Subas récord del oro y la plata por la crisis global

La presión política sobre la Reserva Federal y los conflictos internacionales impulsan a los metales considerados como refugio

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El oro y la plata volvieron a ocupar el centro de la escena financiera global al alcanzar nuevos máximos históricos, impulsados por un cóctel de tensiones geopolíticas, señales de desaceleración económica y crecientes dudas sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos.

En un contexto de alta incertidumbre, los inversores reforzaron su búsqueda de activos de refugio, provocando un fuerte desplazamiento desde los bonos y las acciones hacia los metales preciosos.

SUBAS NOTORIAS

El oro subió alrededor de un 2,5% y se ubicó en torno a los 4.620 dólares la onza, según el SPDR Gold Shares, marcando un nuevo récord. La plata, por su parte, avanzó entre un 5% y un 7% según el mercado de referencia, hasta situarse en la zona de los 84 a 86 dólares la onza.

Con este salto, la plata acumula una suba superior al 190% en los últimos doce meses, una de las rachas alcistas más fuertes de su historia reciente.

Uno de los principales detonantes fue la apertura de una investigación penal por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, vinculada a los costos de renovación de la sede del banco central.

Powell denunció que la causa es utilizada como un instrumento de presión política para forzar un recorte de tasas de interés, en línea con las exigencias del presidente Donald Trump. Los mercados interpretaron el episodio como una amenaza directa a la autonomía de la Fed, un pilar clave de la credibilidad del sistema financiero estadounidense.

La reacción fue inmediata: ventas de bonos del Tesoro, caída en los rendimientos reales y un giro decidido hacia activos considerados refugio. A este escenario se sumaron las expectativas de una política monetaria más flexible.

El último informe de empleo en Estados Unidos mostró un crecimiento menor al previsto, lo que reforzó las apuestas a que la Fed recorte las tasas al menos dos veces durante el año, aunque se espera que mantenga sin cambios su política en la próxima reunión.

EL FRENTE GEOPOLÍTICO

En paralelo, el frente geopolítico agregó más combustible a la escalada de los metales. La intensificación de las protestas en Irán elevó el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance, mientras crecen las versiones sobre una posible intervención de Estados Unidos.

A esto se suman otros focos de tensión persistentes, como la guerra en Europa del Este, la rivalidad entre Washington y Beijing y la inestabilidad en Medio Oriente, factores que históricamente favorecen la demanda de oro y plata.

Analistas destacan que, además de su rol tradicional como reserva de valor, la plata se ve beneficiada por su uso industrial, especialmente en energías renovables y tecnologías vinculadas a la transición energética, lo que refuerza su atractivo en el mediano plazo.

El oro, en tanto, sigue siendo percibido como el principal resguardo frente a la inflación, la volatilidad financiera y el deterioro institucional.

Con bancos centrales comprando oro a niveles récord y una creciente desconfianza en los activos financieros tradicionales, el rally de los metales preciosos refleja algo más profundo que una reacción coyuntural. Para muchos inversores, el avance del oro y la plata es una señal de alerta sobre un sistema global sometido a presiones políticas, económicas y geopolíticas cada vez más difíciles de contener.

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