Trump, “el iraní”: quiere elegir al sucesor de Khamenei

En plena guerra en Medio Oriente, el republicano dijo que debe “participar” en la selección del nuevo líder supremo y rechazó de plano al hijo del ayatolá asesinado

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En el sexto día de la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán, Donald Trump lanzó una declaración que volvió a sacudir el tablero internacional: dijo que quiere intervenir en la elección del próximo líder supremo iraní tras la muerte del ayatolá Alí Khamenei.

“El hijo de Khamenei es inaceptable. Queremos a alguien que traiga paz y armonía a Irán”, afirmó el presidente estadounidense en una entrevista con el portal Axios.

Pero Trump fue aún más lejos. No solo rechazó al heredero natural del líder asesinado, sino que aseguró que Washington debería tener voz en el proceso de sucesión dentro de la república islámica.

“El hijo de Khamenei es un peso ligero. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy”, dijo, trazando una comparación con Venezuela tras el derrocamiento de Nicolás Maduro.

Según Trump, si Irán queda nuevamente en manos de un líder hostil a Estados Unidos, la guerra podría repetirse en pocos años. “Si no cambia el liderazgo, estaremos de nuevo en guerra en cinco años”, advirtió.

La incógnita en Teherán: quién reemplazará al ayatolá

La muerte de Khamenei abrió una lucha silenciosa por el poder en Teherán.

Entre los posibles sucesores aparece Mojtaba Khamenei, hijo del líder supremo asesinado, aunque también circulan otros nombres dentro del clero chiita, como Alireza Arafi, Mohsen Araki y Hassan Khomeini, nieto del fundador de la república islámica.

El sistema político iraní establece que el líder supremo no es elegido por el gobierno ni por potencias extranjeras, sino por la Asamblea de Expertos, un poderoso órgano compuesto por clérigos chiitas que históricamente mantienen posiciones firmemente antiestadounidenses.

Por eso, las declaraciones de Trump generaron desconcierto: no está claro de qué forma podría influir realmente Washington en una decisión interna del régimen.

Mojtaba Khamenei, el heredero que incomoda a Washington

Mojtaba Khamenei, de 56 años, es considerado desde hace años uno de los hombres más influyentes del poder iraní, aunque nunca ocupó un cargo formal.

Nacido en la ciudad santa de Mashhad, mantiene estrechos vínculos con los sectores más conservadores del clero y con la poderosa Guardia Revolucionaria, el brazo militar más temido del régimen.

Su relación con ese aparato militar se remonta a la guerra entre Irán e Irak en los años ochenta, cuando participó en unidades de combate.

En 2019, el Departamento del Tesoro estadounidense afirmó que Mojtaba actuaba como representante directo de su padre, pese a no haber sido designado oficialmente.

Según Washington, Ali Khamenei había delegado en su hijo parte del manejo político del país, en coordinación con la Guardia Revolucionaria.

Sin embargo, años antes de morir, el propio líder supremo había rechazado la idea de una sucesión familiar, recordando que la revolución islámica de 1979 había terminado con siglos de monarquía hereditaria.

El hijo del sha reaparece y habla de “fin del régimen”

La crisis también reactivó a los opositores iraníes en el exilio.

Reza Pahlavi, hijo del último sha derrocado en 1979, aseguró que cualquier nuevo líder designado por el actual sistema carecerá de legitimidad.

“Cualquier intento de nombrar un sucesor está condenado al fracaso. Quien sea presentado será visto como cómplice del sangriento pasado de este régimen”, escribió en la red social X.

Pahlavi volvió a plantear la posibilidad de una transición hacia una democracia laica y aseguró que la caída del régimen podría estar cerca tras la muerte de Khamenei.

 

 

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