Obama, contra el “circo” político tras el video racista
Edición Impresa | 16 de Febrero de 2026 | 01:28
El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, lamentó la pérdida de “vergüenza” en la política estadounidense tras la difusión de un video racista compartido desde la cuenta de Donald Trump en su red Truth Social. La pieza, publicada el 5 de febrero, incluía una imagen en la que Obama y su esposa Michelle aparecían con sus rostros sobre cuerpos de mono durante un instante, al final de un clip que promovía teorías conspirativas sobre las elecciones de 2020 ganadas por Joe Biden.
El video fue condenado por dirigentes de todo el espectro político. En un primer momento, la Casa Blanca desestimó las críticas como “falsa indignación”, aunque posteriormente atribuyó la publicación a un error de un asesor y eliminó el contenido. Trump, por su parte, afirmó no haber visto las imágenes ofensivas, aunque sostuvo las acusaciones de fraude electoral presentes en el material.
Consultado al respecto, Obama evitó nombrar directamente a su sucesor, pero señaló que la mayoría de los estadounidenses considera ese tipo de comportamiento “profundamente preocupante”. Denunció además que el clima político actual está dominado por un “espectáculo circense” en redes sociales y televisión, donde -dijo- se ha perdido el decoro y el respeto por las instituciones.
A su juicio, esta degradación del discurso público podría perjudicar a los republicanos afines a Trump en las elecciones de mitad de mandato, aunque confió en que “la respuesta final vendrá del pueblo estadounidense”.
El exmandatario también criticó la política migratoria vigente, en particular una amplia operación federal en Minesota que incluyó redadas masivas y dos tiroteos mortales. Calificó la conducta de los agentes como propia de “países autoritarios”, aludiendo a la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Miles de efectivos participaron en las detenciones, defendidas por la administración como acciones selectivas contra delincuentes.
Obama expresó preocupación por el carácter “negligente y peligroso” de estas operaciones, pero destacó como signo de esperanza la reacción de comunidades y ciudadanos que se organizaron para documentar los procedimientos y protestar pacíficamente, incluso bajo condiciones climáticas extremas. “Ese comportamiento heroico de gente común es lo que debe darnos esperanza”, afirmó.
Las redadas provocaron manifestaciones en todo el país y coincidieron con un cierre parcial del gobierno que afectó al Departamento de Seguridad Nacional (Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos), organismo que supervisa gran parte de la política migratoria. Mientras los legisladores debaten su financiación, los demócratas reclaman cambios sustanciales en la forma en que se llevan a cabo estas operaciones.
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