Terror, anocracia e ilusiones migrantes: así es vivir en Venezuela, barriles llenos de fe pero vacíos de libertad

En palabras de una doctora y docente universitaria que vive en Los Teques, a pocos kilómetros de Caracas, la realidad que afrontan los venezolanos luego de la intervención estadounidense y detención de Maduro. Silencios, temores y la esperanza como sustento siguen latentes

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Sergio Pomares

La madrugada del 3 de enero no empezó con una noticia en los portales venezolanos ni con una cadena oficial. Empezó con un llanto al teléfono, con estruendos que atravesaron paredes y con una pregunta repetida en miles de casas: “¿Será verdad?”. Así se enteró Magalis Machado, doctora en Educación, licenciada en Bibliotecología y profesora de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, de que algo irreversible estaba ocurriendo en Venezuela. En su país, cerca de su casa, que quedó para la historia.

Mi hermana me llamó llorando. Lloraba por los ruidos, por los estruendos. Se sentían los aviones durante una hora y media. Hubo explosiones. Mucha gente quedó sin luz”, relata desde su casa en entrevista exclusiva con el diario El Día de La Plata, aún con la voz medida, como si cada palabra pudiera ser observada, escuchada, y lo difícil que es conseguir un testimonio desde adentro. “No estamos acostumbrados a un ambiente de guerra. Con tanta delincuencia, esto es distinto. No pensábamos que fuera verdad. Estábamos incrédulos”.

Desde ese amanecer el país quedó suspendido en un silencio espeso, atravesado por el miedo. Magalis habla sobre esta intervención extranjera y de la detención (o secuestro, dependiendo el análisis) del presidente Nicolás Maduro, tal como se comenta puertas adentro, en voz baja, sin micrófonos ni conferencias. “No puedo decir cómo fue todo por el Estado de Conmoción Nacional”, aclara. “Hoy todo es secreto a voces. No hay entrevistas. Los rectores no salen a hablar. Los políticos, los líderes, no se expresan. Hasta con contactos, ni se atreven”.

Anocracia

Venezuela presenta hoy múltiples rasgos comparables a los de una anocracia, un sistema político híbrido e inestable que combina elementos democráticos formales con prácticas autoritarias persistentes. Existen instituciones que en el papel remiten a la democracia -elecciones, Constitución, poderes del Estado-, pero en la práctica funcionan de manera limitada, selectiva o condicionada por el poder ejecutivo y los aparatos de coerción. El resultado es un régimen donde la legalidad existe, pero no garantiza derechos plenos ni previsibilidad política.

Las normas se aplican de forma discrecional, la justicia carece de independencia efectiva y las fuerzas de seguridad operan muchas veces sin identificación ni controles claros. Como en las anocracias, esto genera un clima de incertidumbre permanente: los ciudadanos no saben cuándo una acción cotidiana puede convertirse en un delito, ni qué consecuencias puede tener expresar una opinión, movilizarse o simplemente circular por el territorio.

Allí hay alto nivel de tensión social y fragilidad institucional, donde el sistema no logra consolidarse ni como democracia ni como dictadura plenamente cerrada. Parálisis, miedo y desgaste social, pero también evita explosiones inmediatas de cambio, manteniendo a la población en un estado de espera prolongada. Si hay que ponerle una palabra, sería esa.

El decreto y el terror cotidiano

Ese mismo 3 de enero, cuenta, apareció una reglamentación que lo cambió todo. “El Gobierno, aún con la firma de Maduro mientras era detenido, determinó que te pueden detener por cualquier circunstancia, por hablar de lo que no quieren que hablemos. Desde entonces nuestra vida cotidiana es de temor, ansiedad, agonía. Pensás si hay remedios, si hay transporte, si hay luz. Y además, el miedo permanente a que te revisen el teléfono o a ir preso”.

El impacto fue inmediato: menos gente en la calle, tránsito reducido, negocios cerrados durante los primeros días. “Hubo colas para conseguir comida. Hoy, en parte, se restableció el abastecimiento, pero el volumen de gente bajó mucho. Circular en vehículo es un acto de miedo, por si te paran”.

Las autoridades llamaron a “volver a la normalidad” para el día 12. La pregunta sigue flotando: ¿cómo? “No hay garantías. Mientras ese decreto no se anule, no se puede volver a la cotidianeidad”.

En Venezuela, según su testimonio, el miedo ya no es solo a la delincuencia. “Le tenemos más temor a la policía que a los violentos. Estamos indefensos. Los ministros siguen siendo los mismos. No tenemos medios de comunicación donde todos nos enteremos. Por falta de antena, de internet, hubo gente que no se enteró de nada”.

El aislamiento es literal y simbólico. “El internet va y viene. No hay agua en la mayoría de los sectores, siempre racionada. Los servicios están colapsados. No se encuentran algunos medicamentos. La gente no está abastecida ni cuenta con el dinero suficiente”.

Sobrevivir no es vivir

Magalis baja la voz cuando habla de salarios. Los números, fríos, explican el desgaste humano. “Trabajar en la administración pública implica bonos que pueden llegar a 160 dólares, pero eso no es salario y solo si estás en la ‘big data’. El obrero raso cobra 120 bolívares mensuales. Yo, como docente, 640. El dólar BCV está 321 bolívares”.

La conclusión no necesita adjetivos: “Nos desmoralizaron, nos diezmaron. Vivimos en terror por perder todo. Expectantes, porque podés perder hasta la vida”. Y aun así, sobreviven. “Nos motiva ser humanos. Sobrevive el que se adapta. Nos acostumbramos hasta a no tener agua. Hemos hecho lo que no te imaginás: me cosí mi propia camisa. Aprendimos oficios que jamás pensamos. Somos gente preparada, pero hay una gran deficiencia en quienes toman decisiones”.

No hubo festejos. Ni música. Ni celebraciones tardías. “Preocupación, muchísima. Cuando termina una dictadura suele haber caos, y ese es mi temor: cuando presionás tanto, puede explotar. ¿Cómo controlás a las masas? Los pedidos de no salir ayudaron a orientar. También los llamados opositores. Y ahora hay un gran silencio, ensordecedor”.

Ese silencio pesa más que las explosiones. “De un promedio de una a diez personas, cero se arriesga a hablar. ¿Qué vamos a hacer los comunes?”. En las escuelas, dice, el daño es más profundo y menos visible. “Los niños tenían confusión sobre qué es la democracia. La definían como socialismo, como que te digan qué comprar. Hablaban de ‘guerra económica’, pero si fuera guerra debería haber enfrentamientos. Nos quitaron hasta las palabras”.

Magalis mide cada frase cuando el tema se amplía. “Trump es interesado e interesante. Aquí hay empresas de Irán, Rusia, China. Nos decían que Estados Unidos se beneficiaba del petróleo, pero nosotros no vimos ningún beneficio. Otros países vivieron de eso sin transparencia y después arreglaron con PDVSA”.

Hace una pausa. “No puedo expresarme libremente sobre política exterior. Tengo familia. Tengo miedo. Sé lo que le puede pasar a uno. Si las acciones fueron atípicas, como llevarse a un presidente, eso es caos total. Pero el sistema sigue funcionando, con cambios sutiles, como cuando Chávez enfermó y quedó Maduro”.

Quedarse también es resistir

“Los que se quedan es porque no hay otra opción”, afirma. “Yo no quiero irme de lo que amo, que es ser docente acá”. La esperanza, dice, no es ingenua: es una decisión. “Somos creyentes. La fe nos sostiene. La justicia tiene que llegar, la terrenal y la espiritual. Nadie se salva para siempre. La historia lo demuestra”.

Antes de despedirse, deja un mensaje que no necesita destinatario explícito: “A los que gobiernan: pónganse la mano en el corazón. ¿Quiénes tienen que coserse sus camisas? ¿A quiénes les faltan medicamentos? ¿Dónde estudian sus hijos? Tienen todo. No necesitan que el resto viva en la miseria”.

Venezuela, según Magalis Machado, no está en caos, sino atrapada en un sistema que aprendió a convivir con el miedo. “Dejen que fluya la realidad. Dejen que la gente se exprese. Cuando eso pase, muchos van a volver. Hay liderazgo, pero no puede decirse. Nos piden esperar. Esperar, en Venezuela, se volvió otra forma de resistir”.

Si jugáramos al Simón dice... ¿qué diría Simón?

 

Entrevista completa con la doctora venezolana Magalís Machado, desde Los Teques

PERIODISTA EL DÍA: Estamos con Magalí Machado desde Los Teques, a 30 minutos de Caracas, Venezuela. Ella es doctora en educación, licenciada en bibliotecología, trabaja en universidad, tiene un montón de escritos. Hace tiempo que está sobrellevando esta situación, como venezolana allí en su país. Y lo primero para consultarte, Magalís, y agradecerte por tu tiempo, ¿cómo es el día a día luego de lo que fue esta detención de Maduro y hoy en día llevando un juicio en Estados Unidos? ¿Cómo lo lleva Venezuela? ¿Hubo algún cambio o sigue todo de la misma manera en el gobierno de Nicolás Maduro? 

MAGALÍS MACHADO:  Bueno, es relativo en el sentido de que algunas cosas continúan igual y otras efectivamente han sido cambiadas. ¿En qué sentido? O sea, nuestra vida cotidiana es de mucho temor, de mucha ansiedad, de mucha agonía. De no saber si vas a encontrar el remedio que vas a tomar, por ejemplo, si hay transporte, si hay luz, si hay internet, etc. Eso sigue tal cual. Y el volumen de personas en la calle sí ha disminuido sustancialmente. Es posible, digo yo, es una especulación quizá, pero desde mi punto de vista y de mis vecinos, hay mucho el tema que te revisen en el teléfono de que te puedan llevar preso, porque ya es una ha sido una constante aquí y ahora tenemos por encima un una reglamentación que salió en Gaceta el día 3 de este mes, justo cuando se van a al señor Maduro y resulta que está firmada por él y es del día 3, o sea, como las hipótesis se lo llevaron, pero más allá de eso.

Sí, eso es, o sea, eso es público, cualquiera lo puede revisar y pasa ahí que en el artículo 5 determina que te pueden detener por cualquier circunstancia y bueno las autoridades que te detengan determinarán ellos si te llevan o no porque tú estés hablando de lo que ellos no quieren que tú hables y que yo tampoco puedo hablar aquí, pero que todo el mundo sabe que ocurrió y que tú mismo lo presentaron. Creo que yo ni siquiera los menciono, no vayan a hacer un corte de esto y digan que yo dije lo que no dije. En todo caso, los primeros días ciertamente hubo colas para comprar comida, los negocios cerrados, las farmacias se abrieron, las gasolineras abrieron. Al día de hoy ya se ha restablecido el comercio interno en la ciudad donde yo vivo, en Los Teques y también en Caracas donde tengo familiares y amigos, y también en Margarita, eso se ha restablecido. La gente, poca gente, y el tránsito terrestre de ciudad a ciudad es un temor. Porque qué pasa, que te paran en las alcabalas.

Y, por ejemplo, yo tengo un familiar que lo pararon ayer de Maracay para acá, y ¿dónde lo paran saliendo de Maracay? ¿Quiénes lo paran? Unos funcionarios. ¿están identificados? no están identificados eso no es legal, pero aquí se maneja con tapabocas con tapabocas con tapajontañas que le llaman solo le ven los ojos, no sabes quién es, no sabes nada te piden la cédula, o sea es un terror porque imagínate hay personas aquí Maracay está relativamente cerca ¿cómo es que piensan llevar la vida nuevamente a la cotidianidad total como dijo el señor Baldino también es público, tuvo una rueda de prensa y dijo que nos invitaba a todos a volver a la actividad laboral, a la actividad económica y que en lo educativo próximamente ellos van a decir. La prensa de hoy, la relativamente que tenemos acceso, dice que ya el 12 comienzan las actividades. Algunas universidades se han pronunciado, de donde yo vengo no se han pronunciado, por lo que pensamos que el calendario quedará igual a partir de la semana próxima, el día lunes. Pero esa gaceta que determina un estado de conmoción nacional, dice que entre otras cosas, lo que hay que decir es que el libre tránsito no está permitido. Y las garantías y los derechos que tienes en la Constitución no están garantizados. Si no está garantizado eso, cualquier cosa te puede pasar y no sucedería nada. Entonces es un riesgo para la población, de verdad, que mientras ese decreto no sea anulado, nos lleven a una vida cotidiana. Por eso tú me dices... Eso te iba a... Ajá, dígame. 


EL DÍA: Eso te iba a preguntar, si a la falta hoy de una autoridad suprema, si bien están los que siguen debajo de Nicolás Maduro, ¿hay respeto o hay miedo a la autoridad o lo que podría ser Estados Unidos? ¿Cómo se vive este momento ahora? Porque al fin y al cabo, la imagen máxima hoy en día está presente para un posible juicio que se puede llevar allí en Nueva York. 


MM:  Así es. Fíjate, nosotros, yo realmente y muchas personas allegadas a mí, le tenemos a veces más temor a la policía, a la guardia y a todos esos movimientos que existen aquí, que a la misma población. Porque tú sabes que si te paran te pueden matraquear, matraquear es que te van a pedir dinero. Se abre la cartera, lo que tú tengas, tienes que darlo. Entonces nosotros no tenemos, estamos aquí indefensos, totalmente indefensos. ¿Quiénes siguen ahí? El ministro de Educación actual, tanto en el área universitaria como en el área de primaria y bachillerato, siguen siendo los mismos. Hasta el momento no ha habido ninguna declaración de un nuevo ministro, a excepción de quien lleva a la Guardia de Honor. entendí que la presidenta que en este momento han encargado lo juramentó, hay una foto entiende que nosotros tampoco tenemos medios de comunicación más allá como pueden tener otros países como lo teníamos aquí que todos nos enteramos porque no tenemos la antena o las personas no tienen dinero la mitad de las personas aquí en este país no tienen internet, entonces se enteran por el vecino por el otro, pero aquí hay gente que amaneció el 3 de enero sin saber lo que había pasado, porque hubo partes del interior del país donde no se sintió absolutamente nada, nada, nada.

Bueno, mira, en realidad nos enteramos, mi hermana me llamó porque ella está en Caracas, y llorando, desesperada, porque tiene un niño especial pequeño que todo se semblaba, que los aviones pasaban, que sentía que había explosiones y que no sabía ni qué hacer. Bueno, que esté tranquilo, o sea, toma tus medidas. Nosotros también nos paramos con mucha tranquilidad en realidad. ¿Por qué uno tiene la conciencia de que a uno no lo van a venir a buscar? ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho nosotros? ¿Qué he hecho yo toda mi vida si no trabajaría y estudiar y ahora ni siquiera tener un salario? Porque no es posible que los 120 bolívares sea lo que me paguen como profesora universitaria con todos los estudios que he tenido que hacer para llegar ahí los años de su mes.

Bueno, aquí si tú no sabes leer y escribir y trabajas para cualquier ministerio en la empresa pública, igual vas a ganar un bono de guerra que es equivalente a 120 dólares. y un bono de alimentación que es equivalente a 40 dólares BCV. Eso significa que son 160 dólares de ingreso para toda la administración pública. Claro, y el que no... Pero el que no, no sea ni siquiera cerca a esos números. El que no es de la administración pública, no sea de esos números. Sí, toda la administración pública le dan esos bonos, pero bonos no es salario. El salario te determina a ti tu capacidad para tener aguinaldo, bono vacacional, pedir préstamos y tener la seguridad de que te lo van a pagar. Porque esto está en una Big Data, que si no caes por alguna razón en la Big Data, te fregaste porque en la próxima no te lo van a pagar y no te lo van a pagar nunca.

Entonces, la diferencia de salario que tengo yo, por ejemplo, sin menospreciar, sin menospreciar, pero la diferencia que tengo yo con el obrero que llegue Razo es que él puede estar ganando el sueldo mínimo que es de 120 bolívares mensuales. Y el mío es de 640 bolívares mensuales. Pero resulta que el dólar BCV es de 321 bolívares , hoy 8 de enero de 2025. Entonces, obviamente, no hay un estímulo, hay labor. El problema es que es moral. Aquí nos han desmoralizado. aquí en la parte psicológica del venezolano ha sido diezmada por decirlo menos, porque si tú vives siempre frente a un terror frente a que no puedes hablar, frente a que se te va a ir la luz, frente a que si trabajas remoto se te va a ir la luz y pierdes el trabajito que estás teniendo ahí o sea, si tú vives todo el tiempo en ese estado de expectación, cuando pasa algo como el 3 de enero la verdad es que lo que como así que pasó y simplemente te quedas a esperar qué puedas hacer, porque si te pones en ese momento a salir, a no sé qué, y te agarran, entonces puede que hasta tu vida deje de existir. 

EL DÍA: ¿Y qué los motiva? ¿Cómo se motivan entre ustedes en esta realidad? Si bien obviamente que debe haber a favor y en contra en gran mayoría, pero ¿cómo se motivan entre sí viviendo este presente? 

MM: Bueno, porque somos humanos y lo principal que tenemos los humanos es el valor de la vida, así que nosotros hemos hecho todo para estar vivos, en principio, y eso significa que aprendes a surfear esta situación. Como dicen en la gerencia, sobrevive el que se adapta a los cambios, entonces nosotros hemos sobrevivido, mas no, nos hemos acostumbrado porque nadie se puede acostumbrar a no tener agua nunca eso nadie se puede curar pero nosotros nos hemos adaptado aquí a veces falta que me echen agua en la mano cuando llegue esa agua para tener por ejemplo cosas como esas ¿no? y yo sé que son tan básicas que es difícil de creer que una población la deje sin agua sin luz, sin esperanza sin comida, sin medicamentos y de paso le digan, no puede hablar. Eso no lo digo. Pero ese es el día a día de nosotros. ¿Eso ha cambiado? No ha cambiado. Eso lo tenemos de antes del 3 de enero y lo seguimos teniendo. Esa es la verdad. 

Mira, realmente ni siquiera te puedo decir que es porque no vaya a ser que vaya a faltar al estado de conmoción, pero sí te puedo decir que nos enteramos, gracias a que tuvimos la oportunidad porque en todas partes quitaron la luz, en Caracas muchos espacios si no la mayoría quedaron a oscuras entonces te puedo decir, hay urbanizaciones como Caricuado que tiene más de 500 mil habitantes o por lo menos lo tenía antes de la diáspora y allí todo estaba absolutamente sin luz entonces lo que veía era la luz de las explosiones, yo estoy más alejada de Caracas pero estoy a escasos 20 kilómetros as que aqu se sent los aviones igualitos y si hubo una gran explosi que sentimos y que ahora pensamos que pudo haber sido en el Ibis que est en la carretera panamericana que comunica a Los Teques con Caracas.

Entonces, ¿cómo lo vivimos? Mira, pues vivimos incrédulos, verdaderamente. Lo primero que vimos, ¿será verdad? ¿No será verdad? Porque, por ejemplo, hoy amanece una noticia diciendo, y lo dijo un periodista que no está en Venezuela, la mayoría de los que nos enteramos no están en Venezuela y le habían dateado que en el helicoide lo estaban desalojando donde se dice que están la mayoría de los presos políticos y esta mañana he escuchado otro periodista que está también fuera de Venezuela y él lo está negando eso fue un ruido que hubo entonces cosas como esas suelen pasar así que la primera impresión de nosotros fue no saber si eso era verdad no lo sabía no lo sabía y entonces nos quedamos despertantes también veíamos si los vecinos decían algo y no podíamos llamar porque no había luz ni teléfono en otros lugares pero los aviones continuaban continuaban, continuaban por más de una hora y media escuchándolo pero eso se sentían tan cerca pero claro, recuerda que nosotros tampoco tenemos cultura de guerra, porque el venezolano es pacífico el venezolano por lo que somos pacíficos a pesar de tanta delincuencia pero esa es una delincuencia que ha sido promovida y la historia lo dirá la historia lo dirá como dijo alguien por ahí


EL DÍA:  Si bien por ejemplo en diferentes capitales aquí en Buenos Aires en La Plata, en Madrid, en Estados Unidos hubo revueltas, festejos, gente en contra, gente a favor, cómo se vivió ahí cuando la gran mayoría se dio cuenta que el presidente ya no estaba. Hubo bombardeos, también lamentablemente hubo muertes, ¿pero cómo se vio en la calle? O simplemente la vida cotidiana se fue dando sin tanto festejo o sin tanta preocupación. 


MM: Ningún festejo. Preocupación muchísima. Porque no... Fíjate que ha pasado en otros momentos históricos. cuando termina una dictadura y hay reciente experiencia que se crea un caos se crea un caos y como hablamos antes de comenzar el programa es mi temor y que cuando tu presionas tanto, tanto, tanto eso puede explotar y tu no sabes como controlar las masas cuando eso ocurre En este caso, yo me imagino que con tantas, digamos, tantas personas diciendo, mire, no salgan si pasa algo, mire, quédense en sus casas, eso hizo lo suyo. y porque quieran o no hay un liderazgo que orienta nuestras masas, no estará en Venezuela pero ella orienta nuestras masas y eso creo que ayudó muchísimo a que la gente estuviera en pausa y la gente está en pausa, aquí lo que se ha sentido desde entonces es un gran silencio es un silencio que es ensorbetedor porque no suele ocurrir.

Aquí las escuchas hasta este fin de semana, pasada la Navidad, es de mucha música, de vecinos que esos que han agarrado fuera también los hay aquí, que ponen música, que eso no se ha escuchado más. Aquí hay un silencio que aturde, pero creo que también hay mucha esperanza y que sencillamente nosotros estamos como santo Tomás, ver para creer, ver para creer y esperando que podamos expresarnos con libertad.

Es más un secreto a voces; aquí no se dan entrevistas, por menos que yo sepa de personajes, que te puedo decir, por ejemplo, como es posible que un rector de ninguna de las universidades que existen, sean públicas o privadas tú los hayas escuchado ahorita en alguna entrevista donde está la posición de los políticos que llevan los escasos partidos políticos, aquí nadie se expresa Entonces, si ni siquiera ellos, que tienen un estatus y cierta defensa y contacto que los pueda sacar de una emergencia, se atreven a decir algo, ¿qué vamos a hacer los comunes? en verdad para darte la entrevista mira yo el que no la debe no la teme yo no le he hecho daño a nadie porque no voy a decir cuál es mi vida diaria que es esta es esta la que llevamos los venezolanos que nos hemos quedado aquí.


ELDÍA:  De un promedio de 1 a 10 personas ¿cuántas se atreven a hacer esto, a hablar, haciéndolo lo más natural posible? ¿Una de 10? ¿O digamos casi más 0 de 10? 

MM: Más cero de 10. Pues arriesgada, viene. Bueno, porque yo creo en los valores morales y en los principios. Y la honestidad tiene que empezar las personas a entenderla y a comprenderla. La democracia, la gente la debe empezar a volver a relacionarse con ella. Porque yo que hice un trabajo sobre democracia en la escuela primaria hace unos años, y está la orden ese documento, te puedo decir que ya los niños tenían confusión sobre la definición de la democracia. Para algunos, la democracia es algo así como el socialismo. Y lo dijeron, democracia y socialismo. democracia es que hayan elecciones democracia es que yo pueda ir a comprar lo que me digan que puedo comprar porque en ese momento había desabastecimiento que hacíamos colas de harina para comprar un kilo de harina entonces eso sí me llamó la atención en ese momento y ahí está, fue una investigación si ya para entonces hablaban de una tal guerra económica, que creo que eso también nos preparó, porque hemos estado escuchando por más de seis años que aquí hay una guerra económica. Entonces si la guerra económica es seguir viviendo así como vivimos, y te dicen que hay una guerra, pero en ese momento hay aviones, me imagino que en el interior de muchas guerras, ah, bueno, pero no importa porque ya estamos preparados, ya tenemos guerra económica en seis años. entonces un niño me dijo, mire, eso no es verdad. Yo le pregunto, ¿por qué no es verdad? Bueno, porque si fuera verdad habría enfrentamientos. Claro, si fuese guerra, sí estaría uno con otro. Y que la definición de guerra es algo velco prácticamente. Pero bueno, es lo que hay. y bueno, verdaderamente yo creo que en la medida en que las personas vean que hay un camino que los puede llevar a expresarse y a vivir, a vivir de su trabajo honestamente, no tiene por qué buscar procesos de corrupción pero aquí todos buscan procesos de corrupción los policías se paran para ver si te quitas algo, si vas a una tienda el este busca del quitado o sea, porque el nivel yo no voy a justificar eso yo no voy a justificar que la gente se corrompa por eso, pero hay como un un ambiente de propiciar los caminos que no están dentro de la honestidad y los caminos que no están dentro de la legalidad. Y muchos de esos son premiados, porque muchas personas que están en cargos no tienen la preparación, no tienen las competencias. Y por eso es que tú ves también cómo se ha diezmado el sistema eléctrico, que era uno de los primeros de Latinoamérica. Porque, bueno, las personas que estaban preparadas igual como pasó con la industria petrolera igual como ha ido pasando con todos y de esta industria


EL DÍA: Justamente de la intervención de Estados Unidos ¿cómo la ven? La ven como un salvataje la ven casi como una guerra entre Estados Unidos y Venezuela simplemente por sus minerales naturales, ¿cómo van analizando? Porque al fin y al cabo se entromete alguien que no debería hacer justicia sino la propia justicia venezolana que en este caso no está para cumplir con lo tal, y el único que se arriesgó fue Donald Trump. ¿Cómo lo ven a su figura como alguien interesante o alguien interesado? 


MM: Lo veo como las dos cosas, y lo veo muy natural. Porque si yo tengo una empresa, y voy a invertir, yo debo tener ganas. O sea, eso es así. Además, nosotros tenemos años viendo aquí que hay empresas de Irán, de Rusia, Cuba, que están aquí, China China está aquí entonces ellos tampoco nos han dicho que de eso nos hemos beneficiado los venezolanos, yo no he recibido ningún beneficio por lo particular yo no he recibido ningún beneficio de nada de eso yo sigo teniendo las cosas que tenía y menos y menos porque yo no tengo ni con qué comprarle un caucho a un carro yo no he sido beneficiada eso, y aquí, si me preguntan por otros países, ya han estado aquí, invirtiendo, viviendo de eso, no sé, tomando políticas sobre esos recursos que no son transparentes y que desconocemos. Entonces, ¿qué Estados Unidos hizo eso? Bueno, pero ellos mismos son, hoy tú ves un anuncio desde ayer del PDVSA que dice que tienen un acuerdo con Estados Unidos yo no sé si a ellos lo van a llevar presos por eso porque el estado de conmoción dice que no puedes hacer nada de eso pero si eso es para el bien del país ¿cuál es el problema? no veo problema porque si todos los que estuvieron antes no estuvieran ahorita un país próspero un país con la gente más que feliz, porque si me preguntan por qué los venezolanos somos felices, creo que lo tenemos en la sangre, porque seguimos riendo seguimos echando chistes y todo eso pero seguimos con tenemos ese problema, que es un problema sustancial, y nadie de ellos nos ha garantizado a nosotros esto, ahora la política exterior yo no la manejo, obviamente y de paso no puedo expresarme no es que no tenga conocimiento pero no puedo expresarme porque entiende que yo tengo familia porque a mí un poco me importa si me pasa algo como toda persona tengo miedo soy un ser humano y no soy una muchachita entonces yo sé lo que le puede pasar a uno, pero uno tiene familia entonces tú has terminado resguardándote porque no te quedas de otra pero si considero considero que si las acciones de quienes llevan la gobernanza en este momento han sido at frente a cualquier caso donde se lleven un presidente o lo maten como ha pasado en otros países.

Cuando se han ido, el caos total. ¿Por qué es total? Porque las fuerzas militares suelen ser quienes pongan el orden. y entre ellos mismos tienen problemas y mientras eso lo aplacan buscan la manera o de quedar ellos o de poner un grupo de transición, eso es lo que suelen hacer los países cuando de verdaderamente se sienten digamos que autóctonos porque aquí como que ya ha pasado, pero ellos hicieron exactamente lo mismo que nosotros vimos cuando Chávez dijo un diciembre aquí dejó a Maduro nos lo dejó y se fue porque estaba enfermo y falleció ese proceso quizás como ya lo vivimos como como que todo el mundo sintió a él lo mismo él no le levantó la mano a Dessy pero resulta que es su vicepresidenta él la nombró es de su confianza y es la que queda entonces vamos a ver que pasa y así ya quedaba todo el mundo en expectativa y todo llevándose como un sistema porque ahí lo que ha habido es un sistema que sigue funcionando de alguna manera con cambios que han sido hasta ahorita sutiles y que no se han visto en la vida cotidiana, o sea yo no lo he visto en que el dólar se haya digamos detenido del Banco Central y que tenga alguna comparecencia con lo que dicen algunas páginas como Binance, como Wallet, o sea, no puedo tampoco hablar de eso porque eso también está prohibido y no puedo dar cifras, pero que la gente lo pueda buscar en las redes. Las diferencias son sustanciales, entonces eso no lo hemos visto, ¿ves? El que se sigue yendo a la luz, no lo hemos visto, se sigue yendo, viene, se va, el Internet sigue yéndose y viniéndose, los precios siguen subiendo, los salarios siguen sin igual, los ministros siguen allí, no he escuchado que hayan sacado presos tampoco no o sea, hasta ahorita esto ha sido atípico para cuando en un país sale un presidente de la manera en que salió y obviamente eso tiene muchas lecturas que se pueden hacer desde el punto de vista sociológico, psicológico y político pero en este momento obviamente está vetado hablar de 

EL DÍA: Y respecto a esto, para ya agradecerte por el tiempo, hay millones de venezolanos que se han ido a Perú, a Chile, aquí a Argentina, a Colombia también han migrado. ¿Qué es lo que sueñan o lo que quieren sin pensar en una utopía? Obviamente que todos queremos un país en donde todos tengan dinero, comida, salud, amor y cariño. Pero bueno, en cuanto a mejoras prontas que se puedan dar, ¿qué es lo principal que necesitan? Que para algunos puede ser una novedad, pero para usted terminaría siendo por lo menos una sonrisa mayor día a día. 


MM: Una sonrisa mayor día a día sería para nosotros que quienes están en la gobernanza primero sean los más preparados. Porque, por ejemplo, el ministro de Educación es abogado. Por mucho que haya sido profesor universitario en algún momento, creo que lo ha sido nuestro seguro. es muy difícil a veces sentir algo cuando tú no has salido de ahí entonces las políticas que él ha dado no han creado ningún impacto y tú vas a la escuela y la decepción escolar es muchísima entonces un cambio para nosotros tendría que ser, por ejemplo, que hoy quiten ese estado de conmoción por ejemplo, que se respete que quienes resguardan tu seguridad estén identificados, como lo dicen en la norma, que tengan una identificación en que si tratan a la norma, les pase algo. Pero eso no ha pasado. Más bien ahora están con pasamontañas y uniformes, y entonces más bien ahorita es como más terrorífico. ¿Qué pasa? Bueno, tendríamos que ver esos acuerdos entre Estados Unidos y la gobernanza que ha quedado, que se cumple de eso y que va dándonos a nosotros una idea de que eso pueda verdaderamente cambiar y que verdaderamente haya un sistema electoral donde tu voto valga, porque con sistemas electorales donde tu voto no vale no tiene sentido tampoco hacerlo. Y sin embargo, a pesar de ello, que exista el día de hoy todavía la situación de las elecciones del año pasado, por la que efectivamente hay una amplia cantidad de personas que manifiestan la ilegitimidad de los resultados que dieron a nivel público y que han devenido en esto que tú ves, porque un presidente legítimo que le hubiese pasado lo que ha pasado, la gente estuviera rasgándose las penas como pasó una vez con Chávez, que la gente salió a las penas. Era igualitaria la rabia y hubo enfrentamientos, pero es que ahorita no hay nada, o sea, yo no te puedo decir donde yo estoy, que pasé por la Plaza Bolívar y el grupo era chivo de apoyo.

Entonces, esos cambios dentro de las políticas, dentro de la represión, sobre todo es lo que nos puede dar a nosotros una idea de que hayan cambios en la gobernanza, precisamente, que veamos personas creíbles, preparadas, en las que se pueda confiar y que tengan un proyecto que tenga sentido. porque el que hayan llamado al ministro a los jubilados para que den clases, cuando eso no va a significar ningún cambio, ya tú viste que eso no pasó nada y hace tiempo que él lo dijo y no pasó nada, y que saque de la nómina a docentes porque no fueron a votar en las últimas elecciones que hicieron el año pasado y los sacaron de nómina y aún ni siquiera lo han puesto y los ya está en la nada y que eso no haya cambiado, y tú me dirás, son pocos días pero son las nóminas que están en una data tú le das una tecla y ya está ellos saben lo que hicieron esos cambios podrían decir hay un cambio que lo que dicen del helicóptero de verdad tenga algún sentido tenga algún sentido pero ahorita tampoco se ve que la parte económica determine la vivencia porque aquí hay gente que se está muriendo de hambre yo tengo compañeros de trabajo que no han podido comprarse un zapato en años. Profesores universitarios, pero los estudiantes hacen vaca para comprarle los zapatos en la Universidad Simón Bolívar. Entonces, eso cambia. Yo, cuando lo veamos, diremos, sí, está pasando algo. Y tú me eres muy chiquito. Sí, yo sé que eso depende de las grandes políticas.

Eso verdaderamente... eso va a depender de cómo veamos las personas que van llevando y los acuerdos que se van logrando como este que sacó PDVSA veremos si esos recursos llegan veremos qué sucede en su situación legal de quienes están en la gobernanza aquí todo el mundo sabe lo que ha hecho en su vida así que tengan conciencia y el que no la debe no la tiene así de sencillo los acuerdos se irán viendo en la medida en que quienes están haciendo público eso, que es por ejemplo el señor Marco Rubio que es al que he visto eventualmente en alguna que otra noticia que tenía opción de ver porque como hay que borrar todo de los teléfonos porque si te agarran en la calle te lo pueden quitar, te pueden meter preso y los computadores te pueden quitar estamos ahí que lo que vemos no vemos en última instancia él es el que ha dicho el tiempo y los tres planos que tienen pensado ellos hacer de quienes llevan la gobernanza no he escuchado nada, o sea yo no he escuchado cuál es el proyecto que la Presidenta que acaba de tomar en la encargaduría va a llevar, o sea no sé si eso se ha hecho y yo no lo he escuchado, pero no he escuchado que haya dicho a veces si escuché, creo que va a mejorar lo que Marco Rubio dijo que iban a y me disculpa que tengo como ese tuteo con esas personalidades pero que ya a este nivel ya que está el respeto de los cargos de ganas con tu accionar y el accionar ha sido que todos son iguales para abajo, ganen todos con más lo que haya las bolsas de clave tienen meses que no las entregan, por ejemplo. Entonces la gente no está recibiendo las bolsas de clave.

No estoy diciendo que sea lo mejor, pero era alternativa para algunos. Yo no hubiese hecho esa política, pero bueno, eso es lo que estaba. Y no se las han entregado en meses. Pasamos una vida sin eso. Entonces, sin eso, sin salario, sin medicamentos. Púchale, hay mucha opresión para la vida, la calidad de vida aquí no existe para muchas personas. la mayoría estamos así, empobrecidos. Las encuestas en COVID, que pueden revisarlas cualquiera también, ahí dicen los niveles de pobreza. Aquí hemos recibido, creo que fue, no me acuerdo ahorita, creo si fue la UNESCO, si mi memoria no me falla, que determinó hace casi tres años que la expectativa de vida del venezolano había bajado 68 años. entonces todos son son elementos que te determinan que estamos mal todavía y que efectivamente la alegría total cuando se puede expresar, se expresará pero lo va a determinar los cambios que se den, queremos que regresen nuestros familiares que se fueron, claro que queremos que regresen, Venezuela jamás jamás en la vida yo vi, escuché a mi mamá, a mis abuelos que se hubiesen tenido que ir porque aquí no, nunca, nunca aquí no había esa cultura pero que alguien salga hasta descalzo caminando porque está desesperado porque no tiene donde dormir, no tiene donde comer no tiene trabajo y algunos ya no tienen ni familia porque se las han matado si no se las han matado a la delincuencia pues se las llevan presa o el mismo casi se autoliquidaba yendo a algunas manifestaciones donde tú sabías que con algo de cartón no tenías mucho que ganar entonces.

 

EL DÍA: Y la anteúltima que te hago respecto a esta política de cambio ¿Hay mucha confianza en la oposición? ¿En Corina Machado? ¿En quien está detrás y en contra del gobierno de Maduro? ¿O es simplemente ver de qué manera algo que salga esta realidad del país? ¿Confía el pueblo venezolano? ¿Confía en quien está hoy como oposición de Maduro? 


MM: Bueno, la oposición aquí está prácticamente aniquilada. En el sentido de lo que te decía, tú no los oyes hablando. Es que ni siquiera un Estado no lo oyes. Tú lo supones, pero nadie se quiere ricar. También recuerda que muchos de nuestros jóvenes se fueron, y si no fueron desvirtios. Esa representación política de aquí está estancada en el tiempo. Los mismos presidentes de los partidos políticos de cuando llegó Chávez siguen siendo los mismos presidentes de los partidos políticos hoy en día. Con m de 25 a 27 a pr all y estaban de antes todo el desgaste que han tenido es tal porque todas sus maniobras o pol u objetivos no fueron alcanzados. Toda su credibilidad quedó cero. Sin embargo, hay siempre liderazgos ocultos porque no pueden ser vistos. Porque no pueden ser vistos porque no van a ir más presos. entonces eso tú no lo vas a ver y el liderazgo incluso dentro no del oficialismo como la gente habla porque algo oficial es porque verdad en ese caso se ganó yo diría que quienes llevan la gobernanza están de alguna manera en la misma ¿por qué? porque yo conozco personas que han sido honestas y están allí y viven muy mal tampoco tienen no pueden salir ni de su casa a veces no tienen con qué comer ni nada, pero su ideología la tienen ahí, porque parece que le internalizaron algo, y esos son más creíbles, y muchos de ellos están preparados, pero no están ahí, no están ahí.

Entonces, el cambio que se pueda hacer también va a depender no solamente de la estructura de quienes están en la gobernación, sino de la estructura de quienes llevan, digamos, algunos partidos políticos aquí. Que no pueden ser viviendo eso como si fuese McDonald's o algo en donde te voy a dar tus aportes. Si tienes tanto, tú tienes, tú tienes. No, no puede ser así. Aquí hay que hacer una revisión profunda de los partidos políticos. Todos, todos por igual. Y eso va a depender de que exista la democracia, porque la democracia internamente constituye una serie de valores donde principalmente está la libertad, donde está la justicia, donde hay un estado de derecho. mientras eso no ocurra es muy difícil que las personas regresen porque el temor que se llevaron debe estar latente el que se fue aquí sin poder comer el va a tener eso ahí en su psique el que se fue porque no tenía como comprar un remedio como asistir a alguien con cáncer, con un problema en los riñones, ese se fue así y esa es su expectativa de lo que hay aquí Y hasta ahorita nadie puede llamarle y decirle, mira, ya eso, no te preocupes, tú aquí puedes desarrollarte, si no como era Venezuela, porque eso no va a volver. Espero que venga algo mucho mejor, porque eso se dio, porque efectivamente había problemas. Habían problemas, había aburruntura y se aprovechó. Y cuando tú me decías cómo vivimos nosotros, mira, como hubo una novela aquí que se llamaba Por estas calles, que fue después estudiada y algunos analíticos dicen que ojalá nunca hubiese salido, porque eso como que propició la situación, pero también creo que ha propiciado que estemos aquí. Como vaya viniendo, vamos viendo. Así como estamos. 


EL DÍA: Y la última que te hago, Magalís, para cerrar y para definir, recién hablabas, bueno, de las filas largas para ir al supermercado, el hecho de que no pueden hablar mucho de diferentes temas, de que cuando van a votar hay diferentes opciones, pero la que gana siempre es la misma, por hecho de que a veces terminan eliminando otras categorías, que a veces tienen que escaparse de su país para poder comprar medicamentos o salvar a familiares. ¿Cómo definís a un venezolano o a una venezolana hoy en día viviendo en Caracas, en Puerto Ordaz, en donde sea dentro de Venezuela? ¿Cómo lo definís y cómo lo catalogás, a pesar de todo esto que está viviendo, porque vive una guerra interna donde quiere decir algo, pero no puede, no tiene un candidato firme para poder replantearse qué quiere ser, y sin embargo sabe que Venezuela no va a ser lo mismo, pero al fin y al cabo tiene que seguir viviendo para el día siguiente. ¿Cómo, entre todo eso, cómo definís hoy, cómo te definís vos o cómo definís a cualquier venezolano que está viviendo en dicho país en donde su líder quizás vaya preso, pero todavía todo continúa de igual manera? 

MM: Mira, lo de las colas lo hubo, ahorita no hay colas pero también no significa que la gente esté abastecida, porque si tú no tienes dinero, no puedes comprar eso sí, no existe lo de los medicamentos tengo amigas que están siendo tratados con cáncer y es una agonía porque no encuentran algunos medicamentos eso es una realidad actualmente los servicios están colapsados Agua no hay en la mayoría de los sectores del país, incluso en el área metropolitana. Está siempre racionada. Cada 15 días la mandan o cada semana. Eso es una realidad, Sol de Oro. El Internet va y viene. Los salarios, eso es un saludo a la bandera. Eso no existe en la administración pública. Y existe además una discriminación, porque hay cinco ministerios o entes públicos que reciben en el mes, se le llaman nómina especial, unos bonos especiales. Eso es una realidad, eso está ahí, eso lo pueden ver en la gaceta. y tú me dices ¿cómo nos definimos? Mira, yo creo que el venezolano es valiente sobre todas las cosas y esa valentía y esa espontaneidad ese dinamismo emocional que tenemos de ser dicharacheros, bromistas alegres nos ayuda muchísimo y ser familiares porque nosotros de verdad creemos en la familia. Y la familia une.

La familia es un apoyo. Y la familia te hace hacer lo que tú nunca pensaste. Pero estás ahí. Así que el venezolano y yo misma me defino como una resiliente. Somos resilientes. Nosotros hacemos magia. Aquí no sirve. Mira, se fue el agua. Pon un par de aguas. No hay luz. Mira, me enseñaron cómo se hace esto y aquí sacamos, este, mira, que te puedo decir, no, la te está hundiendo, vamos a buscar un, mira, hemos hecho lo que tú no te imaginas. Esta camisa que yo tengo, la cosí yo misma, por ejemplo. Porque, igual me quiero vestir. Entonces hemos aprendido a hacer oficios que ni siquiera nos habíamos imaginado. Y no solo yo, sino muchas personas. Entonces el venezolano es una persona preparada en su mayoría. Quizás estas últimas digamos personas que, venezolanos que se han venido preparando ya traen deficiencias porque efectivamente los docentes también emigraron y los que están colocando no todos tienen las competencias para hacerlo tampoco tienen ninguna motivación desde el punto de vista del talento humano como para quedarse y dirás, bueno, ¿y por qué se quedan estos? bueno, porque tampoco hay otras opciones o sea, donde vas a trabajar yo por ejemplo, a mí me gusta el área docente y yo no quiero irme de ahí o sea, yo quiero ser como el señor que tiene 92 años y está llevando un juicio de la magnitud que va a llevar 92 años esa es la actitud de nosotros no importa la edad que tengamos estamos trabajando y tenemos esperanza. Y además somos creyentes. Porque no importa hay quien creen en uno o en otro. Yo creo en Dios. Algunos somos practicantes de las iglesias que cotidianamente, o sea, culturalmente aquí en Venezuela hemos sido católicos. Y toda mi familia lo hace. Y yo lo soy.

Entonces, la fe también es un apoyo. Es algo donde tú te puedes sustentar para continuar aquí. Entonces el venezolano también se sustenta, nos sustentamos en la fe, en creer que sí, que la justicia tiene que llegar. Y la justicia terrenal, pero también la justicia espiritual. Eso tiene que llegar. Aquí nadie se salva nunca. La historia lo ha dicho. y le digo a los que están en la gobernanza ¡Cónchale! Ya esto ponga la mano al corazón están bien viven bien, ¿quién de ellos vive mal? ¿Quién de ellos se tiene que tener una camisa para ponérsela? ¿Quién de ellos le falta un medicamento? ¿Dónde estudian sus hijos? ¿Dónde van al médico cuando se sienten mal? Uy, han tenido de todo lo tienen ¿Qué más quieren? Para tener eso no necesitan que el resto estemos en la miseria. No lo necesitan. Aprovechen la oportunidad porque aquí no hay un caos y ese sistema está y puede transformarse. Y ya vieron que pueden congeniar porque ya firmaron con Estados Unidos. Entonces, es un poco como que ya dejar cada quien en su lugar y dejar que fluya la realidad. Y para que dejar que fluya la realidad, tienes que dejar que la gente se exprese.

Tienes que dejar que la gente se exprese. Ya no más terror para salir porque tú no sabes quién te pueda agarrar. cuando eso pase yo sé que van a regresar muchísimos, ya no los mismos porque muchos se fueron, hicieron su vida se casaron con personas de allá, les ha ido muy bien allá entonces para qué se van a regresar han ayudado a esos países muchos entonces se van a regresar pero sí un número representativo se regresaría porque tienen que cerrar filas, que mucha gente se fue y no vendieron muchos de sus bienes. ¿Tú sabes qué significa eso? Que quieren regresar. Quieren regresar. Y yo pienso que eso sí es posible. Y creo que si hay un liderazgo que nos confluye. Y gracias a ese liderazgo, de verdad, creo que no se dio el caos. Porque estuvieron diciéndonos, miren, si oyen algo, no salgan. No salgan. Espere. espere, y todavía nos dice espere si hay liderazgo, solo que no puede ser abierto ni tampoco podemos decirlo porque ya tú sabes que existe el estado de conmoción y si no el estado de terror entonces bueno honor al apellido Machado que yo soy Machado no soy familiar por cierto.

EL DÍA: Magalis, gracias por el tiempo, por tu ganas de contar, por hablar con nosotros y bueno, desde acá lo mejor para el pueblo venezolano y ojalá que de a poco se pueda reconstruir este día y vuelta, por lo menos que tengan un poquito más de sensibilidad con ustedes y esta libertad mínima de poder hablar y ojalá máxima de poder vivir en paz, entre comillas, si bien siempre hay problemas en todos los países, por lo menos que salgan un poco a flote, así que agradecerte por el tiempo y estamos en contacto y bueno, atentos a lo que pasa con nuestros hermanos y hermanas del norte de Sudamérica. 

MM: Muchísimas gracias a ti, Sergio, de verdad, por esta oportunidad. Espero que sirva para algo positivo. Y sí, aquí nosotros también hemos aprendido a desarrollarnos espiritualmente y hemos aprendido a ser positivos a pesar de las circunstancias, porque creemos en Venezuela. 

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