Podría dispararse el precio del petróleo y las bolsas abrir en rojo
Edición Impresa | 1 de Marzo de 2026 | 02:07
La creciente tensión tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán volvió a poner en el centro de la escena al Estrecho de Ormuz, el paso estratégico que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por donde transita alrededor del 20% de la producción mundial de petróleo y una proporción similar del comercio de gas natural licuado.
Medios iraníes aseguraron que el estrecho se encuentra “de facto cerrado” y que buques comerciales recibieron advertencias de radio indicando que no es seguro navegar por la zona. La misión naval europea Aspides confirmó la existencia de esos mensajes. Aun sin confirmación formal, el solo riesgo de interrupción del tránsito marítimo activó las alarmas en el mercado energético global.
El precio del petróleo
El mercado descuenta una “prima de guerra” ante la posibilidad de una caída en el suministro. El escenario más sensible es un bloqueo —aunque sea parcial— del estrecho, por donde pasan unos 20 millones de barriles diarios.
Analistas internacionales proyectan distintos escenarios:
- Escalada moderada: el barril Brent podría superar rápidamente los 80 dólares en la apertura de los mercados.
- Conflicto prolongado o bloqueo efectivo: el precio podría trepar hacia la franja de 100 a 150 dólares, niveles no vistos en años.
- Impacto regional ampliado: si instalaciones petroleras de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos o Qatar resultaran afectadas, la presión alcista sería aún mayor.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) señala que, durante 2024 y comienzos de 2025, esta vía concentró una parte sustancial del comercio marítimo de crudo y cerca del 20% del gas natural licuado mundial. Sin rutas alternativas capaces de compensar ese volumen, cualquier interrupción tendría efecto inmediato sobre los precios internacionales y, en cadena, sobre combustibles e inflación.
Impacto en las acciones
La tensión geopolítica suele generar movimientos bruscos en los activos financieros, y esta vez no sería la excepción.
Se prevé un escenario de “risk off” (huida hacia activos seguros):
- Bolsas internacionales: los principales índices, como el S&P 500 y el Nasdaq, podrían abrir en baja ante el aumento de los costos energéticos y la incertidumbre global.
Empresas más afectadas: aerolíneas, transporte, logística y sectores intensivos en energía suelen sufrir cuando el petróleo sube con fuerza.
- Energéticas y petroleras: podrían registrar alzas iniciales por expectativas de mayores ingresos, aunque la volatilidad sería elevada.
- Activos refugio: el oro y el dólar tienden a fortalecerse en contextos de crisis.
- Criptomonedas: suelen mostrar alta volatilidad en escenarios bélicos, con movimientos abruptos tanto al alza como a la baja.
Un riesgo con antecedentes
Irán ha amenazado en varias oportunidades con cerrar el Estrecho de Ormuz, especialmente tras sanciones o episodios militares con Estados Unidos e Israel. En 2025 el Parlamento iraní llegó a aprobar su cierre tras bombardeos estadounidenses, aunque no se concretó un bloqueo prolongado.
La región ha sido escenario de ataques a petroleros y confiscaciones de buques en los últimos años, lo que convierte a cualquier escalada actual en un factor de riesgo real para el mercado energético.
Si el conflicto escala y el tránsito por Ormuz se interrumpe, el impacto no se limitaría al sector energético. Un petróleo por encima de los 100 dólares podría reactivar presiones inflacionarias a nivel global, encarecer costos logísticos y afectar el crecimiento económico.
Por ahora, el mercado opera sobre expectativas y advertencias. Pero la evolución militar en las próximas horas será determinante para definir si se trata de una suba transitoria o del inicio de una nueva crisis energética internacional.
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