VIDEO.- Crimen de Luis Cubilla en La Plata: el crudo relato de una madre destrozada
| 5 de Mayo de 2026 | 18:43
El dolor atraviesa cada palabra, pero también la templanza. En una casa de La Plata, en la zona de 72 y 142 bis, Zoraida —la mamá de Luis Alberto Cubilla— intenta poner en palabras lo que dejó el crimen de su hijo, asesinado de una puñalada durante la madrugada del 1° de mayo mientras compartía una reunión con amigos. “La verdad que nos cambió la vida a nosotros acá en casa, a todo, pero vamos a tratar de seguir porque la vida continúa”, expresó en diálogo con el diario El Día, en medio de la conmoción.
Lejos de un discurso cargado de odio, su testimonio sorprende por el tono. “Yo no guardo rencor contra el muchacho. No siento ese odio en mi corazón”, dijo sobre el joven acusado. Aun así, aclaró: “No puedo decir ‘hay que hacer justicia’, bueno, que se encargue la justicia realmente acá en la tierra. Yo no lo condeno como madre, tampoco estoy enojada con sus padres”. Y remarcó una idea que repitió varias veces: para ella, el agresor no era amigo de su hijo. “No fue amigo de nadie, porque no podés llamar amigo a un asesino. Ya tenía algo en la mente, en su corazón, por eso vino con un arma a una fiesta”.
El episodio ocurrió durante un festejo por el Día del Trabajador. Según reconstruyó la familia, el acusado -a quien identificaron como Alexis- era conocido del barrio y solía aparecer en este tipo de encuentros, aunque no formaba parte del grupo cercano. “Era hijo de una conocida mía de hace más de 20 años, pero no lo contaban como amigo. Siempre entraba, pero algo veían”, relató Zoraida, quien sostuvo que el joven ya mostraba actitudes que generaban desconfianza. “Si era amigo, no iba a venir con un arma blanca”, insistió.
La secuencia que derivó en el crimen fue reconstruida a partir del testimonio de Jorge, el hermano mayor de Luis, que también estaba en el lugar. Según contó la madre, el acusado comenzó a comportarse de manera “cargosa y maleducada” con chicas y otros presentes. Fue entonces cuando Luis intervino. “Le dijo: ‘dejá de ser maleducado, no le faltes el respeto a la gente. Si venís a divertirte, divertite bien’”, recordó.
La situación escaló. En medio del conflicto, Luis reaccionó y le dio una cachetada. Jorge intervino para separarlos y evitar que la pelea continuara. “Le dijo que se fuera, que se vaya a la casa”, relató Zoraida. El joven se retiró, pero no definitivamente. “Se fue hasta la esquina, pero volvió. Y volvió con la mano así”, describió, en referencia al momento previo al ataque.
Zoraida no pudo ver el video del hecho, pero le transmitieron lo que muestran las imágenes: el agresor regresó con un cuchillo en la mano y, aprovechando un descuido, atacó a Luis con una puñalada mortal. “No me animo a mirar”, confesó.
En medio del relato, la madre se detiene en quién era su hijo. “Le decíamos ‘Boscacha’. Tenía una sonrisa divina, de oreja a oreja. Nunca lo ibas a ver triste ni de mal humor. Era el que te subía el autoestima en todo”, recordó. Y agregó: “Siempre lo vamos a recordar con esa sonrisa”.
También hablaron amigos del joven, quienes coincidieron en que el acusado era alguien conocido “de vista”, que aparecía ocasionalmente. “Se acercaba, saludaba, charlaba un rato y se iba. Nunca pensamos que iba a pasar algo así”, señalaron, todavía impactados por lo ocurrido.
Pese a la magnitud de la pérdida, Zoraida insiste en una postura que mezcla dolor, fe y humanidad. “Si me preguntan cuántos años le daría, no. Que la justicia se encargue. Yo tengo un corazón de madre”, dijo. Y volvió a marcar una diferencia que la atraviesa: “Su mamá lo va a ver a su hijo vivo. Yo ya no lo voy a volver a ver”.
Sobre el final, repitió lo que para muchos resulta difícil de comprender en un contexto así: “No siento odio. Y que Dios lo ayude”. Mientras tanto, la familia de Luis Cubilla intenta seguir adelante, aferrándose al recuerdo de un joven que, aseguran, siempre tenía una sonrisa lista para los demás.
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