Trump en China: cumbre decisiva entre potencias

El mandatario estadounidense se reúne hoy con su colega Xi. La agenda incluye Irán, Taiwán, aranceles, inteligencia artificial y un posible pacto nuclear junto a Moscú

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó ayer a Beijing para mantener una de las cumbres más importantes de su segundo mandato con el líder chino Xi Jinping. La reunión estará marcada por una agenda cargada de temas sensibles: la guerra con Irán, el comercio bilateral, la disputa tecnológica, Taiwán y hasta la posibilidad de negociar un nuevo acuerdo sobre armas nucleares.

China organizó para Trump una recepción de alto impacto simbólico. Tras aterrizar el Air Force One, el mandatario republicano fue recibido con alfombra roja, una guardia militar, una banda oficial y unos 300 jóvenes chinos que agitaban banderas estadounidenses y chinas mientras gritaban mensajes de bienvenida. En la pista lo esperaban el vicepresidente Han Zheng, el embajador chino en Washington Xie Feng, el viceministro de Exteriores Ma Zhaoxu y el embajador estadounidense en Beijing, David Perdue.

AGENDA CARGADA

La parte central de la visita se desarrollará hoy jueves. Trump y Xi mantendrán reuniones bilaterales en el Gran Palacio del Pueblo y recorrerán juntos el histórico Templo del Cielo, donde antiguamente los emperadores chinos rezaban por buenas cosechas. La agenda incluirá además almuerzos oficiales, un banquete de Estado y encuentros con empresarios y asesores.

El mandatario estadounidense llegó acompañado por una poderosa delegación de empresarios y figuras tecnológicas, entre ellos Elon Musk, de Tesla y SpaceX, y Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia. Trump busca impulsar acuerdos para ampliar la presencia de compañías estadounidenses en China y reducir las restricciones que afectan especialmente al sector tecnológico.

La inteligencia artificial y los semiconductores serán uno de los ejes de la cumbre. Washington mantiene fuertes limitaciones para impedir que empresas chinas accedan a chips avanzados de Nvidia por razones de seguridad nacional, mientras Beijing acelera el desarrollo de sus propios semiconductores. Antes de aterrizar, Trump afirmó que su “primera petición” a Xi será que abra más el mercado chino a las empresas estadounidenses.

TENSIONES GEOPOLÍTICAS

Pero el viaje también ocurre en medio de crecientes tensiones geopolíticas. Trump quiere discutir con Xi la guerra con Irán y el impacto económico del conflicto en Medio Oriente, especialmente tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz y la disparada de los precios de la energía. Aunque públicamente aseguró que Irán está “bajo control”, Washington espera que Beijing utilice su influencia sobre Teherán para evitar una escalada mayor.

Otro tema clave será Taiwán. China expresó un fuerte rechazo al gigantesco paquete de armas por 11.000 millones de dólares aprobado por Estados Unidos para la isla, considerada por Beijing como parte de su territorio. El diario oficial del Partido Comunista Chino advirtió antes de la visita que Taiwán es “la primera línea roja que no puede cruzarse” en la relación bilateral.

Además, Trump planea proponer una nueva negociación nuclear entre Estados Unidos, China y Rusia para establecer límites a los arsenales atómicos.

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