Vance hace historia con su visita a Armenia

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El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llegó ayer a Armenia, un país que hasta ahora no había sido visitado por ningún presidente ni vicepresidente estadounidense, en un viaje cargado de simbolismo político y geopolítico.

La visita marca un hito en las relaciones bilaterales y se produce en momentos en que Washington impulsa un acuerdo de paz destinado a cerrar décadas de conflicto entre Armenia y Azerbaiyán.

Durante su estadía en Ereván (capital del país), Vance firmó junto al primer ministro Nikol Pashinyan un acuerdo para avanzar en negociaciones sobre energía nuclear civil y expresó la disposición de Estados Unidos a exportar chips avanzados, drones de vigilancia e invertir en infraestructura armenia. El viaje se inscribe en los esfuerzos de la administración Trump por consolidar su papel como mediadora en la región del Cáucaso.

El trasfondo es el proceso de paz iniciado en agosto en la Casa Blanca, cuando Armenia y Azerbaiyán reafirmaron su compromiso de firmar un tratado definitivo tras casi cuatro décadas de enfrentamientos por el control de Nagorno-Karabaj.

Aunque el texto ya fue inicialado, aún resta su firma y ratificación parlamentaria.

Vance subrayó que “la paz la construyen quienes miran al futuro”, y anunció que continuará su gira en Azerbaiyán.

Pashinyan calificó la visita como “histórica y simbólica” y destacó la profundidad de la relación estratégica con Washington. La llegada del vicepresidente, recibida con honores oficiales, refuerza la apuesta estadounidense por un nuevo equilibrio regional, aunque no estuvo exenta de protestas aisladas en las calles de la capital armenia.

 

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