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El debut de Alberto F.: entre el discurso anti grieta y el protagonismo de Cristina
El debut de Alberto F.: entre el discurso anti grieta y el protagonismo de Cristina

Por: Mariano Spezzapria, desde el Congreso nacional

10 de Diciembre de 2019 | 14:35

 

El discurso inaugural de Alberto Fernández como presidente de la Nación dejó algunos pocos anuncios sobre las primeras medidas que adoptará su gobierno, una definición concreta sobre la reprogramación de la deuda externa y una imagen de fuerte carga simbólica: el rol protagónico de Cristina Kirchner y la confirmación de que no será una vicepresidenta limitada a tocar la campanita del Senado.

De hecho, la transmisión oficial de la Asamblea Legislativa hizo foco tanto en Alberto F. como en Cristina, mientras que ubicó en un segundo plano a Sergio Massa, ahora titular de la Cámara de Diputados, en un reflejo ajustado al reparto del poder que se diseñó en el Frente de Todos y que significó la reunificación del peronismo para sacar a Mauricio Macri de la Casa Rosada. Este martes ese objetivo fue consumado.

Según pudo constatar EL DIA en el Congreso, los gestos de Alberto F. y de Cristina hacia Macri fueron contrapuestos: mientras el nuevo jefe de Estado aplaudió a su antecesor y lo abrazó cuando le colocó la banda presidencial, la Vice se mostró distante -le dio la mano pero no lo miró a la cara- y lució incómoda al momento del traspaso de los atributos de mando, una formalidad que ella no cumplió en 2015 por una discusión con Macri.

Alberto F. tuvo otros gestos peculiares: por caso, llegó manejando su propio auto, al que estacionó en la explanada del Palacio Legislativo, y se puso el saco mientras subía la escalinata. Y una vez dentro del Congreso, empujó la silla de ruedas de la vice saliente Gabriela Michetti. A la salida, una multitud se arrojó sobre su auto en la esquina de Rivadavia y Callao, lo que ocasionó múltiples abolladuras al automóvil.

En el discurso, Alberto F. avisó: “Para poder pagar la deuda, hay que crecer primero, tan simple como eso”. Con el ministro de Economía Martín Guzmán sentado a pocos metros, en el mismo recinto, el nuevo Presidente agregó: “El país tiene la voluntad de pagar, pero carece de la capacidad para hacerlo”. Y abundó: “loss acreedores deben asumir la inversión en un modelo que ha fracasado una y otra vez”.

Otro párrafo sustancial del discurso inaugural fue el referido al Poder Judicial. Sin medias tintas, Alberto F. adoptó la mirada crítica del kirchnerismo sobre el rol de jueces y los medios de comunicación –la teoría del “lawfare”- y advirtió: “nunca más una justicia contaminada por servicios de inteligencia, por operadores judiciales, que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno”.

Acto seguido, anunció una “reforma integral” del sistema judicial, tal como muchos –ahora opositores- venían advirtiendo en la campaña electoral. En la misma línea, anunció la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la eliminación de los fondos reservados y la negativa a entregar pauta publicitaria oficial a programas de periodistas particulares sin aval de las entidades del sector.

Entre las medidas que anunció el nuevo Presidente se cuentan la puesta en marcha del plan contra el hambre –“será la primera reunión oficial de nuestro gobierno”, sostuvo- y la creación de un sistema de créditos masivo y no bancario a tasas bajas, para impulsar la reactivación económica y ayudar a las familias endeudadas, las cooperativas y el sector de la “economía popular”. También proyectó un plan de obras públicas de “ejecución rápida” a nivel nacional.

En el plano simbólico, Alberto F. hizo un discurso anti-grieta. “Quiero que dejemos como huella haber construido la casa común con un gran proyecto nacional. Quiero ser el presidente del diálogo y el acuerdo. Demasiado tiempo probamos con el método del enojo y el rencor. Basta de perseguir al que no piensa como nosotros”, dijo con Cristina sentada a su lado y siguiendo el texto que leyó el nuevo presidente durante 45 minutos.

El pasaje más aplaudido de la intervención presidencial ocurrió cuando prometió la “reconstrucción del Ministerio de Salud”, a la que sumó la declaración de la emergencia sanitaria. Finalmente, lanzó un suspiro cuando recordó a sus padres, invocó a Esteban Righi –su maestro judicial- y a Néstor Kirchner; y citó al ex presidente Raúl Alfonsín, al mencionar la frase “con la democracia se come, se cura y se educa”.

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