Irán desafía a EE UU: un “mal acuerdo” o la guerra

Propuso un plan de 14 puntos para cerrar el conflicto en 30 días. Washington evalúa la oferta, escoltará buques en Ormuz y mantiene contactos diplomáticos “positivos”

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La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló con un mensaje directo de los Guardianes de la Revolución: Washington debe elegir entre “una operación militar imposible o un mal acuerdo” con Teherán.

El desafío llega en un contexto de frágil alto el fuego vigente desde el 8 de abril, tras casi 40 días de ataques israeloestadounidenses contra territorio iraní y represalias en la región que dejaron miles de víctimas, sobre todo en Irán y el Líbano.

El planteo iraní se apoya en una propuesta de 14 puntos que, según su diplomacia, busca cerrar el conflicto en un plazo de 30 días. El plan -transmitido a través de Pakistán como mediador tras contactos fallidos en Islamabad- incluye exigencias clave: la retirada de fuerzas estadounidenses de zonas cercanas, el levantamiento del bloqueo a puertos iraníes, la liberación de activos congelados, el pago de indemnizaciones y el fin de las sanciones.

También contempla un mecanismo específico para el estratégico estrecho de Ormuz y el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, donde el grupo Hezbolá se involucró tras los primeros bombardeos. “Nuestro plan se centra exclusivamente en poner fin a la guerra”, afirmó el portavoz Esmail Baqai.

ORMUZ, PUNTO NEURÁLGICO

El estrecho de Ormuz se ha convertido en el punto neurálgico del conflicto. Por allí transitaba antes de la guerra cerca de una quinta parte del petróleo y gas que consume el mundo.

Su bloqueo por parte de Irán ha estrangulado el flujo energético global y disparado los precios a niveles no vistos desde 2022. En respuesta, Washington impuso un bloqueo a los puertos iraníes, en una escalada económica que acompaña la tensión militar.

Sin embargo, el presidente Donald Trump reaccionó con dureza ante la propuesta iraní. “No puedo imaginar que sea aceptable”, escribió en Truth Social, al considerar que Irán “aún no ha pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le ha hecho a la Humanidad”.

“CONVERSACIONES MUY POSITIVAS”

Aun así, el propio mandatario introdujo un matiz al asegurar que existen “conversaciones muy positivas” en marcha que podrían conducir a “algo bueno para todos”, lo que sugiere que la vía diplomática sigue abierta, aunque con profundas desconfianzas.

En paralelo, Washington anunció una medida de alto impacto operativo: desde hoy lunes comenzará a escoltar buques comerciales de distintos países a través del estrecho de Ormuz. “Haremos todo lo posible por sacar sus barcos y sus tripulaciones de manera segura”, afirmó Trump al presentar el denominado “Proyecto Libertad”.

Según datos del sector marítimo, cientos de embarcaciones permanecen en la zona a la espera de condiciones seguras para retomar sus rutas.

Desde Teherán, los Guardianes de la Revolución sostienen que el margen de maniobra de Washington “se ha reducido”, apoyándose también en lo que describen como un cambio de tono de potencias como China, Rusia y algunos países europeos frente a la estrategia estadounidense. En ese escenario, el mensaje es contundente: aceptar un acuerdo bajo condiciones iraníes o enfrentar una escalada cuya viabilidad militar, advierten, sería “imposible”.

CONFLICTO EN ZONA GRIS

Mientras tanto, el conflicto permanece en una zona gris. Aunque los bombardeos cesaron, la guerra continúa en forma de presión económica, maniobras navales, amenazas cruzadas y negociaciones indirectas.

Trump incluso dejó abierta la posibilidad de retomar las hostilidades: “Si se portan mal… es una posibilidad que podría ocurrir”, advirtió.

Entre tensiones, diplomacia y poder militar, el pulso entre Washington y Teherán mantiene en vilo a la región y al mercado energético global.

 

 

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