Mauricio Macri y Juliana Awada pusieron fin a un matrimonio de 15 años

Según trascendió, la separación fue de común acuerdo y la tomaron antes de las fiestas, aunque celebraron en familia

Edición Impresa

En una noticia que sacudió al ámbito político y social, trascendió ayer la separación del expresidente, Mauricio Macri (66) y la empresaria Juliana Awada (51). La decisión, que puso fin a 15 años de matrimonio, fue de común acuerdo y se concretó antes de las fiestas de fin de año, celebraciones que pasaron juntos en familia, según contaron desde el entorno del exmandatario.

De hecho, Macri aún conserva en su perfil de Instagram (ver foto) una publicación del 24 de diciembre de 2025 en la que se lo ve sonriente junto a Awada, Antonia (la hija que tienen en común) y Valentina Barbier, la hija mayor de la empresaria, fruto de su relación con Bruno Barbier.

“Feliz Nochebuena y feliz Navidad”, escribió el fundador del PRO al pie de esa postal tomada en el refugio patagónico de la familia en Cumelén Country Club, a orillas del lago Nahuel Huapi, en Villa La Angostura.

La última foto de Awada junto a Macri en Instagram también tiene ecos navideños, pero data del 24 de diciembre de 2024. En tanto que este fin de semana compartió en historias varios retratos de sus vacaciones famliliares en la Patagonia, pero sin su ahora expareja. “Hay procesos íntimos y personales que necesitan de tiempo, silencio y cuidado, estamos cerrando una etapa”, escribió la exprimera dama anoche en su cuenta de Instagram.

“Vamos a tomar una pausa en este espacio para transitarla con respeto y calma”, completó Jualiana. La publicación, que sin embargo no hizo mención a la ruptura de su matrimonio, llegó horas después de que se difundiera la noticia.

Todo empezó en un gimnasio

Macri y Awada se conocieron cuando él era jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El flechazo ocurrió en septiembre de 2009, en el selecto gimnasio Ocampo Wellness Club, de Barrio Parque, según relata el libro “Juliana. Secretos, amores y poder de la dueña de Mauricio Macri”, del periodista Franco Lindner.

Cuando se conocieron ella tenía 35 años y él, 50. Una primera salida a cenar y un fin de semana en Tandil sirvieron para consolidar la relación que se afianzó con el correr de los meses.

La exprimera dama habló del “cierre de una etapa”, en un posteo anoche en las redes sociales

Así fue que consensuaron convivir juntos y, poco más de un año después, formalizaron casándose por civil, el 16 de noviembre de 2010, en una ceremonia que incluyó la presencia de familiares y unos 400 invitados, entre ellos figuras del espectáculo, el periodismo y el deporte.

Iván Achaval, Nicolás Caputo y Arturo Grimaldi fueron los testigos de Macri, mientras que Zoraida Awada, Pamela Marcuzzi y Marina Laurence fueron las de Awada.

El festejo continuó días después con una celebración en la estancia La Carlota en Tandil, propiedad de un familiar de Macri. Allí compartieron un almuerzo y una fiesta que se extendió hasta la madrugada.

Al año siguiente del matrimonio, el 10 de octubre de 2011 nació Antonia, la única hija que tienen en común. Macri ya era padre de tres hijos fruto de su primer matrimonio con Yvonne Bordeu —Agustina, Francisco y Gimena—, y Juliana ya tenía a Valentina, hija de su relación con el millonario belga Bruno Babier.

El flechazo de “la hechicera”

Todo un emblema del poder en la Argentina, la pareja supo mostrarse unida en cada evento público o privado que demandara la presencia de Macri tanto antes como después de la Presidencia. Incluso, en reiteradas entrevistas él destacó el rol de ella en su vida.

Por ejemplo, durante una entrevista con Juana Viale en el programa La Noche de Mirtha, en 2021, reveló el apodo que utilizaba para referirse a ella: la hechicera. “A las siete u ocho de la noche, cuando entraba a (la Quinta de) Olivos, yo me olvidaba (del trabajo). Fue gracias a la hechicera. Juliana fue increíble”, admitió entonces el expresidente.

Por su parte, en un reportaje con Vogue España de 2016 Awada fue clara al definir su rol junto al entonces presidente y recordó el consejo que en su momento recibió de la exprimera dama estadounidense, Michelle Obama: “Me dijo que no me olvidara nunca de que nosotras somos el sostén emocional de nuestros maridos y nuestros hijos, y que en tanto y en cuanto nosotras estemos bien, nuestros hijos van a poder vivir esta experiencia con la mayor naturalidad posible”.

Antes de la ruptura que trascendió ahora, las versiones sobre una crisis en el matrimonio habían sonado con fuerza entre fines de 2024 y principios de 2025, alimentadas especialmente por viajes y apariciones públicas realizadas por separado. Algo que en su momento la propia Awada fue consultada y lo negó.

La confirmada separación marca el final de una de las parejas más mediáticas del poder en el país, que atravesó junta la gestión en la Ciudad de Buenos Aires, la llegada a la Casa Rosada en 2015 y el posterior regreso a la actividad política opositora de Macri.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE