La AFA defendió la comisión del 30% para Faroni y publicó contratos de la era Grondona

La casa madre del fútbol responsabilizó a gestiones anteriores por vínculos “desfavorables” y acusó a empresarios

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La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) difundió un comunicado oficial con el que buscó responder a las investigaciones periodísticas y a los cuestionamientos que en las últimas semanas pusieron bajo la lupa el manejo de fondos de la entidad. El texto se difundió en un clima de creciente tensión institucional y en medio de sospechas por maniobras financieras que involucran a empresarios cercanos a la dirigencia.

El comunicado intenta justificar la comisión del 30% que se le reconoce al productor teatral y ex diputado provincial Javier Faroni en distintos contratos comerciales. La respuesta pública se produjo después de que se conociera que Faroni presuntamente habría utilizado al menos 6,2 millones de dólares provenientes de cuentas ligadas a la AFA para financiar la adquisición del club italiano Perugia, operación realizada a través de sociedades que él mismo controla.

La operatoria bajo investigación

La compra del Perugia se habría realizado mediante la firma Sports Next Gen Ltd., una empresa dedicada a inversiones en el ámbito deportivo. Lo que salió a la luz ahora es que esa compañía recibió transferencias desde una cuenta en el Bank of America a nombre de TourProdEnter LLC, empresa administrada por Erica Gillette, esposa de Faroni.

Gillette está vinculada contractualmente a la AFA, presidida por Claudio “Chiqui” Tapia, y es mencionada en documentos bancarios como operadora de fondos destinados a actividades comerciales de la Selección Argentina. Esta triangulación de fondos, bajo sospecha judicial, es uno de los ejes del escándalo que envuelve a la institución.

El informe periodístico también señala que Faroni habría actuado como intermediario en operaciones que exceden su rol formal dentro de la estructura comercial del organismo, lo que encendió alarmas en organismos estatales de control y alimentó las críticas de sectores internos del fútbol argentino.

Frente a estas revelaciones, la AFA difundió un documento titulado “La única verdad, es la realidad”, frase atribuida a Juan Domingo Perón. Allí, la institución menciona que recibió “publicaciones malintencionadas, desinformaciones y operaciones” destinadas a deteriorar la imagen de la dirigencia y aclara que considera necesario “reiterar información relevante para comprender el estado actual de los contratos comerciales”.

El texto sostiene que, desde 2017, la gestión actual se propuso “revalorizar los activos” de la AFA renegociando convenios con sponsors, agentes y proveedores. Asegura que al asumir encontraron contratos cedidos hasta 2030 que, según la entidad, perjudicaban los ingresos del organismo.

Críticas a la gestión Grondona

En la comparación histórica, la AFA menciona que durante la conducción de Julio Grondona existían esquemas comerciales en los que los intermediarios obtenían porcentajes sustancialmente mayores que los percibidos por la institución.

El comunicado enumera ejemplos:

- El agente ISL obtenía el 55% de la facturación por derechos de la Selección Argentina, mientras que la AFA recibía el 45%.

- La empresa Santa Mónica administraba derechos con un reparto del 50% para cada parte.

- El empresario Guillermo Tofoni, asociado a un tenedor de derechos de partidos amistosos internacionales, recibía hasta el 35% de los mayores ingresos; su socio, el 65%; y la AFA solo percibía una suma fija de un millón de dólares por partido.

La entidad sostiene que, en contraste, la distribución actual es “hasta un 70% para la AFA y un 30% para quienes se asocian comercialmente”, lo que, según su versión, representaría un cambio profundo en el modelo de negocios.

Acusaciones cruzadas y presiones internas

El comunicado también apunta contra actores que, según la AFA, buscan “desestabilizar” a la dirigencia. Sostiene que quienes no aceptaron renegociar contratos “desfavorables” para la institución pretenden recuperar beneficios mediante la difusión de información que califica como “distorsionada” o parcial.

En un tramo de fuerte tono político, el documento afirma: “En esta trama de mentiras y desinformación no existen los Robin Hood que luchan por el bienestar del pueblo”, sugiriendo que detrás de las denuncias existirían motivaciones económicas y no un interés genuino en la transparencia.

Como parte de la estrategia defensiva, la AFA adjuntó copias en PDF de los contratos firmados durante la era Grondona con la empresa que comercializaba los partidos de la Selección Argentina en el exterior. La entidad sostiene que esos documentos muestran “el esquema comercial heredado” y permiten comprender el marco en el que se desarrollaron las renegociaciones posteriores.

Por ahora, la AFA no se expresó sobre la ruta del dinero mencionada en la investigación periodística ni sobre el rol específico de Faroni en la adquisición del Perugia. Tampoco hubo precisiones sobre posibles auditorías internas o la intervención de organismos de control estatales.

El caso continúa en desarrollo y ya generó tensiones dentro del propio mundo del fútbol argentino, donde dirigentes, empresarios y ex socios comerciales exponen, a través de los medios, distintas versiones sobre el manejo de los contratos y el flujo de fondos de la Selección. El comunicado de la AFA, lejos de cerrar la discusión, instaló nuevos interrogantes y anticipa un escenario de conflictividad creciente en torno a la administración del principal activo del fútbol nacional.

 

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