LOS INGRESOS DE LICHT, MANSILLA Y EL PERUANO GÓMEZ NO FUERON LA SOLUCIÓN IMAGINADA PARA UN EQUIPO QUE CONTINÚA SIN APARECER

Sin juego ni gol, Gimnasia tuvo otra noche para el olvido frente a Defensa

Los cambios, que se repitieron frente al increíble puntero de la Superliga, lejos estuvieron de cambiarle la imagen a un equipo albiazul que dependió de los centros del paraguayo Ayala y la potencia de Hurtado

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Por CÉSAR VEIGA

cveiga@eldia.com

Como equipo, Gimnasia continúa sin aparecer. Y si bien anoche en el Bosque pudo haber salvado el empate, o hasta quedarse con todo, frente a Defensa y Justicia, el sorprendente único puntero del campeonato oficial de Primera, por lo menos hasta que Racing se ponga al día, la formación albiazul dejó ver, una vez más, que se quedó estacionada en la Copa Argentina, esa competencia en la que llegó a la final exhibiendo argumentos verdaderamente sólidos.

Volvió a cambiar Pedro Troglio para conformar un conjunto que no encuentra, porque después del receso, las modificaciones fueron constantes: asomaron contra Atlético Tucumán, se extendieron ante Tigre, hubo movidas también contra Lanús, y esta vez regresó al estadio de 60 y 118 con novedades en esa materia. En este marco, hubo jugadores que entraron y otros que salieron, así como esquemas que cambiaron de dibujo.

Excepto la reacción experimentada como local de Tigre, que le permitió asegurar una victoria llena de oxigeno en su carrera por mejorar la ubicación en la tabla de los promedios, el Lobo no alcanzó a mostrar una versión capaz de sostener un partido completo, lo cual se repitió frente al Halcón de Florencio Varela, un rival al que no le puede ganar, pero al margen de los antecedentes, su postura no llegó a ser lo suficientemente sólida como para desbordar el juego sobre el arco de enfrente.

Conformado a partir de un clásico para los tiempos que corren 4-4-4, Gimnasia volvió a mostrar una última línea con Facundo Oreja recostado sobre la derecha, determinando el adelantamiento de Víctor Ayala a la línea de medios, y Gonzalo Piovi, encargándose del lateral izquierdo; una mitad de campo repartida entre Maximiliano Comba, Patricio Monti, el paraguayo Ayala y Horacio Tijanovich; y un ataque con Jan Carlos Hurtado, quien debió tapar a Leonel Miranda, y el uruguayo Santiago Silva.

Una jugada desafortunada, aunque consecuencia de un error en la salida, puso a Defensa un gol arriba en un momento que el partido se desarrollaba con el visitante interpretando un planteo de neto corte ofensivo, frente a un elenco Tripero focalizado más en el despliegue que en la generación de juego. La ventaja le puso un freno al equipo de Sebastián Beccacece, y el Lobo, impulsado desde la pelota parada que manejó Ayala con centros cruzados de alto riesgo, más la potencia del venezolano Hurtado.

A propósito del venezolano: volvió del campeonato Sudamericano de Chile y con un par de entrenamientos, no solamente fue incluido en la formación titular, sino que terminó siendo el principal arma como para encontrar un empate que en el segundo tiempo quedó más lejos, porque justamente los cambios pensados en la búsqueda de soluciones, de ningún modo sumaron lo esperado.

Entró Lucas Licht, por Manuel Guanini, la última línea volvió a modificarse, pero sin determinar un crecimiento, tanto en lo referido a la marcación, como a la salida; después el que ingresó fue Brian Mansilla, de un muy buen partido contra Tigre, flojo ante Lanús, y de nuevo sin aporte esta vez, desde una posición diferente, pues trató de gestionar desde la franja central; y la última carta jugada para evitar una nueva derrota fue el peruano Alexi Gómez, otro de buena presentación ante Tigre, al que anoche casi nada le salió bien.

Los pelotazos cruzados por Ayala, picantes desde donde vinieran, y la fuerza de Hurtado, llevándose todo por delante, acabaron entonces siendo las principales virtudes de un Gimnasia que si bien es cierto pudo haber gritado el empate, prácticamente en ningún pasaje pudo complicar con su juego a un Defensa que cuando mostró las virtudes que lo han colocado en el lugar que están quedó muy cerca de aumentar.

Una jugada de pelota parada cruzada por Domingo Blanco, que Alexander Barboza metió al medio del área, para que Lisandro Martínez conectara, sin la puntería exacta, pues movió el travesaño, marcó antes de completarse el primer cuarto de hora las variantes manejadas por una formación que sobre la hora también asustó con una entrada de Alexis Castro que Alexis Martín Arias tapó manteniendo con vida a un Lobo que completó la noche a puro corazón.

Se hizo cargo en un tramo del primer tiempo, es cierto, así como que pudo evitar la derrota si algún centro hubiera sido empujado o si Hurtado coronaba alguna de sus corridas, aunque perdió altura en la segunda mitad, cuando con las cartas sobre la mesa se buscaron soluciones, y en definitiva, al rival se le hizo más fácil de lo imaginado sostener la ventaja mínima que al menos hasta mañana por la noche le permitirá ser puntero, con tres unidades por arriba de la Academia, y manteniendo la condición de único invicto.

Nadie hubiera imaginado este presente del club de Varela, como pocos seguro habrán calculado un final de temporada tan apretado para Gimnasia, porque las tres derrotas sufridas en las últimas cuatro presentaciones le plentean un cierre de Superliga difícil, en el marco de un programa muy complicado.

¿Qué le queda por delante? Aldosivi (V), Independiente (L), Estudiantes (V), Newell’s (L), San Lorenzo (V) y Colón (L), en lo que será un verdadero campeonato aparte entre siete equipos (Gimnasia, Argentinos, San Martín de San Juan, Patronato, Belgrano, Tigre y San Martín de Tucumán) que primero tratarán de mantener la categoría y en la medida de lo posible reacomodarse para la temporada siguiente: la 2019/2020.