UN FENÓMENO QUE NO DA RESPIRO A LOS AUTOMOVILISTAS

Invasión de nuevos “trapitos” en las cuadras del Centro libres de estacionamiento medido

Mientras el Municipio asegura que realiza un relevamiento, los cuidacoches ganan nuevos sectores: 9 y 50 y 2 y 59

| Publicado en Edición Impresa

Subió la tarifa del estacionamiento medido el lunes último; la demanda de espacios gratis en las cuadras aledañas al sistema desbordó, con vehículos en doble fila, esperando por un lugar; y los cuidacoches se adueñaron ya prácticamente de todas las calles del microcentro, aún aquellas donde rige el esquema prepago y que son de las más custodiadas por los inspectores. Aseguran en el Municipio que la actividad se erradicará no bien se apruebe en el Concejo Deliberante un nuevo código de convivencia y control del uso del espacio público.

La modalidad para ganarse la vida en la vía pública, se sabe, es ilegal. Encima, muchas veces se presta a situaciones tensas, cuando no violentas, al sentirse obligados los automovilistas a entregar una propina al “trapito” de la cuadra a cambio de que el hombre le cuide el vehículo. Es más, muchos lo consideran una conducta “extorsiva”.

Ahora, con el cuadro caótico que desató del aumento en la hora del sistema medido (muchos más vecinos después del lunes último, cuando entró en vigencia el alza tarifario), se vuelcan a estacionar fuera de las zonas donde hay que pagar y esa postal parece haber generado otra: el crecimiento notorio de la cantidad de cuidacoches que señalan las maniobras con el trapo en la mano y ofrecen vigilar el auto por unos pesos.

La Comuna está llevando a cabo un relevamiento para determinar cuántos cuidacoches hay

 

Algunas zonas nuevas son las de 2 y 59, 15 entre 51 y 54, y entre las medidas se sumó hace unos días la de 9 y 50. Los fines de semana de verano, también se pudo observar cuidacoches en la zona de 47 y 48 entre 7 y 8, aprovechando las salidas familiares para ir a alguna casa de comida rápida o una heladería.

También se dan las situaciones en que ya establecida una suerte de relación entre el cuidacoche y el conductor, el dueño del vehículo deja el auto así como llega en una determinada cuadra y le entrega las llaves al “trapito” para que se lo ubique.

Lo curioso es que esa escena de intercambio de dinero y servicios ocurre tanto en las zonas con sobredemanda de estacionamiento porque el espacio es gratuito como en las que por ser pago hay una mayor rotación, es decir, más posibilidades de dejar el vehículo.

En esa última alternativa, los automovilistas se van del lugar dejando el vehículo y sin abonar por las horas de uso de la calzada; les dan una determinada suma de dinero para que paguen el servicio si pasan por el lugar agentes de inspección del sistema. Todo a cambio de una propina que, por estos días, no baja de los $30.

VIEJA ORDENANZA, NUEVO CÓDIGO

Existe una ordenanza, sancionada en 2000, que prohibe la actividad de los cuidacoches y limpiavidrios en el partido de La Plata. La normativa incluye la exigencia al Ejecutivo comunal para que se envíe en forma bimestral al Concejo Deliberante copias de las infracciones realizadas a quienes infrinjan la norma. Con esa aprobación, se votaron también proyectos para beneficiar con una reconversión laboral a quienes tenían ese rebusque callejero. Nada de eso se cumplió y la actividad crece sin pausa todos los días.

En vista de que por el aumento de la tarifa para estacionar se han ido corriendo los espacios ganados por la presencia de los ciudacoches, desde la Municipalidad se remarcó que “los operativos de prevención y control están orientados a detectar irregularidades y si éstas se desplazan, también lo harán nuestros inspectores”.

De acuerdo a lo que señalaron fuentes municipales, “los llamados ‘trapitos’ representan una problemática permanente que preocupa tanto a los vecinos como a las autoridades, por eso desde el Municipio trabajamos a diario para erradicarla y terminar con las situaciones extorsivas que proponen estas personas en las calles de la Ciudad”, indicaron.

Con la idea de un cambio que sea más profundo, el Municipio avanza en la elaboración de un Código de Convivencia y Regulación del Uso del Espacio Público con el que, puntualizaron, “se pretende incorporar mejoras en los mecanismos de control y en ese sentido se contemplan varias problemásticas, entre ellas la actividad ilegal de los “trapitos” de la Ciudad.

RELEVAMIENTO

No obstante, en tanto se conforme la comisión de elaboración del proyecto y se vote la iniciativa en el recinto del Concejo, desde la subsecretaría de Convivencia y Control Ciudadano, su titular, Roberto Di Grazia, precisó que en estos días se está llevando a cabo un relevamiento en las calles para determinar cuántos cuidacoches hay en la Ciudad y en qué cuadras del microcentro se instalan.

“Hay que empezar a dar respuestas porque se trata de una actividad ilegal y la gente se siente extorsionada”, dijo el funcionario a la vez que incluyó en el objetivo a los jóvenes que en las esquinas con semáforos piden plata para lavar los parabrisas de los vehículos, situación que en muchas ocasiones también ha generado tensión entre conductores y los mismos limpiavidrios, que desataron incidentes de distinta magnitud.