Preocupación por la situación de los barrios populares
Edición Impresa | 26 de Febrero de 2026 | 01:48
“Sin integración socio urbana no hay futuro para 5 millones de personas”, advirtió la Mesa Nacional de Barrios Populares, entidad conformada por distintos referentes sociales, entre ellos la Iglesia Católica. El aviso se dio en el marco de la reducción del presupuesto de la Subsecretaría de Integración Socio Urbana (SSISU) y la paralización de las políticas de hábitat que encendieron una señal de alarma a nivel nacional.
El problema habitacional que según el censo de la mesa afecta a 5 millones de personas en todo el país, tiene su fuerte correlato en el Gran La Plata a donde unas 232.500 personas viven en los 262 barrios populares que hay. Datos surgidos del último informe de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) en el que destacaron que la toma de Los Hornos con 160 hectáreas y 2.600 familias, es el asentamiento más grande de la Región.
Ante este panorama, la Mesa Nacional de Barrios Populares organizó una conferencia de prensa encabezada por el Arzobispo de La Plata, el Monseñor Gustavo Carrara, Juan Maquieyra (Director Ejecutivo de TECHO-Argentina), Fernanda García Monticelli (ex Subsecretaria de Gestión de Tierras de la SSISU) y Lila Calderón (Referente del Barrio Obrero de Cipolletti).
En ese marco, el Arzobispo Carrara subrayó la importancia de avanzar en procesos de urbanización e integración social ya que “urbanizar es garantizar cosas tan elementales como agua potable y electricidad segura”, argumentó y destacó el rol de las comunidades: “Ellos trabajan por la integración de sus barrios y ya aportan muchísimo: son obreros de la construcción, trabajadores de la industria textil, de los cordones frutihortícolas que producen los alimentos que consumimos”.
Durante una época, el rol de las comunidades y los vecinos de estos barrios fue tenido en cuenta por planes gubernamentales como el Plan de Asistencia Técnica Esfuerzo Propio y Ayuda Mutua. Instrumento implementado por la Provincia para enfrentar el déficit habitacional, mediante el que técnicos ayudaban a los propios vecinos a construir ellos mismos sus hogares.
Pero en los últimos años, la construcción de vivienda se ha politizado y la proliferación de denuncias de corrupción sirvió de justificación al Gobierno para aplazar y suspender obras. Tampoco se ha encargado una política para desarrollar la construcción industrializada de vivienda que reduce costos significativamente.
Otro de los grandes problemas a los que se debe hacer frente cuando se habla de urbanización es a la falta de acceso a los servicios básicos. Es que la distribución de los servicios de agua y cloaca depende de organismos alejados del control y de los usuarios, lo que sumado a las trabas burocráticas hace que cada vez más se difunda la idea de que esa prestación debe estar a cargo de los municipios.
En La Plata, no solo en los barrios populares sino en gran parte de la Ciudad, hay un atraso con el tema del agua que deriva en la construcción de pozos de agua y pozos negros a corta distancia entre sí y se torna un riesgo para la salud.
Unas 232.500 personas viven en los 262 barrios populares que hay en el Gran La Plata
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