Juguetes y tecnología pensados para chicos con otras condiciones de salud
Edición Impresa | 18 de Enero de 2026 | 02:29
El impulso por una mayor inclusión en el mundo del juguete no se limita al trastorno del espectro autista. En los últimos años, grandes marcas y desarrolladores tecnológicos comenzaron a incorporar productos pensados para chicos y chicas con distintas patologías y condiciones de salud, con el objetivo de reflejar experiencias reales, facilitar la vida cotidiana y promover la concientización desde edades tempranas.
Juguetes para discapacidad motriz y visual
En el caso de niños con discapacidades motoras, creció la oferta de juguetes adaptados, con botones de gran tamaño, mecanismos de fácil agarre y estructuras pensadas para ser utilizadas desde sillas de ruedas o con movilidad reducida. También se desarrollaron juegos de construcción y tableros que priorizan la estabilidad y la manipulación simple.
Para chicos y chicas con discapacidad visual, distintas empresas impulsaron juguetes con texturas diferenciadas, relieves, contrastes de color y piezas sonoras. A su vez, se popularizaron libros y juegos en braille, así como muñecos que incorporan elementos táctiles para favorecer el reconocimiento a través del tacto.
Tecnología para la audición y el lenguaje
En el plano tecnológico, uno de los avances más extendidos está vinculado a la pérdida auditiva. Además de muñecos que incluyen audífonos visibles, se desarrollaron dispositivos electrónicos y aplicaciones educativas que trabajan con lenguaje de señas, subtítulos y estímulos visuales reforzados, pensados para el aprendizaje temprano.
También se expandieron herramientas digitales orientadas a chicos con trastornos del habla y del lenguaje, que utilizan pictogramas, sonidos simples y sistemas de comunicación alternativa para facilitar la expresión y la interacción.
Patologías crónicas y vida cotidiana
Otra línea de desarrollo apunta a visibilizar enfermedades crónicas en la infancia. Además de la Barbie con diabetes tipo 1, existen muñecos y juguetes que incorporan accesorios médicos —como inhaladores, parches o medidores— para representar condiciones como el asma o tratamientos prolongados. Especialistas señalan que estos juguetes pueden ayudar a los chicos a normalizar rutinas médicas y reducir el miedo o la ansiedad asociados a los tratamientos.
En muchos casos, estos productos ya no se presentan como juguetes “especiales” o “terapéuticos”, sino como parte de un universo más amplio de opciones disponibles para todos los chicos. La tendencia, coinciden fabricantes y organizaciones, es avanzar hacia el diseño universal, donde la inclusión se integre de forma natural al juego y al consumo cultural infantil.
De este modo, muñecos, juegos y dispositivos electrónicos comienzan a funcionar no solo como herramientas de acompañamiento, sino también como vehículos de concientización, que permiten que la diversidad de cuerpos, capacidades y experiencias forme parte del mundo cotidiano desde la infancia.
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