Wall Street en rojo por la fuerte caída de varias tecnológicas
Edición Impresa | 6 de Febrero de 2026 | 01:00
Wall Street cerró con pérdidas generalizadas en una jornada dominada por la liquidación de acciones tecnológicas y un nuevo desplome de las criptomonedas. La combinación de resultados empresariales que no lograron sostener el entusiasmo previo, dudas sobre el costo de la carrera por la inteligencia artificial y señales de enfriamiento en la economía estadounidense impulsó un giro defensivo entre los inversores.
El S&P 500 cayó 1,2% y sumó su sexta baja en siete ruedas desde el máximo histórico alcanzado días atrás. El Promedio Industrial Dow Jones retrocedió también 1,2%, mientras que el Nasdaq —índice fuertemente ponderado hacia el sector tecnológico— se desplomó 1,6% y encabezó las pérdidas del mercado.
Tecnológicas en corrección
La presión vendedora se concentró en empresas vinculadas a semiconductores, plataformas digitales y consumo tecnológico, sectores que habían liderado el rally de los últimos meses. Qualcomm registró una de las caídas más pronunciadas del día al hundirse 8,5%. Aunque la compañía superó las expectativas de ganancias del trimestre previo, su guía para el período actual decepcionó al mercado. La empresa advirtió que la escasez de chips de memoria está llevando a algunos fabricantes de teléfonos a moderar pedidos, un síntoma de enfriamiento en la demanda global.
Alphabet, la matriz de Google y YouTube, también cerró en terreno negativo pese a presentar resultados superiores a lo previsto por los analistas. El foco del mercado estuvo en el agresivo plan de inversión en inteligencia artificial. La compañía anticipó que su gasto en infraestructura y equipamiento podría duplicarse este año hasta rondar los 180.000 millones de dólares, muy por encima de los cálculos previos. El volumen de inversión reavivó interrogantes sobre los plazos de retorno y la sostenibilidad de la actual carrera tecnológica.
Bitcoin, en caída libre
La corrección fue aún más severa en el universo cripto. El bitcoin llegó a perder más del 12% en la jornada y perforó los 64.000 dólares, nivel que lo ubica aproximadamente a la mitad del récord superior a 124.000 alcanzado en octubre. El retroceso arrastró a las empresas vinculadas al ecosistema: Coinbase cayó 13,3% y Strategy se desplomó 17,1%.
Analistas interpretan el movimiento como una purga de posiciones especulativas luego del rally extraordinario de 2025. Al igual que el oro —con el que suele compararse como “reserva digital”— el bitcoin no genera flujos de ingresos propios, por lo que su valuación depende exclusivamente de la disposición de los inversores a pagar precios crecientes. La volatilidad reciente reavivó el debate sobre su rol como activo de refugio.
Señales de enfriamiento económico
El clima de cautela se vio reforzado por datos laborales que sugieren una desaceleración de la economía estadounidense. Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo aumentaron más de lo esperado, lo que podría indicar un ritmo creciente de despidos. Un informe privado registró 108.435 recortes anunciados por empresas en enero, el nivel más alto para ese mes desde 2009, en plena Gran Recesión.
En paralelo, un reporte oficial mostró que las vacantes laborales cayeron a su nivel más bajo en más de cinco años. Aunque algunos economistas atribuyen parte del movimiento a factores estadísticos, otros advierten que el mercado de trabajo podría estar perdiendo dinamismo más rápido de lo previsto.
La reacción fue inmediata en el mercado de bonos. El rendimiento del Tesoro a 10 años retrocedió de 4,29% a 4,19%, una variación significativa que refleja la búsqueda de activos seguros. La debilidad económica podría aumentar la presión sobre la Reserva Federal para considerar recortes de tasas, aunque el riesgo inflacionario sigue presente.
Materias primas en ajuste
Los movimientos bruscos también se trasladaron a los metales preciosos. La plata cayó 9,1% desde que se frenó su impulso récord la semana pasada. El oro retrocedió 1,2% hasta los 4.889,50 dólares por onza, tras semanas de oscilaciones extremas. Ambos activos habían sido protagonistas de una fuerte suba impulsada por temores políticos, dudas sobre la valuación de las acciones y la creciente deuda pública global.
Analistas coinciden en que parte de la caída responde a una toma de ganancias tras un ciclo de subas muy acelerado. La corrección simultánea en acciones, criptomonedas y metales expone un reacomodamiento general de carteras frente a un entorno más incierto.
Al final de la rueda, el S&P 500 perdió 84,32 puntos y cerró en 6.798,40. El Dow Jones retrocedió 592,58 unidades hasta 48.908,72, mientras que el Nasdaq cayó 363,99 puntos para ubicarse en 22.540,59.
La jornada dejó un mensaje claro para los mercados globales: el entusiasmo por la tecnología y los activos especulativos entró en pausa. Los inversores reevalúan riesgos en un contexto donde el crecimiento económico muestra señales de fatiga y la carrera por la innovación tecnológica exige inversiones cada vez más costosas. Si la volatilidad continúa, los próximos días podrían definir si se trata de una corrección pasajera o del inicio de un ciclo más prolongado de ajuste.
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