Ciudad a media máquina: impacto dispar del paro
Edición Impresa | 20 de Febrero de 2026 | 01:35
La Plata amaneció este jueves con un ritmo inusual, marcado por el paro general que, si bien alteró la dinámica cotidiana, estuvo lejos de paralizar la actividad de forma total. Desde las primeras horas, el paisaje urbano mostró postales de conflicto: la bajada de la autopista Buenos Aires-La Plata permaneció bloqueada por cortes, dificultando el acceso principal a la ciudad. A esto se sumó la huelga en la administración pública provincial, con despachos vacíos en ministerios y dependencias clave, configurando una jornada de baja intensidad laboral en el sector estatal platense.
En el centro comercial, el paisaje mostraba persianas altas y bajas. Mientras algunos comercios y empresas decidieron abrir sus puertas para no perder el día de ventas, otros se plegaron a la medida de fuerza por convicción o ante la dificultad de sus empleados para llegar.
Los bancos, en cambio, mantuvieron sus puertas cerradas sin excepción, convirtiéndose en uno de los puntos más visibles del cese de actividades.
La ausencia total de colectivos, producto de una adhesión plena del sector transporte, terminó por definir el pulso de la calle: veredas con menos movimiento y un silencio atípico en las paradas de las avenidas 7, 13 y 44.
El Centro de Atención Municipal (CAM), que concentra el grueso de los trámites ante la Comuna, operó con un funcionamiento a medias. En las puertas del edificio, los empleados daban una respuesta unánime a quienes se acercaban: “Sólo atendemos con turnos previos”, se indicaba, limitando la gestión presencial al mínimo indispensable.
De esta manera, La Plata transitó una jornada de contrastes: un sector privado que intentó resistir el parate frente a un sistema de servicios y transporte que bajó la persiana por completo.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE