El PJ mueve fichas, la oposición se reacomoda y la reforma electoral tensiona el tablero
Hackearon la cuenta de Estudiantes en X y promocionaron una supuesta criptomoneda
Facturas de agua con fuertes subas en La Plata: en abril y mayo podrían llegar casi al doble
A “deslomarse” en soledad: Adorni "no cree" que su esposa lo vuelva a acompañar
Crisis energética: Trump pide ayuda de otros países para mantener abierto el estrecho de Ormuz
Hallaron restos humanos en la zona de la Isla Paulino en Berisso
En la vuelta del rugby de la URBA, cayeron La Plata y Los Tilos
Tragedia en La Plata: quién era el motociclista que murió tras un choque en la avenida 520
Tras conocerse la inflación, cuánto costará viajar en micro en La Plata a partir de abril
VIDEO. Un delincuente robó herramientas de una ferretería y quedó filmado en Los Hornos
EN FOTOS | La Fiesta Regional del Maíz, este sábado en la Colonia Urquiza
“Reina asesina”: Evangelina Anderson impactó con su exigente rutina en el gimnasio
Zulma Lobato de novia con Claudio, su plomero: ¿se viene el casamiento?
VIDEO.- Entre abrazos, espuma y papel picado: a los 64 años cumplió su sueño en la UNLP
Liberaron al hombre que había sido arrestado por masturbarse en La Plata
TRIBUNA DE VECINOS, nueva sección: dejanos tu reclamo, en video
Menos sexo entre los adolescentes: pantallas, redes sociales y una intimidad en pausa
Actividades en La Plata: Día de la Cultura Vasca, idiomas, ajedrez
JP Morgan tampoco la ve: inflación del 3% para marzo y recién caerá al 1,5% para el segundo semestre
Kicillof asumirá la presidencia partidaria tras un acuerdo con el kirchnerismo
Agenda completa de espectáculos: qué ver este fin de semana en La Plata
Alarma escolar en Los Hornos por la posible presencia de asbesto
A los 96 años, murió el influyente filósofo alemán Jürgen Habermas
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Alejandro Castañeda
Alejandro Castañeda
En Nagoro, un pueblito japonés casi fantasma, emplazaron trescientos ocho espantapájaros para engañar la soledad y atraer visitas. Sólo treinta aldeanos habían quedado viviendo. Para llenar el vacío, a una artista que de chica vivió allí, se le ocurrió llenar con espantapájaros el pueblito. Se llama Tsukimi Ayano y hoy es como la única autoridad de esta villa situada al sur de Japón.
“Empezó –dice el cable de estos días- a fabricar muñecos de grandes dimensiones, hechos de palos de madera forrados con papel de diario y pelo de lana, imaginándolos como espantapájaros. Uno lo hizo a imagen y semejanza de su padre, y lo colocó a la entrada de la vivienda.
Un día un vecino pasó y lo saludó. Ahí tuvo la idea. La forma de revitalizar Nagoro era fabricar muñecos y más muñecos, recreando las facciones de quienes habían vivido allí alguna vez, y vistiéndolos con sus ropas”.
La cosa gustó y no paró de hacer uno tras otro. Su proyecto y su destreza fueron creciendo. Hoy los espantapájaros a tamaño real están en todas partes: por la calle, fumando, trabajando en el campo, pescando o incluso llenando las aulas. Ocupan las mesas de los bares e interactúan a fondo con un vecindario que gracias a estas marionetas se van sintiendo más acompañados.
Los trescientos ocho despiertan la atención de unos visitantes que acuden al pueblo a tomarles fotos.
La misión que se les encomendó a estos espantapájaros, dio sus frutos: en vez de espantar, convocan. Y traen forasteros y divisas a una comarca de casas vacías y calles sin juego. Pero sobre todo, pusieron en jaque a una soledad que se había adueñado del paisaje y sus moradores.
LE PUEDE INTERESAR
Un estudio sobre 1.787 casos en 20 provincias
LE PUEDE INTERESAR
Un cambio de vida a los 57 años
Ahora sus habitantes disfrutan de estos vecinos de mentira que de alguna manera le traen buenos recuerdos y le devolvieron siluetas familiares a esa desolación.
Un pueblito japonés combatió la soledad y el vacío con la llegada de 300 espantapájaros
Algo parecido había sucedido años atrás en Balcarce, con aquel chacarero que se llevaba cada tanto a la cama a un muñeco que estaba hecho para espantar pájaros y que de vez en cuando se dedicaba a entretenerle el calzoncillo al peoncito. El hombre le fue mejorando aspectos y aplicaciones y en las largas noches de invierno, cuando la soledad trepa por la serranía y ni los alfajores alivian, el gauchito atrevido rumbeaba para el maizal y se traía a ese compañero de catre que mal o bien le atendía sus antojos.
Es cierto que los habitantes de Nagoro no le exigen tanto a sus muñecos. Pero tampoco pongamos la mano en el fuego. Los treinta porfiados vecinos que no se quieren ir, gestionan su austera vida entre esas mascotas que les hacen creer que no están tan solos. La alienación de a poco les ha ido estropeando los recuerdos.
Los japoneses más callejeros cada mañana saludan a esos falsos habitantes que a su modo han ido repoblando el pueblito. Les han puesto nombres y les renuevan el vestuario. Su soledad hace el resto: se ilusionan con poder ver en ellos una imagen fantasmal de los viejos amigos. Y como son parecidos y andan con las ropas de ellos, la sensación va en aumento.
Llegaron nuevos muñecos a una Casa Rosada que atiende en Olivos y en el Instituto Patria
Más de uno, para forzar la nostalgia y revivir lo que quedó en el camino, encarga maniquíes a su gusto para tenerlos bien a mano. Entonces, cuando el viento cargado de remembranzas se hace sentir, los nogareños se consuelan con poder entrever desde la ventana esa silueta querida, vestida como siempre, que viene a protegerlos de la soledad y el silencio.
No sólo en Balcarce y en Nagoro surgieron sustitutos para todos los gustos. La semana aportó por aquí su cuota de ficción con la llegada de nuevos muñecos a una Casa Rosada que hace tiempo dejó de ser la sede oficial del gobierno.
Ahora se inauguró una presidencia con sucursales que atiende indistintamente en Olivos y en el Instituto Patria. En cualquier momento Cristina iza allí la bandera bien tempranito, se reparten los granaderos y empieza a distribuir salomónicamente la agenda de cumpleaños y nombramientos.
Ella hizo a la inversa de la japonesa Tsukini: para poder mejorar el paisaje electoral, se cargó con casi todos los muñecos de Alberto. No los consideraba espantapájaros sino espantavotos. Guzmán y Fabiola se salvaron sobre la hora.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí