Independiente fue una “Maravilla” y se adueñó del clásico de barrio
Edición Impresa | 5 de Abril de 2026 | 03:35
Por la fecha 13 del Torneo Apertura 2026, el Rojo se quedó luego de tres años con el duelo ante su clásico rival, triunfo que además le sirvió para meterse entre los ocho que por el momento se estarían metiendo en la siguiente instancia del certamen.
Por el lado de la Academia, perdió ante su clásico rival por primera vez en lo que va de este último ciclo de Gustavo Costas y además, cortó una racha de ocho encuentros sin perder en el actual campeonato, en la previa de su debut ante Independiente Petrolero de Bolivia por Copa Sudamericana.
En un encuentro friccionado y con pocas ocasiones en la primera etapa, todo parecía desembocar en que nada más ocurriría en el primer tiempo, pero tras la intervención del VAR por una mano de Sebastián Valdéz, Rey Hilfer cobró penal y le dio una chance inmejorable a Racing para ponerse en ventaja. Sin embargo, Maravilla Martínez decidió picarla y la pelota se fue por arriba del travesaño del arco defendido por el ex arquero de Gimnasia, Rodrigo Rey. Tras la decisión de picar el penal, se produjo un tumulto, ya que el arquero local fue a festejarle el penal errado al delantero racinguista y tras algunos empujones la situación se calmó.
Pero tras la decisión arbitral y el penal marrado, los hinchas del Diablo enojados comenzaron a romper el banco de suplentes visitante y la red que separa la platea con el campo de juego, debido a esto el encuentro estuvo parado algunos minutos antes de que los protagonistas se retiraran a la zona de vestuarios.
Una vez comenzada la segunda etapa, lo que parecía desembocar en un inevitable 0-0, mostró un partido en donde la actitud de los dirigidos por Quinteros cambió y se mostraron con más ambición para ir en busca de los tres puntos, pero en el afán de ir por el triunfo también dejó espacios y los conducidos por Gustavo Costas tuvieron sus chances desaprovechadas para ponerse en ventaja.
Con un enfrentamiento que iba camino a cerrar sin emociones, tras varias chances, apareció el delantero perteneciente a la Selección de Paraguay, Gabriel Ávalos abrió el marcador para el local y desató el delirio en el Libertadores de América para poner el 1-0 que sería definitivo en el marcador y marcaría la extensión de la paternidad de Independiente a 23 triunfos de distancia por sobre la Academia.
Así, con el éxtasis por la obtención de los tres puntos y el empuje de su gente, el Rey de Copas se alzó con una victoria tan festejada por haber vencido al rival de toda la vida, pero también porque le sirve para lograr tranquilidad y ubicarse cerca de su principal objetivo: pasar a la fase de playoff.
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