Jubiladas pudientes adornaron a Adorni

Irene Bianchi

 

Amigas, díganme la pura verdad. ¿Alguna de ustedes le prestó plata a Adorni?

¿Estás loca, Nelly? Si no nos sobra ni un peso.

¿Y de dónde salieron esas jubiladas tan generosas?

¡Es un cuento chino, Nelly! ¡Vos te creés cada bolazo!

Lo cierto es que el quía tiene más propiedades que el Aloe Vera. Todos los días le aparece un depto, una mansión en un barrio cerrado, con un sueldo de apenas 8 palos.

¿Apenas?! ¿Te parece poco?

Para las operaciones inmobiliarias que hace, sí. Chirolas.

Tendrá guita afuera, o debajo del colchón, vaya una a saber.

Y el Javi lo sigue defendiendo a muerte. “Es un maravilloso Jefe de Gabinete”, dijo.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, nena. Se defienden corporativamente. Todos para uno y uno para todos, como los Mosqueteros.

¿Mosqueteros por la mosca, lo decís? Están forrados en guita.

Eso no es todo. Adorni metió a toda su parentela en cargos del Estado. Nepotismo libertario, que le dicen.

La esposa se autopercibe “coach ontológica”, ¿sabían?

Disculpen mi ignorancia, pero ¿qué hace una coach odontológica? ¿Te blanquea los dientes?

¡Ontológica, Mary! ¡Si serás burra!

Bueno, desasnáme, entonces, sabelotoda.

Mirá, lo googleo: “Un coach ontológico es un facilitador que ayuda a las personas a transformar su "ser" para mejorar sus acciones y resultados. Utiliza el lenguaje, las emociones y la corporalidad para cuestionar modelos de comportamiento, superar limitaciones, y crear nuevas posibilidades, permitiendo al coachee diseñar un futuro distinto y más efectivo.”

Sarasa. Bla, bla, bla. Verso. Chamuyo. Charlatanería barata.

Barata no, bien saladita. Cobró 6 palos por 3 clases de morondanga. Como era previsible, recibió jugosos contratos de empresas vinculadas al Estado.

Cuando veo a los políticos afanar a cuatro manos, me pregunto: ¿no saben que la mortaja no tiene bolsillos?

No piensan en eso. Se creen inmortales. Y además, juntan para hijos, nietos, bisnietos, tataranietos…

¿Y el jefe del jefe sigue insultando a los periodistas no genuflexos?

¡Obvio! ¡No puede con su genio! El finde pasado le agarró un ataque tuitero y no dejó títere con cabeza. Menos bonitos, de todo les dijo.

¡Qué torpe! Se cava su propia fosa, con prisa y sin pausa. Si sigue así, ni la hermana lo va a votar el año que viene.

Lo peor es que, si echás un vistazo a la oposición, ofrecen poco y nada. Las mismas caripelas de siempre. Los muertos vivos. Nada nuevo bajo el sol.

Y falta poco para el ’27. Está a la vuelta de la esquina.

Hay que verle el lado bueno a la eterna crisis crónica de este íspa. Hemos aprendido a sobrevivir con nada; nos la rebuscamos con un alfiler de gancho, con un alambrito; nuestra inventiva no tiene techo.

¡Te acabás de recibir de “coach ontológica” con esa profunda reflexión, Mary! Chin, chin!

AFTER OFFICE Irene Bianchi

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE