Ciberguerra, drones e inteligencia artificial

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La evolución tecnológica transformó profundamente la forma en que se desarrollan los conflictos armados en el mundo. Según el especialista en ciberseguridad Gabriel Zurdo, la actual dinámica bélica se caracteriza por la centralidad de los ataques digitales, el uso de drones y la inteligencia artificial en operaciones militares.

El experto sostuvo que estos cambios impactan tanto en Medio Oriente como en otras regiones del planeta, donde países con recursos limitados logran desarrollar capacidades ofensivas significativas gracias a la incorporación de tecnología accesible.

La creación del Instituto Mavna por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica, fomentó la formación de hackers y la obtención de información académica vinculada al desarrollo nuclear y tecnológico. En ese contexto, se habrían registrado ataques a más de 170 universidades en distintos países.

El desarrollo y la exportación de drones de origen iraní también modificaron el equilibrio táctico en diversos escenarios. Estos dispositivos, que pueden transportar cargas explosivas de entre 30 y 90 kilos según el modelo, presentan costos relativamente bajos en comparación con los sistemas de defensa que intentan neutralizarlos.

Zurdo explicó que algunos de estos drones tienen precios estimados entre 20.000 y 30.000 dólares, mientras que los misiles defensivos utilizados para interceptarlos pueden costar hasta dos millones de dólares. Esta diferencia económica favorece estrategias de “enjambre”, en las que se lanzan varios drones simultáneamente para saturar las defensas enemigas.

Además, estos sistemas se caracterizan por su baja velocidad, autonomía de hasta 4.000 kilómetros y escasa detectabilidad térmica y radar. Muchos de sus componentes provienen de mercados internacionales y tecnologías comerciales adaptadas.

El uso de Inteligencia artificial

El especialista destacó el creciente uso de inteligencia artificial en la planificación y ejecución de ataques. Según indicó, herramientas basadas en análisis de datos en la nube permiten identificar objetivos y diseñar operaciones en tiempos significativamente más breves que en conflictos anteriores.

Estas tecnologías, utilizadas por fuerzas armadas de distintos países, marcan una transformación en la forma de recopilar información, procesar inteligencia y coordinar acciones militares a gran escala.

Vigilancia, seguridad digital y falta de regulaciones

El avance tecnológico plantea, al mismo tiempo, desafíos vinculados a la privacidad, la vigilancia masiva y la seguridad informática. Zurdo advirtió que la industria tecnológica posee una capacidad de acción que trasciende fronteras y regulaciones estatales.

En este contexto, algunos gobiernos adoptaron estrategias de defensa digital como el modelo de “Confianza Cero”, que prioriza la preparación ante posibles ataques informáticos y la capacidad de respuesta rápida.

El crecimiento exponencial de los dispositivos conectados a Internet —que podrían alcanzar entre 30.000 y 50.000 millones hacia 2030— también genera interrogantes sobre el consumo energético y la sostenibilidad de la infraestructura tecnológica global.

Finalmente, el especialista subrayó la necesidad de establecer marcos regulatorios y éticos frente al avance de la inteligencia artificial y las tecnologías militares. La posibilidad de organizar ataques digitales, desarrollar drones y acceder a información estratégica a bajo costo redefine las relaciones de poder entre Estados y actores no estatales.

En este escenario, el control de los algoritmos y la gestión responsable de la tecnología aparecen como elementos clave para garantizar la seguridad internacional y la convivencia en un mundo cada vez más digitalizado.

 

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