Base lunar: la NASA establece una nueva prioridad
Edición Impresa | 25 de Marzo de 2026 | 02:56
La NASA anunció ayer un giro clave en su estrategia de exploración espacial: concentrará sus esfuerzos en la creación de una base en la superficie de la Luna y suspenderá su proyecto de estación orbital Gateway. La decisión implica una reorientación profunda del programa Artemisa, con el que Estados Unidos busca regresar al satélite y establecer allí una presencia humana sostenida.
El cambio fue confirmado por el director de la agencia, Jared Isaacman. “Suspendemos el proyecto Gateway en su forma actual y nos centramos en la puesta en marcha de una infraestructura que permita garantizar una presencia sostenible en la superficie de la Luna”, declaró. La iniciativa prevé una inversión de alrededor de 20.000 millones de dólares en los próximos siete años.
El nuevo enfoque apunta a levantar un campamento base cerca del polo sur lunar, una región considerada estratégica por la presencia de agua en forma de hielo en el subsuelo. Ese recurso es clave para futuras misiones, ya que podría utilizarse para producir oxígeno, agua potable y combustible.
“La base lunar no será una realidad de la noche a la mañana. Invertiremos alrededor de 20.000 millones de dólares en los próximos siete años y la construiremos a lo largo de decenas de misiones, en colaboración con socios comerciales e internacionales”, añadió Isaacman. Según el cronograma oficial, la construcción comenzaría hacia 2029 y la ocupación semipermanente se proyecta para 2032.
CARRERA CON CHINA
La decisión responde a la necesidad de simplificar y acelerar el programa Artemisa, afectado por retrasos y sobrecostos. También se inscribe en un contexto de creciente competencia internacional, en particular con China, que también busca establecer una base en la Luna en los próximos años.
En ese marco, la suspensión de Gateway aparece como una consecuencia esperada. La estación orbital había sido concebida como un punto de apoyo para misiones lunares y futuras expediciones a Marte, pero también había sido cuestionada por su elevado costo.
“Aunque sigue siendo pertinente para los futuros objetivos de exploración, no es indispensable para alcanzar nuestros principales objetivos”, subrayó Carlos Garcia-Galan, director adjunto del programa Gateway.
La cancelación parcial del proyecto abre interrogantes sobre el destino de los módulos ya construidos o en desarrollo, muchos de ellos en manos de socios internacionales como la Agencia Espacial Europea (ESA) y la japonesa JAXA. Desde la NASA aseguraron que reutilizarán los componentes aprovechables y que mantendrán la cooperación internacional en otros aspectos del programa.
“A pesar de las dificultades encontradas con algunos equipos existentes, (la NASA) reutilizará el material aprovechable y se apoyará en los compromisos de los socios internacionales para respaldar” los demás objetivos de Artemisa, entre ellos la instalación del campamento base, indicó el titular de la agencia.
Por su parte, la ESA informó que mantiene “actualmente consultas estrechas con sus Estados miembros, sus socios internacionales y la industria europea con el fin de evaluar las implicaciones de este anuncio”.
En paralelo, la NASA avanza con las próximas etapas del programa. La agencia prevé enviar a los primeros astronautas a la superficie lunar en 2028, un paso que dependerá del éxito de la misión Artemisa 2. Ese vuelo, cuyo lanzamiento desde Florida está previsto como muy pronto para el 1 de abril, será el primero en transportar seres humanos alrededor de la Luna desde el final del programa Apolo, hace más de medio siglo.
Con este rediseño, la NASA busca recuperar impulso y consolidar una presencia sostenida en la Luna, sentando las bases para futuras misiones tripuladas a Marte.
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