Juguetes y tecnología pensados para chicos con otras condiciones de salud

Edición Impresa

El impulso por una mayor inclusión en el mundo del juguete no se limita al trastorno del espectro autista. En los últimos años, grandes marcas y desarrolladores tecnológicos comenzaron a incorporar productos pensados para chicos y chicas con distintas patologías y condiciones de salud, con el objetivo de reflejar experiencias reales, facilitar la vida cotidiana y promover la concientización desde edades tempranas.

Juguetes para discapacidad motriz y visual

En el caso de niños con discapacidades motoras, creció la oferta de juguetes adaptados, con botones de gran tamaño, mecanismos de fácil agarre y estructuras pensadas para ser utilizadas desde sillas de ruedas o con movilidad reducida. También se desarrollaron juegos de construcción y tableros que priorizan la estabilidad y la manipulación simple.

Para chicos y chicas con discapacidad visual, distintas empresas impulsaron juguetes con texturas diferenciadas, relieves, contrastes de color y piezas sonoras. A su vez, se popularizaron libros y juegos en braille, así como muñecos que incorporan elementos táctiles para favorecer el reconocimiento a través del tacto.

Tecnología para la audición y el lenguaje

En el plano tecnológico, uno de los avances más extendidos está vinculado a la pérdida auditiva. Además de muñecos que incluyen audífonos visibles, se desarrollaron dispositivos electrónicos y aplicaciones educativas que trabajan con lenguaje de señas, subtítulos y estímulos visuales reforzados, pensados para el aprendizaje temprano.

También se expandieron herramientas digitales orientadas a chicos con trastornos del habla y del lenguaje, que utilizan pictogramas, sonidos simples y sistemas de comunicación alternativa para facilitar la expresión y la interacción.

Patologías crónicas y vida cotidiana

Otra línea de desarrollo apunta a visibilizar enfermedades crónicas en la infancia. Además de la Barbie con diabetes tipo 1, existen muñecos y juguetes que incorporan accesorios médicos —como inhaladores, parches o medidores— para representar condiciones como el asma o tratamientos prolongados. Especialistas señalan que estos juguetes pueden ayudar a los chicos a normalizar rutinas médicas y reducir el miedo o la ansiedad asociados a los tratamientos.

En muchos casos, estos productos ya no se presentan como juguetes “especiales” o “terapéuticos”, sino como parte de un universo más amplio de opciones disponibles para todos los chicos. La tendencia, coinciden fabricantes y organizaciones, es avanzar hacia el diseño universal, donde la inclusión se integre de forma natural al juego y al consumo cultural infantil.

De este modo, muñecos, juegos y dispositivos electrónicos comienzan a funcionar no solo como herramientas de acompañamiento, sino también como vehículos de concientización, que permiten que la diversidad de cuerpos, capacidades y experiencias forme parte del mundo cotidiano desde la infancia.

 

 

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