No es bienvenido: Londres se une contra Kanye West
Edición Impresa | 7 de Abril de 2026 | 02:38
La presentación del rapero estadounidense Kanye West en Londres desató una fuerte controversia en Gran Bretaña y generó una ola de pedidos para cancelar su actuación. Dirigentes políticos de distintos partidos, organizaciones de la comunidad judía y grandes empresas patrocinadoras reclamaron que el artista no participe del Wireless Festival, uno de los principales eventos musicales del verano europeo, mientras algunos incluso solicitaron que el Gobierno británico le prohíba ingresar al país.
El festival, que se celebrará del 10 al 12 de julio en Londres y está organizado por la empresa Live Nation, había anunciado a West -quien desde 2021 se hace llamar Ye- como uno de sus artistas principales. Sin embargo, la decisión provocó una rápida reacción pública debido al historial de declaraciones antisemitas del músico, que en varias oportunidades expresó admiración por Adolf Hitler y el nazismo.
El propio primer ministro británico, Keir Starmer, cuestionó duramente la invitación al artista. En un artículo publicado en el diario The Sun, el jefe de Gobierno consideró “profundamente preocupante que Kanye West haya sido contratado para actuar en Wireless pese a sus anteriores comentarios antisemitas y su elogio del nazismo”. Sus palabras se sumaron a una creciente presión política para impedir el show.
La controversia también escaló en el Parlamento. La diputada laborista Rachael Maskell sostuvo que al músico “no se le debe dar un escenario”, mientras que el líder del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, pidió directamente que se le prohíba la entrada al Reino Unido al considerar que “hay que ponerse más duro contra el antisemitismo”. Desde el Partido Conservador, la dirigente Kemi Badenoch fue igualmente contundente: “No hay que dar voz a personas que hacen declaraciones antisemitas o que difunden cualquier contenido que incite a la violencia y al odio contra los judíos”.
Las críticas no se limitaron al ámbito político. Phil Rosenberg, presidente de Board of Deputies of British Jews -una de las principales organizaciones representativas de la comunidad judía británica- afirmó que permitir su actuación sería “absolutamente la decisión equivocada”. En la misma línea se expresó la Campaña contra el Antisemitismo, que instó al Gobierno británico a denegar cualquier permiso de ingreso al rapero para actuar en el país.
Para el primer ministro británico es “preocupante” que West haya sido invitado al festival
Mientras tanto, el Ministerio del Interior británico señaló que aún no ha recibido ninguna solicitud formal de visado por parte del artista, aunque el debate público ya instaló la posibilidad de que se evalúe impedir su entrada si se concreta la petición.
La presión también tuvo impacto en el plano empresarial. En las últimas horas, gigantes de la industria de bebidas como Pepsi y el grupo Diageo decidieron retirar su patrocinio del festival. Un portavoz de Pepsi confirmó que la empresa “ha decidido retirar su patrocinio al festival Wireless”, aunque sin detallar los motivos de la decisión. Según distintas versiones, la presencia de West como cabeza de cartel habría sido el detonante de la retirada. Las marcas Johnnie Walker y Captain Morgan, pertenecientes a Diageo, que estaban previstas como patrocinadores asociados del evento, también se desvincularon.
La polémica llevó a que varias marcas retiraran su patrocinio al Wireless Festival
El caso reavivó el debate sobre el historial de polémicas del músico. En los últimos años, West protagonizó una serie de episodios que lo colocaron en el centro de críticas internacionales. Entre otras controversias, llegó a declarar públicamente su admiración por Adolf Hitler y realizó comentarios considerados antisemitas en entrevistas y redes sociales. En 2025 lanzó la canción “Heil Hitler”, que fue rápidamente prohibida en las principales plataformas de streaming, y meses antes había intentado vender camisetas con una esvástica en su sitio web.
Ante la reacción internacional, el artista publicó en enero una disculpa en forma de anuncio a página completa en el diario The Wall Street Journal. En ese texto aseguró que su trastorno bipolar lo llevó a atravesar “un episodio maníaco de cuatro meses de comportamiento psicótico, paranoico e impulsivo que destruyó mi vida”. Sin embargo, sus explicaciones no lograron calmar las críticas.
La gira europea del rapero ya había generado rechazo en otras ciudades. En Francia, por ejemplo, el alcalde de Marsella declaró en junio que el músico “no es bienvenido”, en referencia a un posible concierto en esa ciudad.
El debate en Reino Unido se produce además en un contexto especialmente sensible por el aumento de incidentes antisemitas y ataques contra la comunidad judía. El fin de semana pasado, dos hombres y un adolescente de 17 años fueron detenidos acusados de incendiar cuatro ambulancias pertenecientes a un servicio comunitario judío en el noroeste de Londres. Meses antes, en octubre, un ataque contra una sinagoga en Manchester dejó dos personas muertas, un hecho que conmocionó al país y encendió alarmas sobre la violencia antisemita.
En ese clima, dirigentes políticos y representantes comunitarios sostienen que permitir la actuación de un artista con ese historial podría enviar un mensaje equivocado. Hasta el momento, los organizadores del Wireless Festival no han hecho comentarios oficiales sobre la polémica ni sobre la continuidad del show, mientras crece la presión pública para que el concierto sea cancelado o para que el propio Gobierno británico intervenga y vete la presencia del rapero en el país.
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