La hora de comprar manuales: la cuenta que va de 20 mil a 100 mil pesos

Engrosan el ticket final de la canasta escolar y las familias implementan todo tipo de táctica para hacerle frente a este gasto: desde las promociones bancarias a vendedores que se mueven fuera del ciruicto de las librerías

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Cuando parecía que las familias ya tenían todo listo para completar la canasta escolar, aparece uno de los gastos más pesados del inicio de clases: los manuales. Individuales por materia, biárea o de idiomas, cada alumno puede necesitar más de uno y sus precios parten de los 20 mil pesos, aunque pueden superar ampliamente los 80 mil.

Las compras son diferentes en cada etapa escolar. En la escuela primaria, especialmente en los primeros años, suele solicitarse un único manual biárea que integra contenidos y actividades de Lengua y Matemática. A eso puede sumarse algún material de idiomas, si la institución lo requiere. “Un biárea puede costar entre 25 y 36 mil pesos. Uno de inglés, sumando libro de lectura y de actividades, se ubica entre los 70 y 80 mil pesos aproximadamente”, detalló al respecto Jorge García, presidente de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Actividades Afines (Falpa) y titular de La Normal Libros.

A partir de cuarto grado, en tanto, comienzan los pedidos de materiales específicos por asignatura. “Los manuales de Matemática están entre 43 y 45 mil pesos, los de Inglés desde 30 mil en adelante y los libros de texto entre 20 y 24 mil”, indicó ante esto Sandra, responsable de una librería de Villa Elisa. Esa lista puede sumar unos 100 mil pesos a la canasta escolar.

Frente a estos valores, las familias apelan a distintas estrategias para afrontar el gasto, como las ya clásicas promociones bancarias y de billeteras virtuales que les ofrecen importantes descuentos y la facilidad de pagar en cuotas sin interés. Pero otros padres aplican otro tipo de tácticas como comprar los libros usados, fotocopiarlos o recurrir a compras en conjunto directamente a corredores de las editoriales, pasando por alto así a las librerías. De esa forma, los comercios que funcionaban como intermediarios hoy compiten con sus propios proveedores.

Si bien marzo y abril eran los meses que concentraban la mayor demanda de estos libros, los cambios en los hábitos de consumo, impulsados en gran medida por las promociones, extendieron las compras a lo largo de casi cuatro meses.

“La gente viene comprando desde el mes de diciembre, para aprovechar las promociones bancarias de las fiestas. Así, el pico que antes se daba en marzo y abril ahora está más distribuido en todos los meses y ya para abril se diluyen las ventas”, señaló Ana, dueña de una librería en City Bell y remarcó que a pesar de esto el nivel de ventas no es el mismo que el de años anteriores.

En esa línea, desde la librería de Villa Elisa indicaron que “durante febrero trabajamos mucho los textos de lectura de verano, novelas breves y cuentos, que pidieron las escuelas. Además, como en muchas instituciones entregaron las listas de materiales para el 2026 en diciembre, varios padres comenzaron a comprar un libro por semana en enero y febrero para aprovechar las promociones”. A pesar de esto, la dueña de al librería observó: “El nivel de ventas es similar al del año pasado, que ya venía en baja”.

Este nuevo escenario también modificó la forma de trabajo de los libreros. “Cambió todo. Antes la temporada escolar implicaba transformar la librería y acumular gran cantidad de stock para responder a la demanda inmediata. Hoy el texto escolar, en la mayoría de los casos, se trabaja por pedido y como un servicio al cliente”, explicó García. Según precisó, los márgenes que ofrecen las editoriales “no permiten margen de error ni absorber costos como los de las tarjetas en cuotas, porque el gasto operativo termina dejando sin rentabilidad”.

 

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