Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Un juglar parlamentario

Un juglar parlamentario

“Parlamento”, desde Chile, se presentó en la Sala 420

Por: Por NICOLAS ISASI

4 de Julio de 2016 | 02:33

La sala 420 presentó desde este fin de semana su temporada de teatro internacional con el Festival “Invierno en escena” que continuará a fines de julio con “Ningún pájaro por cantar”, y a principios de septiembre con “Edipo” y “Electra”.

En esta ocasión, y como si se tratara de una obra infantil, “Parlamento” se presentó como el trabajo más reciente de la compañía chilena Tryo Teatro Banda. En un intrépido monólogo de ochenta minutos, un juglar atemporal narra esta historia entre pedazos de papel misionero, varios instrumentos musicales (convencionales y folklóricos), y recursos arquetípicos del teatro oriental, como la mímica o las sombras chinescas.

El tema en cuestión es el Parlamento de Quilín del 6 de enero de 1641, en el cual el Marqués de Baydes (Gobernador del Reino de Chile) y Lincopichón (cacique Mapuche chileno) lograron reunirse pacíficamente junto a miles de personas de ambos pueblos. Al comienzo de la obra, el silencio, la inmensidad de esos papeles colgados, el frío y el actor solo en medio del escenario deja al público algo desprovisto de aquello que va a acontecer, en medio de la más absoluta soledad. Con una melodía interpretada en el acordeón, Francisco Sánchez nos lleva al pasado de forma didáctica y entretenida. Al desplegar un rudimentario papel, menciona la relación que tenían ambos jefes y cómo se produjo este emblemático encuentro. La música está presente todo el tiempo, desde pequeños sonidos aislados que salen de todo tipo de cuernos, hasta exóticas melodías en el clarinete o el bombardino (especie de tuba más pequeña) que recuerdan a las marchas militares de la época. A su vez, todas esas canciones continúan en grabaciones previas reproducidas en sincronía con las que suenan en vivo y en directo, generando bellísimas armonías como si se tratara de segundas o terceras voces.

Francisco posee un gran potencial actoral, interpretando desde animales, pasando por los ingleses, españoles y los mapuches chilenos, principales protagonistas de esta historia. Sus gestos, su voz (en diferentes acentos e idiomas), la posición de su pañuelo o su sombrero, todo ayuda a narrar de forma eficiente y creativa aún los precarios recursos con los que cuenta. Y aquí vale hacer hincapié en el maravilloso uso de la cámara oscura para representar parte de esta historia al estilo del teatro de sombras. De repente se apagan las luces y al encenderse nuevamente, el gigantesco papel del centro pasa a ser una pantalla en la cual se proyecta el contorno de América del Sur. De manera impensada, los barcos y personajes pegados del otro lado (otros recortes de papel), cobran vida y se mueven de un lado a otro; atravesando tierras y océanos. El truco es fácil de adivinar, pero como en la magia, la gracia está en sentirse atrapado por esa ilusión sin necesidad de develar el misterio.

Es que por momentos el espectador parece encontrarse en un espectáculo fantástico, por momentos en una clase de historia o geografía, y en último lugar, en una obra teatral chilena representándose en La Plata. Lo más importante de todo es el poder de reflexión y de síntesis que logra la obra. Hacia el final, se produce otro de los recursos maravillosos cuando el juglar (con mameluco incluido) arrastra un carro lleno de pinturas y expone una clase cual profesor en el pizarrón, pintando con pinceles, stencil y con sus propias manos la situación del momento sobre el empapelado de fondo. La idea del dibujo improvisado, pero muy bien organizado, provoca una suerte de comicidad por la vehemencia del acto, mientras la pintura chorrea de sus manos. Finalmente, una especie de epílogo resalta la importancia de recordar al Marqués y al cacique, que en medio de la guerra se sentaron a dialogar para llegar a un acuerdo parlamentario. El actor instó a defender los pueblos y la cultura originaria de Chile, a pesar que los libros y manuales no la cuenten tal como ha sido.

Seguridad, agua, electricidad. Los vecinos saben que somos la tribuna para que el reclamo sea atendido. Invertí para que la tribuna siga siendo independiente
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Plan Básico
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$64.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $194.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla