VIDEO. Tragedia devastadora: el detrás del incendio fatal en Los Hornos
Edición Impresa | 16 de Enero de 2026 | 03:02
El incendio que se desató en una casa de Los Hornos no solo dejó un saldo devastador de tres víctimas fatales, sino también una herida profunda en una familia, en un barrio entero y en una comunidad que aún no logra comprender cómo, en cuestión de minutos, todo se transformó en una tragedia irreparable. La muerte de Celeste Villalba, de 27 años, y de sus dos pequeñas hijas, Pilar González, de 7, y Aitana Villalba, de apenas 4, conmocionó a La Plata y generó una ola de dolor que se multiplicó con el paso de las horas.
Mientras la investigación judicial avanza para determinar con precisión las circunstancias del siniestro ocurrido en un domicilio ubicado en calle 57 entre 152 y 153, el foco de la tragedia se traslada inevitablemente al costado más crudo y humano: el detrás del fuego, el vacío que dejaron las víctimas y el grito colectivo de una sociedad atravesada por la pérdida.
Celeste se mostraba en sus redes sociales como una joven rodeada de amistades, con una vida sencilla, marcada por el afecto y, sobre todo, por el amor incondicional hacia sus hijas, que eran su pilar y su motor. En fotos y videos compartidos en Facebook y TikTok se la veía sonriendo junto a las nenas, compartiendo salidas y momentos cotidianos que hoy adquieren un peso desgarrador. “Ellas eran todo para ella”, repiten quienes la conocían, intentando poner en palabras lo inexplicable.
Las horas posteriores al incendio estuvieron marcadas por la desesperación y el shock. Vecinos del barrio relataron escenas de angustia extrema: gritos pidiendo ayuda, intentos desesperados por ingresar a la vivienda envuelta en llamas y un despliegue de emergencia que, pese a los esfuerzos, no logró evitar el desenlace fatal. Bomberos de Los Hornos y San Carlos, junto con personal del SAME y efectivos policiales, trabajaron intensamente en el lugar, mientras el fuego consumía gran parte del interior de la casa.
Según la principal hipótesis que maneja la investigación, y que surge del testimonio de una testigo clave, el fuego se habría iniciado de manera accidental. Una adolescente de 17 años relató que su hermano menor, de apenas 3 años, se encontraba jugando con un encendedor dentro de la vivienda y, en un descuido, habría prendido fuego ropa y un colchón. Las llamas se propagaron rápidamente y, aunque ella logró salir junto al niño, Celeste y sus hijas quedaron atrapadas en el interior. Esa versión, ahora bajo análisis judicial, será corroborada o descartada a partir de las pericias técnicas y las autopsias ordenadas por la Justicia.
Tristeza e impotencia
Mientras tanto, el dolor se trasladó con fuerza a las redes sociales, donde amigos, familiares y vecinos comenzaron a despedir a las víctimas con mensajes cargados de tristeza e impotencia. “Qué terrible, dos criaturas y una mamá tan jovencita morir así. Que Dios le dé consuelo a toda la familia”, escribió una vecina. “Vuelen alto vos y tus niñas, Cele, te voy a extrañar”, expresó otra amiga.
Uno de los mensajes que más impacto generó fue el de un hombre que se presentó como el padre de una de las menores, quien dejó un posteo atravesado por la desesperación: “Pilar, te voy a extrañar mucho. Me re partiste el corazón, hija. No poder estar afuera y estar en ese momento de mierda con vos… me faltaban seis meses nomás para estar con vos y enterarme que te me fuiste. Dame fuerzas para seguir, hija”. Las palabras, escritas entre lágrimas virtuales, reflejan la dimensión del dolor que atraviesa a la familia.
“Amiga mía, aún no me lo creo. Volá bien alto vos y las nenas. Mucha fuerza para tu familia. Solo me queda recordarte con una hermosa sonrisa”, escribió otra joven en Facebook. “Celes, me desgarra tu grito de ayuda, Dios mío, me parte el alma”, publicó una mujer que aseguró haber escuchado los pedidos desesperados durante el incendio. Los mensajes se acumulan, se repiten, se responden entre sí, como si el barrio entero buscara acompañarse en el duelo.
Incluso, en medio de la conmoción, comenzaron a circular pedidos de colaboración para el velorio y los gastos derivados de la tragedia, un gesto que volvió a poner en evidencia la solidaridad de una comunidad golpeada. “El barrio está de luto”, resumió un vecino, mientras otros recordaban a las niñas como “las amiguitas de mi hijo” y describían la escena como “desesperante”.
La causa fue caratulada como “Averiguación causales de muerte” y quedó en manos de la UFI N°16, que ya dispuso la realización de autopsias y pericias complementarias para esclarecer si existieron otros factores que hayan influido en el fatal desenlace. Los cuerpos de Celeste y de sus hijas fueron hallados en la parte delantera de la vivienda, debajo de una ventana, sobre una cama, una imagen que terminó de confirmar la magnitud del horror.
Mientras la Justicia avanza, Los Hornos intenta recomponerse del golpe. Las calles, que horas antes fueron escenario de sirenas, humo y desesperación, hoy están atravesadas por el silencio y la tristeza. La muerte de una joven madre y de dos niñas pequeñas dejó una marca imborrable, una herida abierta que ninguna pericia podrá cerrar. Porque más allá de las hipótesis, lo que queda es el dolor de una ausencia que duele.
Cabe mencionar que la familia ya venía atravesada por una tragedia previa. Allegados señalaron que el año pasado habían perdido a un joven familiar, un jinete que falleció tras un grave accidente ocurrido en Barrio Hipódromo. El muchacho cayó violentamente del caballo cuando perdió el control del animal, que avanzaba a gran velocidad, y sufrió heridas fatales.
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