Vélez-Gimnasia: casi un clásico de los ‘90

Guillermo Barros Schelotto fue actor principal de un tremenda rivalidad y las vueltas del fútbol lo llevaron a ser DT del Fortín. Un repaso por grandes partidos inolvidables

Edición Impresa

Gimnasa y Vélez tuvo condimentos de clásico en los ‘90. “Soy 100% profesional. Equipos fuertes, que pelearon campeonatos en el ‘96 y el ‘98, con una pica importante que deparó grandes partidos y hasta algún escándalo. Uno de los grandes protagonistas de esa era fue Guillermo Barros Schelotto, hoy DT del Fortín, algo impensado años atrás.

El partido perdió el condimento morboso del choque padre-hijo por la quinta amarilla de Nicolás. “Si jugaba mi hijo o no, queda de lado. Nos vamos a enfrentar contra Gimnasia, que es el club que me vio nacer y que me dio la posibilidad de jugar. Ya nos hemos enfrentado a Boca y le hemos ganado, nos hemos enfrentado con Lanús, le hemos ganado y hemos perdido conmigo siendo técnico de Vélez”, dejó las cosas claras el Mellizo en conferencia de prensa.

Si bien venían jugando partidos importantes desde hacía unos años, el 3 de abril de 1994 la bomba explotó en el Bosque. Gimnasia le ganó 3 a 2 a ese Vélez de Bianchi que a fin de año desataría la locura en Japón al ganarle la Intercontinental a Milan. Lo ganaba Vélez con gol del Gallego González, lo dio vuelta el equipo de Roberto Perfumo con festejos de Hugo Guerra y el Flaco Morant, el Pícaro Fernández metió el tercero en el complemento y descontó otra vez el Gallego. Hasta ahí, nada raro.

Sin embargo, había sido un partido caliente con la expulsión de Sergio Dopazo al inicio del segundo tiempo y la roja al Topo Sanguinetti y Mauricio Pellegrino en el final del partido por agresión mutua. El arquero visitante, José Luis Chilavert agredió a Sanguinetti en la manga y se desató el escándalo con golpes entre los jugadores, Carlos Bianchi sangrando por un monedazo en la frente y Sergio Dopazo, ya de civil, ajustando viejas cuentas con Roberto Trotta. El Tribunal de Disciplina de la AFA castigó con 9 fechas a Dopazo y 7 partidos a Chilavert, que terminó con una causa en la Justicia ordinaria.

Esa generación de jugadores generó un clásico, dos equipos con buenos futbolistas que jugaban con los pies y de boquilla , en partidos cuyos ecos continuaban retumbando varios días.

Pronto Bianchi se llevó al Pícaro Fernández para Liniers y Gimnasia volvió a ganar 3-1 en el Bosque con doblete de Lagorio y festejo del Yagui Fernández, ya con Timoteo en el banco. Y en mayo del año siguiente, el duelo fue entre Chilavert y el Mellizo, con Barros Schelotto como ganador. Dos goles, el segundo un gran impacto de tiro libre, dieron vuelta la historia que estaba 1-0 abajo con festejo de José Oscar Flores.

Tras ese partido clave del Clausura ‘95, el Lobo estuvo 6 partidos sin ganarle al Fortín, con alguna goleada en contra (4-1 en el ‘97) y un campeonato peleado en 1998. Vélez llegó ya campeón al Bosque y ganó 3-2 , con dos goles del Pampa Sosa para ser goleador de ese torneo. También terminó en bronca.

¿Definieron mano a mano Vélez y Gimnasia en esta era moderna? Sí, pero antes de la era “clásica”. En 1988 se enfrentaron por la Liguilla. En la ida, en Liniers, ganó Vélez 3-0 con goles del tucumano Meza (2) y Adrián Bianchi. La revancha sirvió apenas para salvar el invicto del Bosque que duró toda la temporada a través del empate de Mauro Airez sobre la hora luego del festejo del Turco García. Y en 1992 jugaron la final de la Liguilla Pre Libertadores, con victoria del Fortín 3-0 en el Monumental sobre el equipo de Gregorio Pérez con goles de Mancuso y el Turu Flores (2) en los últimos 10 minutos de juego.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE