El premier británico, bajo presión para que renuncie

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La presión política sobre el primer ministro británico, Keir Starmer, no deja de crecer y en las últimas horas se sumó un nuevo pedido de renuncia, esta vez del líder del Partido Laborista Escocés, Anas Sarwar.

La crisis estalló tras las dimisiones del jefe de gabinete y del director de comunicación de Downing Street, vinculadas al escándalo por la relación entre el exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson, y el delincuente sexual Jeffrey Epstein.

Sarwar reclamó un cambio de rumbo en el liderazgo y sostuvo que la situación se ha convertido en una “distracción” que debe terminar. Pese a ello, Downing Street insiste en que Starmer no contempla dejar el cargo y que seguirá enfocado en cumplir el mandato de cinco años iniciado en julio de 2024. Varios ministros del gabinete salieron a respaldar al primer ministro, mientras la oposición conservadora redobló las críticas y calificó su posición como “insostenible”.

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