“El Caballero de los Siete Reinos”: el regreso íntimo a Westeros ya tiene futuro asegurado
Edición Impresa | 27 de Enero de 2026 | 02:27
El universo de “Game of Thrones” volvió a expandirse con el estreno de “El Caballero de los Siete Reinos”, la nueva serie derivada ambientada un siglo antes de los acontecimientos de la ficción original. Y antes incluso de que el público pudiera ver completa su primera temporada, HBO confirmó que la historia de Dunk y Egg tendrá continuidad: la producción fue renovada oficialmente para una segunda temporada, con estreno previsto para 2027.
El anuncio se realizó durante una presentación de prensa en Nueva York encabezada por Casey Bloys, chairman y CEO de HBO y HBO Max Content, quien confirmó que tanto “El Caballero de los Siete Reinos” como “House of the Dragon” seguirán en pantalla al menos hasta 2028, consolidando la estrategia de expansión del mundo creado por George R. R. Martin.
La primera temporada de “El Caballero de los Siete Reinos”, compuesta por seis episodios, se estrenó el domingo pasado en HBO y HBO Max. A diferencia de las grandes intrigas palaciegas y los conflictos épicos de “Game of Thrones”, la serie apuesta por una escala más íntima y humana, centrada en el recorrido de Ser Duncan “Dunk” el Alto (Peter Claffey) y su joven escudero Egg (Dexter Sol Ansell).
UN WESTEROS CONTADO DESDE ABAJO
Ira Parker, co-creador, showrunner y productor ejecutivo de la serie, explicó durante la conferencia de prensa virtual en la que participó EL DIA que la historia fue pensada como una puerta de entrada al universo de Westeros. “Es una historia mucho más simple y directa, con un solo punto de vista”, señaló. Según Parker, seguir casi exclusivamente la mirada de Dunk permite que el espectador se acerque a un protagonista “honesto, lleno de dudas y con sueños enormes, pero sin garantías de éxito”.
En ese sentido, el showrunner remarcó que Dunk no es un héroe tradicional: “No es alguien a quien todo le sale bien. Puede fallar y no tiene nada donde apoyarse. Eso lo vuelve profundamente humano”. La serie recupera, así, el espíritu original de Martin: la convivencia permanente entre esperanza y brutalidad.
Uno de los ejes centrales de la adaptación es el vínculo entre Dunk y Egg, dos personajes que se encuentran en un momento de soledad. Parker subrayó que preservar esa relación era clave: “Son caballero y escudero, pero también mentor y aprendiz, padre e hijo, hermanos. Ambos buscan una familia que no tuvieron”.
Esa conexión traspasó la pantalla. Peter Claffey contó que el trabajo previo al rodaje fue determinante: “Tuvimos casi dos meses de preparación juntos. Entrenamos, pasamos tiempo fuera del set y se generó una amistad real”. El pequeño Dexter Sol Ansell coincidió: “Desde la primera audición conectamos. No solo actuamos como hermanos, lo sentimos así”.
Lejos de la figura del antihéroe que domina buena parte de la ficción contemporánea, la serie propone una pregunta más incómoda: ¿vale la pena hacer lo correcto en un mundo que premia la traición?
En este sentido, el actor Bertie Carvel, que interpreta a Baelor Targaryen, sostuvo que esa tensión atraviesa toda la serie. “Dunk se pregunta constantemente si seguir el honor es ingenuo. Esa duda es muy actual”, reflexionó. Para Carvel, la historia interpela al espectador: “Nos invita a pensar qué significa ser heroico hoy, no en grandes gestas, sino en actos cotidianos”.
La serie es “una historia mucho más simple y directa” que “Game of Thrones”
Daniel Ings, quien encarna a Ser Lyonel Baratheon, añadió que incluso en el universo más cruel de Westeros “siempre hubo un núcleo de esperanza”, y que en esta serie esa dimensión está más presente que nunca.
Uno de los momentos más comentados del primer episodio es el uso del icónico tema musical de “Game of Thrones”, abruptamente interrumpido por una escena deliberadamente antiépica y escatológica. Parker explicó que no se trató de una provocación gratuita: “Dunk escucha ese llamado heroico, sueña con serlo, pero la realidad lo devuelve a su humanidad. Todavía no es un héroe”.
Esa lógica atraviesa también el lenguaje visual. “No hay tomas grandilocuentes ni planos aéreos. Todo está filmado desde su punto de vista”, explicó el showrunner durante la conferencia de prensa- La cámara busca que el espectador sienta el barro, el peso de la armadura y el miedo, más que la gloria.
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