VIDEO. Aprobaron la reforma laboral: media sanción en una sesión escandalosa

El oficialismo logró su objetivo con el respaldo de PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales. Ahora la iniciativa volverá al Senado por la eliminación del artículo que reducía salarios durante licencias médicas

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La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, al cabo de una sesión atravesada por el paro general convocado por la CGT, fuertes cruces en el recinto y un intento del kirchnerismo por hacer caer el debate cuando el oficialismo no estaba en sus bancas.

La votación en general se impuso por 135 votos positivos contra 115 negativos, y representó un paso clave para el presidente Javier Milei, que busca convertir la sanción definitiva en uno de los ejes de su discurso de apertura de sesiones ordinarias el próximo 1° de marzo.

No obstante, el texto deberá regresar al Senado —cámara de origen— para que ratifique las modificaciones introducidas en Diputados, entre ellas la eliminación del artículo 44, que proponía reducir los salarios durante las licencias médicas.

El intento de levantar la sesión

En un pasaje del debate, el kirchnerismo intentó una maniobra para levantar la sesión al advertir la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto. La oposición buscó forzar una votación sin quórum que hiciera caer el tratamiento, en una jugada que fue interpretada por el oficialismo como una “picardía parlamentaria”.

Sin embargo, los libertarios lograron recomponer la presencia en sus bancas y continuar con el tratamiento. El episodio expuso el clima de máxima tensión que dominó la jornada.

Qué cambia la reforma

El proyecto, de más de 200 artículos, introduce modificaciones sustanciales en la Ley de Contrato de Trabajo. Entre los principales cambios, establece una reducción en el cálculo de las indemnizaciones por despido, habilita el fraccionamiento de las vacaciones y crea un banco de horas como alternativa al pago de horas extra.

Además, permite ampliar la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, siempre que se respete un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas.

La iniciativa también dispone la disolución de la Justicia Nacional del Trabajo y el traspaso de sus competencias a la justicia porteña, limita el derecho de huelga y prioriza los acuerdos de empresa o regionales por sobre los convenios colectivos sectoriales nacionales.

Un recinto caldeado

El debate comenzó con fuertes cuestionamientos de Unión por la Patria y la izquierda, que calificaron el proyecto como una “reforma anti laboral”, “regresiva” e “inconstitucional”. Desde esos bloques advirtieron que, en caso de convertirse en ley, será judicializada.

La diputada Vanesa Siley sostuvo que se trata de “una transferencia de riqueza fenomenal que va a causar dolor y miseria a millones de trabajadores”, mientras que Sergio Palazzo la definió como “la regresión más brutal en la historia de los derechos laborales” y cuestionó a los radicales por acompañar la iniciativa.

También Miguel Pichetto, desde Provincias Unidas, afirmó que la norma “de modernización no tiene nada”, y el radical disidente Pablo Juliano se negó a respaldarla invocando la tradición alfonsinista.

Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro advirtió que la reforma generará “más incentivos para facilitar la salida de trabajadores que para promover su ingreso al sistema formal”.

En defensa del proyecto, el miembro informante del oficialismo, Lisandro Almirón, argumentó que “para proteger el trabajo primero tiene que haber trabajo” y sostuvo que el actual marco regulatorio “expulsa a las personas de la formalidad”.

El radical Lisandro Nieri replicó que quienes hoy cuestionan la reforma no avanzaron en cambios cuando fueron gobierno, pese a contar con mayorías parlamentarias.

El apoyo decisivo llegó del interbloque de aliados habituales —Pro, UCR y MID— y de los bloques provinciales que responden a los gobernadores de Salta, Misiones, Catamarca, San Juan, Tucumán y Santa Cruz, los mismos que habían aportado al quórum al inicio de la sesión.

Próxima parada: el Senado

Con la aprobación en Diputados, el oficialismo acelera ahora los tiempos en el Senado. La jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto para emitir dictamen y buscar la ratificación del texto modificado.

Si el Senado convalida los cambios, la reforma se convertirá en ley. De lo contrario, el proyecto podría volver a Diputados en un nuevo capítulo de una discusión que, según anticipó la oposición, podría trasladarse también a los tribunales.

 

 

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