Aseguran que 6 de cada 10 talentos argentinos no trabajan en áreas relacionadas a las que estudió
| 1 de Mayo de 2026 | 09:42
Un reciente estudio titulado “¿Trabajás de lo que soñabas?”, que fue confeccionado por Bumeran, pone al descubierto que el mercado laboral argentino mantiene la histórica brecha entre vocación, formación y realidad profesional. Los datos son convincentes: el 61% de los talentos de nuestro país se desempeña en áreas que no se relacionan con los que estudiaron.
Pese a que la cifra sigue siendo alta, lo cierto es que marca una leve mejora respecto de 2025, cuando el porcentaje alcanzaba el 63%. Aun así, Argentina encabeza el ranking regional de desconexión entre formación y empleo porque supera por cinco puntos a Panamá (58%), por cuatro a Ecuador (57%) y por seis a Chile (55%). Mientras que Perú aparece como la excepción, con un 70% de trabajadores que sí ejercen en campos vinculados a su formación.
Las diferencias se profundizan al observar el género. El 70% de las personas que no se identifican dentro del binomio masculino-femenino trabaja en áreas ajenas a sus estudios, mientras que entre los hombres el porcentaje es del 61% y entre las mujeres del 59%. Ellas, según el informe, son quienes logran una mayor correspondencia entre formación y empleo. La edad también ordena la tendencia: el 74% de los jóvenes de entre 18 y 30 años trabaja en algo distinto a lo que estudió; el porcentaje baja al 59% entre los 30 y 50 años y al 52% entre los mayores de 50, lo que confirma que la correlación entre estudios y trabajo crece con el paso del tiempo.
El impacto emocional de esta desconexión no es menor. El 35% de los talentos dice sentir agradecimiento por tener empleo, aun cuando no sea en su área de formación. Pero un 31% reconoce frustración por no poder ejercer lo que estudió o soñó, y un 12% directamente expresa insatisfacción. “Los resultados muestran una desconexión entre la formación y el desarrollo profesional. Si bien el 35% experimenta agradecimiento, el 31% siente frustración por no poder desarrollarse en su área de estudio. Estos datos invitan a reflexionar sobre la importancia de poder trabajar de aquello para lo que te formaste y te llena de satisfacción”, explica Federico Barni, CEO de Bumeran.com en Jobint.
El estudio, que relevó a 2391 personas de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú, también indaga en la distancia entre los sueños de la infancia y la vida laboral adulta. En Argentina, solo el 20% trabaja de lo que soñaba ser de niño, el segundo porcentaje más bajo de la región después de Panamá (17%). Perú vuelve a liderar con un 41%, seguido por Ecuador (24%) y Chile (22%). Entre quienes no lograron cumplir ese sueño, el 58% admite sentir frustración; el 34% afirma que ya no siente esa presión porque sus intereses cambiaron con el tiempo; y un 8% reconoce que su aspiración infantil era demasiado difícil de alcanzar.
La insatisfacción laboral también se impone como un rasgo regional, pero Argentina vuelve a ocupar el primer lugar: el 84% de los talentos declara no sentirse satisfecho con su trabajo actual. En Panamá el porcentaje es del 83%, en Ecuador del 81%, en Chile del 78% y en Perú del 67%. Aun así, el país muestra un dato llamativo: el 53% de los talentos estudió algo relacionado con lo que soñaba ser de niño, el segundo valor más alto de la región, detrás de Perú (58%).
Las carreras elegidas también revelan patrones. El 22% de los talentos estudió Ingeniería; el 16% profesorado; el 12% Marketing; el 10% Derecho; y el 8% Periodismo. En la categoría “otros” aparecen Administración de Empresas, Contador Público y Economía. Entre las mujeres, los sueños de la infancia se repartían entre ser profesora (16%), médica (16%), veterinaria (9%), diseñadora (7%) o policía (7%). Hoy, el 30% trabaja como vendedora, el 25% como profesora y el 21% como cajera, además de desempeños frecuentes en administración, atención al cliente, contabilidad y tareas en casas particulares.
Entre los hombres, el 14% soñaba con ser futbolista, el 11% con ser ingeniero y el 10% con ser periodista. En la categoría “otros” aparecen piloto de avión, músico y programador. Actualmente, el 37% trabaja como vendedor, el 17% como cajero y el 9% como ingeniero, además de empleos administrativos, contables, de seguridad, operarios y técnicos. En los talentos que no se identifican con el género masculino ni femenino, el 22% soñaba con dedicarse al fútbol, el 12% con trabajar en ventas y el 11% con ser policía. Hoy, el 22% se desempeña en ventas, el 19% en caja y el 18% en educación, con fuerte presencia también en tareas administrativas, técnicas y oficios.
En un mercado laboral que parece tensionado entre expectativas y posibilidades, Barni concluye que, en este Día de la Persona Trabajadora, Bumeran ofrece más de 10 mil oportunidades laborales para quienes buscan acercarse, aunque sea un poco, a aquel sueño que alguna vez imaginaron de chicos.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE