El “delfín” de Correa celebra en Ecuador mientras hablan de fraude
Edición Impresa | 4 de Abril de 2017 | 02:02

QUITO.- La oficialista Alianza País (AP, izquierda), ganadora el domingo de la segunda vuelta en Ecuador, extendió ayer sus festejos frente a la misma Casa de Gobierno, al convertir el protocolar cambio de guardia en una celebración para aplaudir el logro de un nuevo mandato y saludar por adelantado al mandatario Rafael Correa por su cumpleaños, aunque la oposición todavía no reconoció la derrota.
La tradicional ceremonia de cambio de guardia de cada lunes viró hacia un festejo para el oficialismo, sobre todo por la anunciada presencia de Lenín Moreno, triunfador del ballotage y sucesor de Correa desde el 24 de mayo.
Habitualmente, la renovación de la escolta presidencial es presenciada por el mandatario desde las terrazas de Palacio de Carondelet, ubicado frente a la Plaza Grande, en el centro histórico de Quito, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. A Correa se le sumaron el vice electo, Jorge Glas, y Moreno.
Aunque hubo algunos intentos de empleados del Ejecutivo para que bajaran las banderas verdes de AP, “porque éste es un acto cívico”, la batalla estaba perdida de antemano: en la plaza había remeras, gorras, carteles de partidos aliados y pañuelos del oficialismo, y Correa debió compartir protagonismo con su sucesor electo.
Terminada la parte formal del recambio, desde los balcones embanderados Moreno le cantó por adelantado el “feliz cumpleaños” a Correa, que el jueves festejará sus 54. Fue entonces que el encuentro se volvió partidario. “Va mi abrazo fuerte a quienes confiaron en nosotros. Y a los que no nos votaron, porque ayudaron a que se fortalezca la democracia. Vamos a salir adelante y nunca los traicionaré”, expresó Moreno. Pronosticó además que “habrá nuevos senderos y nuevas avenidas, como decía (Salvador) Allende, para que avance el hombre libre” y prometió ser “sobre todo el presidente de los pobres”. Concluyó con el clásico saludo guevarista “Hasta la victoria siempre”.
Aunque no habló, Correa sí cantó, y bastante, mientras intercalaba frases en medio de las estrofas. El cierre musical llegó con la versión de Mercedes Sosa de “Gracias a la vida”. Para entonces, Moreno ya había bajado a la plaza, lo que provocó empujones y tironeos entre su personal de seguridad y los militantes que buscaban saludarlo. “Se ha perdido un presidente electo; si alguien lo ve nos avisa”, bromeó Correa desde arriba.
El clima festivo quedó a años luz de las quejas de la oposición, que ratificó, en voz de su candidato presidencial, el ex banquero Guillermo Lasso, del movimiento CREO, que denunciaría formalmente las “irregularidades” del recuento de votos y mantendría la vigilia frente a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE), en el norte de Quito. Según los cómputos oficiales del CNE, Moreno logró el 51,17% de los votos, sobre el 48,83% de Lasso, contada casi la totalidad de las actas.
Varios mandatarios de la región, sin embargo, no dudaron de los resultados: le llegaron saludos y felicitaciones a Moreno del boliviano Evo Morales, del mexicano Enrique Peña Nieto, del salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, del peruano Pedro Pablo Kuczynski, del nicaragüense Daniel Ortega, del paraguayo Horacio Cartes y del venezolano Nicolás Maduro. También en el plano regional la Unasur acentuó el aislamiento de la oposición, al destacar la corrección de la jornada del domingo e instar, en un comunicado, “a las fuerzas políticas” que obtuvieron resultados “adversos” a respetarlos y “a dirimir cualquier diferencia por los caminos institucionales previstos por la Constitución y las Leyes del Ecuador”.
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