Contra las cuerdas por el bloqueo petrolero, Cuba negocia con EE UU

El gobierno de Díaz-Canel confirmó contactos con la Casa Blanca en medio de una asfixiante crisis energética

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La tensión llegó al límite. Golpeada por un bloqueo energético que la dejó prácticamente sin combustible y con apagones que afectan a millones de personas, Cuba reconoció por primera vez que mantiene negociaciones con Estados Unidos, su histórico adversario.

El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que funcionarios de ambos gobiernos sostuvieron conversaciones recientes para intentar destrabar el conflicto bilateral, en un contexto marcado por la política de “máxima presión” impulsada por Donald Trump. Desde Washington, el mandatario estadounidense no disimula su objetivo: forzar un cambio de régimen en la isla ubicada a apenas 150 kilómetros de sus costas.

El endurecimiento de las sanciones y el corte de los envíos de petróleo desde Venezuela —principal proveedor de La Habana— desencadenaron una crisis energética sin precedentes. La falta de combustible obligó al cierre de centrales eléctricas, provocó apagones masivos y paralizó sectores clave de la economía.

“Impacto tremendo”

Hospitales con cirugías postergadas, escuelas afectadas, transporte reducido y hasta panaderías que debieron reconvertirse para funcionar con leña o carbón muestran la magnitud de la emergencia. “El impacto es tremendo”, admitió Díaz-Canel, al reconocer que la isla no logra cubrir la demanda energética pese a recurrir al gas natural, los paneles solares y plantas termoeléctricas envejecidas.

Mientras tanto, desde la Casa Blanca endurecen el tono. Trump instó a La Habana a “alcanzar un acuerdo o enfrentar las consecuencias” y llegó incluso a mencionar la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, declaraciones que elevaron la tensión regional.

Según el mandatario cubano, las negociaciones buscan “encontrar espacios de entendimiento y evitar la confrontación”, aunque remarcó que cualquier avance deberá respetar la soberanía del país. En ese delicado escenario también intervienen actores internacionales: el Vaticano volvió a posicionarse como mediador histórico y México expresó su respaldo al diálogo, además de enviar ayuda humanitaria para paliar la crisis.

Liberación de presos

En paralelo, el gobierno cubano anunció la liberación de 51 presos bajo auspicio de la Santa Sede, gesto interpretado como una señal de distensión. Para familiares de detenidos tras las protestas de 2021, la noticia reavivó la esperanza y la expectativa de un cambio.

La isla atraviesa así uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Sin petróleo, con su economía al borde del colapso y bajo presión directa de Washington, Cuba parece haber quedado contra las cuerdas. Las negociaciones ahora confirmadas podrían marcar el inicio de un giro histórico… o el preludio de una nueva escalada.

 

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