Un médico platense denunció que es víctima de amenazas de muerte
Se trata del dueño de un auto que fue secuestrado para ser sometido a pericias en una causa por un accidente de tránsito que le costó la vida a un chico. Dijo que es inocente
| 15 de Abril de 2001 | 00:00
Un médico platense denunció que tanto él como su familia son amenazados y perseguidos por una situación que comenzó cuando la Justicia secuestró su auto para ser peritado en una causa que se abrió por un accidente de tránsito que le costó la vida a un nene. Sobre este hecho, el profesional dijo que es inocente.
Se trata del médico neurólogo Néstor Edgardo Gravellone (47), a quien en marzo pasado la Justicia local le secuestró un auto Fiat 147 para ser peritado en la causa que investiga el accidente en el que murió Fabio Gabriel Paz (9), ocurrido en enero de este año en la avenida 60 y 158 cuando un vehículo lo atropelló y el conductor se dio a la fuga. Cabe aclarar que en esta causa -que está en manos del fiscal Ignacio Mariano Lasarte- se mencionó al hijo de Gravellone, llamado Pablo (22).
"Estamos atravesando una situación muy difícil. Estoy seguro de la inocencia de mi familia pero, hasta tanto esto quede demostrado en la causa, tengo que sufrir de amenazas, persecuciones y una evidente lentitud de la Justicia", se quejó el hombre.
Anteayer, un grupo de personas -entre las que se encontraban los padres de Fabio Paz- hizo una marcha que finalizó en 34 entre 18 y 19, frente a la casa de la familia Gravellone.
El médico, que aseguró que su hijo es inocente, comentó que al momento de la marcha no había nadie en su casa. Pero, cuando se enteró de la protesta que incluyó pintadas en el frente de la vivienda -con leyendas con amenazas de muerte-, concurrió para hablar con los padres del menor fallecido.
"Al señor Paz lo identifiqué enseguida porque lo había visto en fotos que aparecieron en los diarios", dijo Gravellone. Y agregó: "por eso me acerqué a él y lo invité a pasar a mi casa, para charlar sobre este tema; le dije que tanto él como nosotros estamos siendo víctimas de un engaño".
Sin embargo, según contó Gravellone, otras personas que estaban en la marcha "me empezaron a insultar y me amenazaron de muerte a mí y a mi hijo".
Además, el profesional recordó que en los días previos a la marcha notó que en la puerta de su casa, entre las 6,30 de la mañana y las 8, siempre estaban estacionados un Fiat 147 y un Ford Falcon, con varias personas a bordo. Por eso consideró que "me están persiguiendo y me amenazan en forma permanente".
"De las veinte personas que se encontraban en la puerta de mi casa, a las únicas que respeto profundamente es a los padres de 'Fabito', porque ellos quieren Justicia, porque tienen a un hijo muerto", comentó Gravellone. Y agregó: "pero esa gente -por los padres del menor- ha sido engañada, nosotros no tenemos nada que ver con el accidente".
Al respecto, Gravellone comentó que el día en el que se produjo el fatal accidente -el 25 de enero pasado-, tanto él como sus hijos estaban de vacaciones en la costa bonaerense. Tal como este diario ya lo informó, en marzo pasado el profesional presentó un escrito ante el fiscal Lasarte en donde aseguraba que uno de sus hijos se encontraba en Ostende y el otro en Villa Gesell; en esa nota mencionó los lugares donde estuvieron alojados, presentó los contratos de alquiler, los nombres de los dueños de esas fincas de veraneo y la identidad de todas las personas que estuvieron con ellos en esa fecha. También presentó toda la documentación del auto, en la que aseguraba que el vehículo había protagonizado dos choques menores el año pasado, y que en setiembre había sido reparado en un taller mecánico de nuestra ciudad, a la vez que puso a disposición del fiscal las causas que por estas colisiones se abrieron en dos compañías de seguro.
"Lo que hasta el momento no sé es cómo la policía secuestró nuestro auto", dijo Gravellone. Y agregó: "lo único que pude averiguar es que los policías dijeron que fue por el aporte de un informante, de quien nadie sabe el nombre ni por qué señaló mi auto, dos meses después del accidente".
El Fiat 147 de Gravellone fue sometido a estudios en la Dirección General de Asesoría Pericial Inmunomatológico, cuyo resultado fue negativo. Pero los abogados de la familia Paz pidieron que se hiciera un nuevo estudio, esta vez en la Asesoría Policial, lo que se realizará este miércoles.
"Estoy seguro de que, tarde o temprano, el fiscal nos va a devolver el auto porque mi familia no tiene nada que ver con este accidente; pero lo que más me preocupa es que, porque la Justicia se demora tanto, nosotros estamos siendo amenazados", dijo Gravellone.
A su vez, el médico se quejó porque "mientras todos se están entreteniendo y perdiendo tiempo con mi auto, la persona que chocó y mató a ese chiquito está muy tranquila en la calle".
Gravellone presentó una denuncia penal por "amenazas" en la comisaría 2¦, con intervención de la fiscal de turno Virginia Bravo.
El trágico accidente, como se sabe, se produjo en la esquina de 60 y 158 de Los Hornos, cuando un Fiat 147 blanco embistió al niño y le provocó la muerte.
Segundos después del terrible impacto, el conductor del vehículo huyó del lugar y abandonó al menor en la calle quien fue trasladado de urgencia a un hospital. Pero a pesar de los esfuerzos médicos, el chico falleció horas más tarde a raíz de las heridas sufridas.
Se trata del médico neurólogo Néstor Edgardo Gravellone (47), a quien en marzo pasado la Justicia local le secuestró un auto Fiat 147 para ser peritado en la causa que investiga el accidente en el que murió Fabio Gabriel Paz (9), ocurrido en enero de este año en la avenida 60 y 158 cuando un vehículo lo atropelló y el conductor se dio a la fuga. Cabe aclarar que en esta causa -que está en manos del fiscal Ignacio Mariano Lasarte- se mencionó al hijo de Gravellone, llamado Pablo (22).
"Estamos atravesando una situación muy difícil. Estoy seguro de la inocencia de mi familia pero, hasta tanto esto quede demostrado en la causa, tengo que sufrir de amenazas, persecuciones y una evidente lentitud de la Justicia", se quejó el hombre.
Anteayer, un grupo de personas -entre las que se encontraban los padres de Fabio Paz- hizo una marcha que finalizó en 34 entre 18 y 19, frente a la casa de la familia Gravellone.
El médico, que aseguró que su hijo es inocente, comentó que al momento de la marcha no había nadie en su casa. Pero, cuando se enteró de la protesta que incluyó pintadas en el frente de la vivienda -con leyendas con amenazas de muerte-, concurrió para hablar con los padres del menor fallecido.
"Al señor Paz lo identifiqué enseguida porque lo había visto en fotos que aparecieron en los diarios", dijo Gravellone. Y agregó: "por eso me acerqué a él y lo invité a pasar a mi casa, para charlar sobre este tema; le dije que tanto él como nosotros estamos siendo víctimas de un engaño".
Sin embargo, según contó Gravellone, otras personas que estaban en la marcha "me empezaron a insultar y me amenazaron de muerte a mí y a mi hijo".
Además, el profesional recordó que en los días previos a la marcha notó que en la puerta de su casa, entre las 6,30 de la mañana y las 8, siempre estaban estacionados un Fiat 147 y un Ford Falcon, con varias personas a bordo. Por eso consideró que "me están persiguiendo y me amenazan en forma permanente".
"De las veinte personas que se encontraban en la puerta de mi casa, a las únicas que respeto profundamente es a los padres de 'Fabito', porque ellos quieren Justicia, porque tienen a un hijo muerto", comentó Gravellone. Y agregó: "pero esa gente -por los padres del menor- ha sido engañada, nosotros no tenemos nada que ver con el accidente".
Al respecto, Gravellone comentó que el día en el que se produjo el fatal accidente -el 25 de enero pasado-, tanto él como sus hijos estaban de vacaciones en la costa bonaerense. Tal como este diario ya lo informó, en marzo pasado el profesional presentó un escrito ante el fiscal Lasarte en donde aseguraba que uno de sus hijos se encontraba en Ostende y el otro en Villa Gesell; en esa nota mencionó los lugares donde estuvieron alojados, presentó los contratos de alquiler, los nombres de los dueños de esas fincas de veraneo y la identidad de todas las personas que estuvieron con ellos en esa fecha. También presentó toda la documentación del auto, en la que aseguraba que el vehículo había protagonizado dos choques menores el año pasado, y que en setiembre había sido reparado en un taller mecánico de nuestra ciudad, a la vez que puso a disposición del fiscal las causas que por estas colisiones se abrieron en dos compañías de seguro.
"Lo que hasta el momento no sé es cómo la policía secuestró nuestro auto", dijo Gravellone. Y agregó: "lo único que pude averiguar es que los policías dijeron que fue por el aporte de un informante, de quien nadie sabe el nombre ni por qué señaló mi auto, dos meses después del accidente".
El Fiat 147 de Gravellone fue sometido a estudios en la Dirección General de Asesoría Pericial Inmunomatológico, cuyo resultado fue negativo. Pero los abogados de la familia Paz pidieron que se hiciera un nuevo estudio, esta vez en la Asesoría Policial, lo que se realizará este miércoles.
"Estoy seguro de que, tarde o temprano, el fiscal nos va a devolver el auto porque mi familia no tiene nada que ver con este accidente; pero lo que más me preocupa es que, porque la Justicia se demora tanto, nosotros estamos siendo amenazados", dijo Gravellone.
A su vez, el médico se quejó porque "mientras todos se están entreteniendo y perdiendo tiempo con mi auto, la persona que chocó y mató a ese chiquito está muy tranquila en la calle".
Gravellone presentó una denuncia penal por "amenazas" en la comisaría 2¦, con intervención de la fiscal de turno Virginia Bravo.
El trágico accidente, como se sabe, se produjo en la esquina de 60 y 158 de Los Hornos, cuando un Fiat 147 blanco embistió al niño y le provocó la muerte.
Segundos después del terrible impacto, el conductor del vehículo huyó del lugar y abandonó al menor en la calle quien fue trasladado de urgencia a un hospital. Pero a pesar de los esfuerzos médicos, el chico falleció horas más tarde a raíz de las heridas sufridas.
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