror para una abogada platense
Edición Impresa | 15 de Enero de 2026 | 03:44
Una abogada de La Plata vivió una madrugada de terror en su propio departamento, en un episodio que vuelve a poner en primer plano la crudeza de la inseguridad y la impunidad con la que actúan los delincuentes en distintos barrios de la capital bonaerense. Según pudo saber EL DIA, todo ocurrió en 513 bis entre 3 bis y 4, mientras la ciudad dormía y el silencio de la noche se transformaba en un escenario de miedo absoluto.
Eran cerca de las tres de la mañana cuando la víctima, una joven letrada platense de 28 años, descansaba en su dormitorio sin imaginar que ya no estaba sola. De manera sorpresiva, un hombre ingresó a su vivienda y la despertó en medio de una escena tan abrupta como violenta. El ladrón la intimidó exhibiéndole un arma de fuego y le exigió dinero de forma reiterada. “Dame la plata, dame los dólares”, le dijo, mientras ella, aún confundida, intentaba comprender qué estaba pasando.
Bajo amenazas constantes, el agresor la obligó a desplazarse hasta el living del departamento. Allí, lejos de tranquilizarse, la situación escaló aún más. Con una frase que todavía resuena con fuerza, el delincuente le aseguró: “Te vendieron, estoy acá porque te vendieron”, dejando en la víctima una sensación de vulnerabilidad total y la sospecha de haber sido marcada previamente.
En estado de shock y profundamente nerviosa, la mujer recordó que tenía una pequeña suma de dinero guardada dentro de un libro y se lo hizo saber. El atacante la obligó a buscarlo, pero los nervios le jugaron una mala pasada y no logró encontrarlo. La frustración del asaltante se tradujo en más violencia psicológica: volvió a llevarla al cuarto y, ante la falta de dinero, la condujo hasta el baño.
Allí comenzó uno de los momentos más angustiantes del episodio. El hombre la encerró y le ordenó que no saliera “para nada”. Desde ese espacio reducido, con la puerta cerrada y sin saber si el agresor seguía en el inmueble o qué podía pasar después, la abogada quedó a merced del miedo. En un intento desesperado por calmar la situación, recordó que tenía relojes de valor y salió a ofrecérselos. El delincuente aceptó y se llevó tres relojes antes de volver a ordenarle que se encerrara.
TRES HORAS DE ANGUSTIA
Durante aproximadamente tres horas, la víctima permaneció encerrada en el baño. En ese lapso, el tiempo pareció detenerse. No sabía si el hombre seguía armado, si podía regresar en cualquier momento o si alguien acudiría en su ayuda. Recién cuando advirtió que comenzaba a amanecer, se animó a salir. El departamento estaba en silencio. El agresor ya no estaba.
Al recorrer el lugar, descubrió que una ventana que da al balcón se encontraba abierta, lo que hace suponer que el delincuente ingresó escalando desde el exterior. Poco después llegó una nueva constatación devastadora: su vehículo, que estaba estacionado en la vía pública, había sido robado junto con las llaves del departamento.
El botín fue importante: una computadora portátil, un celular, documentación personal, tarjetas, dinero en efectivo destinado al pago de un alquiler, carteras y objetos de alto valor sentimental, como un anillo de oro regalado por su abuela. A esto se suma el desorden total en la vivienda y el corte del suministro eléctrico durante el hecho, lo que profundizó la sensación de indefensión.
Siempre en base a lo revelado por denunciante, antes de irse, el delincuente lanzó una última amenaza: dijo que iba a seguir robando en los departamentos de abajo. La víctima, desesperada, le pidió que no les hiciera nada, ya que allí viven sus padres. Por fortuna, su familia resultó ilesa.
El caso fue denunciado horas después en la Comisaría Sexta de La Plata. La investigación quedó en marcha, aunque el episodio vuelve a reflejar una realidad que se repite: delincuentes que ingresan con total impunidad, víctimas sometidas y una inseguridad que golpea sin freno a los platenses.
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