Diseñado por un jugador y quedó para la historia: los detalles del renovado escudo de Gimnasia
| 3 de Febrero de 2026 | 11:32
Gimnasia presentó el domingo su nueva camiseta y, con ella, una decisión cargada de historia: recuperar un escudo que remite a casi un siglo atrás, de la mano de un jugador del propio club. El emblema deja momentaneamente el verde y el amarillo para concentrarse en una paleta de azules, negro y blanco, como una declaración de identidad que mira al pasado.
La historia del escudo se remonta a los primeros años del siglo XX, cuando la institución utilizaba el diseño original de Emilio Coutauret, un emblema artesanal, ornamentado y lleno de detalles. Su riqueza visual, sin embargo, lo volvía complejo de reproducir en papelería, indumentaria y soportes gráficos, lo que abrió la necesidad de una versión más simple y funcional.
El primer escudo con rasgos heráldicos formales apareció en 1901 en la documentación oficial del club. Estaba compuesto por una corona coronada por un yelmo con cimero, con el monograma del club en el centro sobre esmalte en blanco y azul marino. En los cantones superiores se insinuaban las empuñaduras de un sable y un florete, mientras que a los costados se extendían ramas de laureles, símbolos de honor, tradición y espíritu deportivo.
Con el paso del tiempo, la complejidad del diseño volvió impráctica su utilización cotidiana. Por eso, el entonces presidente Adolfo Rivarola encargó a Raúl Felices, jugador del primer equipo y dibujante técnico, la tarea de crear una versión más sencilla que mantuviera la esencia ideada por Coutauret, pero adaptada a las necesidades modernas de reproducción.
Felices no era un nombre más en la historia tripera. Integraba una familia singular dentro del club junto a sus hermanos Enrique y Roberto, uno de los pocos casos de hermanos compartiendo la Primera División. Defensor, disputó 130 partidos entre 1920 y 1927 y marcó cinco goles, dejando su huella tanto dentro como fuera de la cancha, al aportar la identidad visual que acompañaría a Gimnasia en su camino al primer campeonato en 1929.
En diciembre de 1928, el nuevo escudo vio la luz en la portada de Mens Sana, la primera revista oficial del club, consolidando una imagen más simple, reconocible y duradera. Con el correr de las décadas, el emblema sufrió retoques, reinterpretaciones y variantes atravesadas por modas, gestiones y decisiones de marketing.
Hoy, ese escudo simplificado por Raúl Felices vuelve al pecho del corazón azul y blanco, como un puente entre generaciones. Un regreso a las raíces, un homenaje. Corazones felices, por Felices (aunque originalmente de Coutauret).
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