Un punto que vale: Estudiantes sumó en Cusco
Edición Impresa | 7 de Mayo de 2026 | 04:13
Pudo haberse complicado muchísimo. Caminó por la cornisa. Pero zafó. Estudiantes igualó 1-1 con Cusco FC y de alguna manera tomó aire de cara a la clasificación. Al menos sigue invicto en la competencia y podría llegar a la última fecha dependiendo de sí mismo. Por eso el empate valió mucho.
Le costaron los 3450 metros. No quedan dudas. Lo manifestaron los jugadores al irse, agotados y hasta pidiendo disculpas por no hablar. “Me siento mal”, se excusó Tiago Palacios, autor del gol que le dio la igualdad, después del sofocón del primer tiempo. Se volvió agotado, pero con cierta tranquilidad. “Puntazo”, dijeron algunos.
Pero empezó mal el partido. En ese comienzo un poco contenido y errático de Estudiantes el delantero Colman tuvo una chance clarísima tras mal despeje de Tomás Palacios y dos minutos después Callejo apareció sin marca por el segundo palo. Y al minuto Fuentes, tras ese tiro de esquina, se perdió el 1-0. Preocupante inicio de partido del Pincha, que no estuvo conectado en sus líneas de ninguna manera.
Malo, preocupante y desconcertante fue el trabajo del equipo en el PT. Pero mejoró en el complemento
No paró de sufrir ese primer tiempo Estudiantes que con ese 4-3-3 fue inexpresivo. Nunca pudo tener la pelota de manera efectiva. Sus jugadores estuvieron muy imprecisos, lentos y principalmente desconectados. Efectos de la altura, la cancha o la pelota, lo concreto es que el equipo jugó muy mal y no estuvo en desventaja antes porque el rival desperdició una importante cantidad de situaciones de gol.
Siguió sin reaccionar el Pincha, que sufrió siempre por la izquierda con un Benedetti sin marca, en el medio no aparecieron nunca Amondarain ni Neves, Tiago Palacios perdió muchas pelotas y Alexis Castro hizo poco y nada lo mismo que Fabricio Pérez. Solo por Fernando Muslera llegó hasta los 35 minutos con el arco en cero. Pero el uruguayo no es Superman y tanto lo desbordaron y pocas veces ganó en el área que llegó el gol de Lucas Colitto, que con un fuerte remate venció al arquero que antes había salvado.
Malo, preocupante y desconcertante lo de Estudiantes en ese primer tiempo que fue lo peor del ciclo Medina por escándalo. Nada de nada para un equipo con pretensiones que siempre estuvo incómodo, se sintió agobiado por la presión local. No tuvo conducción, perdió siempre en su propia área, no pudo pasarse la pelota y solo por Muslera no se fue goleado al vestuario.
Mejoró en el complemento. Al menos corrió y tuvo manejo de pelota. No fueron largas transiciones sino explosiones por las bandas tras recuperaciones. Y tuvo una chance muy clara de empatar: pisó el área Pérez y con un fuerte remate cruzado estrelló la pelota en el poste izquierdo de Pedro Díaz. Fue un aviso de resurrección que a los 13 minutos Tiago Palacios confirmó con un golazo tras una buena combinación con Amondarain. Uno de los jugadores de peor rendimiento en el primer tiempo le daba un poco de oxígeno al equipo en su mejor momento.
En el final, fue a puro sufrimiento. Estaba claro que el Pincha se conformaba con el empate
A partir de entonces el partido se hizo más parejo. Cusco volvió a atacar con juego más directo y generó complicaciones pero el Pincha no se quedó y mostró más presencia que en el primer tiempo. Al menos fue por el golpe por golpe y no se quedó a mirar. Los ingresos de Cetré y Facundo Farías por Pérez y Carrillo le dieron más aire al equipo que estuvo tan cerca de ganarlo como de perderlo. Así, sin grises. Nunca tuvo control pero generó bastante más juego que en los primeros 45 minutos.
Estudiantes quedó sin un “9” definido porque Farías se tiró más atrás para ganar el medio y llegar con pelota dominada. De alguna manera le hizo mejor al equipo porque lo hizo varias veces y pudo recuperar un terreno donde había perdido mucho. Luego salió Castro, cansado y amonestado, para sumar a Mancuso como un relevo de Meza ya que Cusco atacó mucho por ahí.
Tuvo el triunfo Estudiantes a falta de ocho minutos con un remate que se estrelló en el poste luego de una jugada que había elaborado por izquierda con Cetré y luego Palacios. Fue muy clara. Pero también fue claro el gol que casi convierte Cusco luego de que desbordaran una vez más a Mancuso. Pero Tevez estaba un paso adelante. Zafó el Pincha y ya se olvidó del gol que había desperdiciado antes.
El final fue a puro sufrimiento. Entraron Núñez y Alario para defender la pelota parada. Estaba claro que Estudiantes se conformaba con el empate, que lo mantiene invicto y si la lógica se da esta noche lo dejaría a un triunfo de meterse en los octavos de final.
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