Un temporal pega fuerte en Francia y Cataluña

Intensas ráfagas de viento y copiosas lluvias dejan muertos, heridos, vuelos cancelados y casi un millón de hogares sin luz

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La borrasca Nils golpea con violencia el sur de Francia y el noreste de España, dejando un saldo de víctimas, cientos de miles de hogares sin electricidad y serias alteraciones en el transporte y la vida cotidiana. El temporal, impulsado por intensas rachas de viento y lluvias persistentes, activó alertas rojas por crecidas, vendavales y riesgo de avalanchas en distintas regiones europeas.

En Francia, un camionero murió la noche del miércoles tras la caída de una rama cerca de Dax, en el suroeste, donde las ráfagas superaron los 160 kilómetros por hora. Las imágenes de carreteras bloqueadas por árboles y postes caídos se multiplicaron desde primeras horas del día. Más de 200 intervenciones de los bomberos fueron contabilizadas solo en la mañana, principalmente para despejar vías y asegurar estructuras dañadas.

El impacto más severo se registró en el suministro eléctrico: alrededor de 900.000 hogares quedaron sin luz, sobre todo en Nueva Aquitania y Occitania. El operador Enedis desplegó su Fuerza de Intervención Rápida Eléctrica, con 360 trabajadores, y premovilizó a más de 1.400 técnicos para restablecer el servicio en cuanto las condiciones meteorológicas lo permitan. Las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de nuevas crecidas en ríos y zonas montañosas.

En Cataluña, el fenómeno también dejó huella. Los vientos alcanzaron los 105 km/h en el puerto de Barcelona y fueron calificados como “excepcionales” por el servicio meteorológico regional. Un total de 86 personas requirieron asistencia sanitaria y 34 fueron trasladadas a hospitales; dos permanecen graves y una en estado crítico. La mayoría de los incidentes estuvieron vinculados a la caída de árboles, muros y mobiliario urbano.

Las consecuencias se extendieron al transporte aéreo y terrestre. En el aeropuerto de Barcelona-El Prat se cancelaron 101 vuelos y se desviaron otros diez. Varias carreteras y líneas ferroviarias sufrieron interrupciones por obstáculos en las vías. Ante la previsión adversa, el gobierno catalán suspendió las clases y la actividad sanitaria no urgente, y pidió limitar la movilidad hasta la tarde del jueves, cuando la intensidad del viento comenzó a disminuir.

Nils, la octava borrasca que atraviesa la península ibérica en lo que va del año, también afectó a Portugal, donde las inundaciones provocaron el derrumbe parcial de un viaducto en la autopista Lisboa-Oporto.

En el litoral vasco se activaron avisos rojos por oleaje y viento extremo. Aunque el sistema pierde fuerza gradualmente, los expertos advierten que la sucesión de temporales intensos refleja una tendencia a episodios más extremos y frecuentes, en un contexto de creciente inestabilidad climática en Europa occidental.

 

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