“Apretado” en la tabla, mostró algo de juego asociado y supo ganar para trepar bien arriba

Luchó durante toda la noche y jugó un poquito mejor de lo que lo venìa haciendo. Está encaminado para clasificar, pero no puede distenderse

Edición Impresa

Por MARTÍN MENDINUETA

@firmamendinueta

El impacto de haber terminado la semana ganando en el “Gigante de Arroyito”, significó para Estudiantes un crecimiento notable de su autoestima.

Después de casi veinte años sin festejar un triunfo en ese estadio, los tres puntos de anoche debieran ayudarlo para seguir creciendo. Además, representó una contundente muestra de fortaleza hacia todos los que quieren ingresar al salón VIP de los que clasificarán para la instancia de cuartos de final.

A sólo dos fechas del final de la fase regular, el principal mérito albirrojo radicó en construir la victoria justo cuando la tabla de posiciones parecía dejarlo afuera del lote más deseado.

La tarde del domingo se había impregnado de la felicidad compartida por Racing y San Lorenzo, dos grandes que necesitaban mucho lo que habían conseguido ante Colón y River, nada menos, respectivamente.

Con esa presión por retornar a la parte más linda de la tabla, el equipo del “Ruso” empezó demostrando enjundia desde el primer minuto.

UN MEDIOCAMPO CON MEJOR MANEJO

La vuelta de “Tití” como titular se sumó al binomio compuesto por el “Corcho” Rodríguez y Sánchez Miño para darle al equipo una tenencia más pulida.

El mediocampo necesitaba sí o sí un poco más de juego asociado y algo encontró en tierra rosarina. Lejos de brillar, Estudiantes advirtió tempranamente que la actualidad de Rosario Central lo invitaba a ser ambicioso.

El despliegue habitualmente generoso de Federico González y la predisposición para estar siempre al acecho de los errores y las limitaciones del local, lo posicionaron como para llevarse todo lo que había en disputa.

El “León” sigue siendo un equipo donde cualquiera puede salir y, por consiguiente, cualquiera puede ingresar. Y eso ocurre especialmente en su linea de ataque, donde no hay titularidades tan establecidas.

Esta vez con Leandro Díaz entre los suplentes, el eje de búsqueda en ataque encontraba su punto de inicio en la mitad del campo, con pases más pulcros del trío ya mencionado: Juan Sánchez Miño y los Rodríguez, el “Corcho” y “Tití”.

“Tití” se sumó al binomio “Corcho”-Sánchez Miño para brindar una tenencia más pulida

 

ROGEL SE GANÓ LO QUE TIENE

Cada vez más acomodado a las necesidades del equipo, y siempre empeñado en evitar posibles complicaciones, el uruguayo Rogel parece haber llegado para quedarse en la retaguardia albirroja. Sin lujos ni cosas extrañas, el grandote se las rebusca como para desbaratar la situación que puede incomodar a Andújar.

La dupla Rogel-Noguera hoy no está en discusión y, sin estridencias, forma parte de la columna vertebral de una formación donde todavía hay varios puestos que generan debate.

PASO CON ÉXITO UNA PRUEBA DE CARáCTER

Si bien Rosario Central está muy lejos de ser un gran equipo, lo hecho por Estudiantes suma mucho en la construcción interna y, al mismo tiempo, brinda un mensaje hacia afuera que obliga a considerarlo, de mínima, como un rival muy incómodo.

Está claro que no puede conformarse con lo que tiene y debe ir por más. La rotación permanente de sus delanteros le está dando buenos resultados, aunque está claro que todavía no tiene en la ofensiva un artillero que le genere total confianza.

Y en el medio, sin un conductor capaz de marcar el rumbo estratégico, quizás sea una buena opción apostar por ese trío que anoche administró la tenencia de la pelota con mayor lucidez.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE