Trump le baja el precio a la oposición venezolana y la deja fuera del juego

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La oposición venezolana quedó relegada en los planes de Estados Unidos para el escenario posterior a la caída de Nicolás Maduro, luego de que el expresidente fuera capturado por fuerzas estadounidenses durante una operación militar en Caracas y trasladado a Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico junto a su esposa, Cilia Flores.

La imagen de Maduro detenido y compareciendo ante la Justicia estadounidense fue celebrada por sectores opositores, aunque ese impacto simbólico no se tradujo en un rol político concreto para sus dirigentes. La actual estrategia de Washington excluye a la oposición como actor central de la transición y prioriza un esquema de control institucional con respaldo del oficialismo.

Tras la operación del 3 de enero, Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen y figura clave del chavismo, asumió como presidenta interina con el aval de Estados Unidos. El presidente Donald Trump afirmó en reiteradas ocasiones que su gobierno está “a cargo” de la situación en Venezuela, lo que implicó un giro respecto del respaldo previo a la oposición.

En ese contexto, quedaron desplazadas las denuncias de fraude impulsadas por la líder opositora María Corina Machado y la reivindicación del triunfo electoral de Edmundo González Urrutia en las presidenciales del 28 de julio de 2024. Según el analista Ricardo Ríos, la actual política estadounidense responde principalmente a “un tema de control” y de estabilidad institucional.

Durante su primer mandato, Trump impulsó sanciones económicas y un embargo petrolero contra Venezuela, además de respaldar al gobierno interino de Juan Guaidó a partir de 2019, una experiencia que terminó debilitándose sin lograr desplazar al chavismo. En su regreso al poder, el mandatario estadounidense optó por un esquema distinto y dejó fuera de sus planes a Machado, pese a su popularidad.

Trump sostuvo públicamente que Machado “no inspira respeto” y consideró que le resultaría difícil liderar una transición. De acuerdo con el diario The New York Times, asesores presidenciales lo convencieron de no transferir el poder a la oposición para evitar una mayor desestabilización del país y la necesidad de desplegar tropas estadounidenses en el territorio.

“La oposición no cuenta con una estructura institucional ni con capacidad real de incidencia sobre el aparato estatal para administrar una transición”, evaluó Ríos. Aun así, Machado respaldó desde un primer momento la presión militar de EE UU y expresó reiteradamente su agradecimiento a Trump, aunque no mantiene contacto con él desde octubre pasado. La oposición continúa sin respaldo de las Fuerzas Armadas, que históricamente se han declarado leales al chavismo y ahora manifestaron su apoyo a Rodríguez.

 

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