“Whiplash”: Fletcher, como Víctor
| 23 de Febrero de 2015 | 22:47
No pude evitar acordarme de Víctor, el profesor de voley al que odié y amé con la misma intensidad, el que me gritó ese día, en plena final contra nuestro eterno rival, que los míos no eran errores sino horrores. El mismo que nos mandaba a correr por llegar tarde, subir y bajar escaleras cuando el entrenamiento no iba como él esperaba o el que nos hacía llegar a casa con sangre en el cuerpo después de hacernos deslizar ida y vuelta, mil veces, por el piso gastado de esa cancha en la que intenté sobresalir o, me corrijo, en la que él intentó hacerme sobresalir. Como Terence Fletcher, el personaje que en “Whiplash” le valió el Oscar a J.K Simmons, Víctor tenía una pasión que no entendía de límites y estaba convencido de que sólo con constancia, esfuerzo y exigencia, mucha, se podía lograr algo bueno. Yo no pude, por eso me dediqué a otra cosa, y el siguió por el mismo camino: hoy entrena a las “Panteritas”, la Selección Nacional Juvenil de voley femenino.
“Whiplash” es una película que no pasa sin dejar huella. La batería aúlla en las manos desangradas de Andrew Neiman (Miles Teller), y las lágrimas ruedan por sus mejillas enrojecidas, siguiendo el surco que a diario dejan sus gotas de sudor. La obsesión por la música, tanto del chico como del profesor, moviliza, conmueve, contagia y emociona.
Rodada con bajísimo presupuesto, y siendo la menos taquillera de las películas nominadas al Oscar, “Whiplash” se hizo escuchar fuerte el domingo en el Teatro Dolby. Además del cantado lauro a J.K Simmons al mejor actor de reparto, la cinta se quedó con las estatuillas a la mejor mezcla de sonido y mejor edición, quedando tercera en cantidad de premios por debajo de “Birdman” y “El Gran Hotel Budapest” que lideraron con cuatro.
M.V.B
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