Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Avisos Clasificados
Buscar
Dólar Oficial $80,19
Dólar Ahorro/Turista $132.31
Dólar Blue $145,00
Euro $92,57
Merval 0,00%
Riesgo País 1338
Toda la semana |COMPLEJOS CON EL AUTOESTIMA
Yo, yo yo: cuando el narcisismo se vuelve enfermizo

Se trata de una conducta casi siempre inconsciente que afecta mucho al entorno de quien la padece. Las terapias apuntan a modificar algunas conductas

Yo, yo yo: cuando el narcisismo se vuelve enfermizo

Los narcisistas suelen tener una autoestima demasiado alta e inestable

9 de Agosto de 2020 | 06:45
Edición impresa

Egoísta, engreído, enamorado de sí mismo. Esas son las palabras que utilizarían muchos para describir a un narcisista. Los narcisistas suelen necesitar ser el centro de atención, ser admirados, y lo necesitan de un modo casi compulsivo. Muchas veces ocupan posiciones de liderazgo, tienen un rendimiento sobresaliente y siempre están convencidos de sí mismos. Es decir, tener este tipo de personalidad no siempre es enfermizo.

Según los especialistas, el narcisismo hasta cierto punto no es más que otro modo de denominar una búsqueda sana de autoestima.

Se habla, en cambio, de un trastorno narcisista cuando ese comportamiento genera un padecimiento tanto en el narcisista como en las personas que lo rodean.

AUTOESTIMA INESTABLE

Los afectados suelen tener una autoestima demasiado alta y al mismo tiempo inestable e intentan compensarlo con una presentación exagerada y distorsionada de sí mismos. Tienden a sobreestimar sus habilidades y conquistas. Elevan su autoestima teniendo pretensiones desmedidas, dicen los expertos.

Las personas con este tipo de trastorno se ponen por encima de otras, intentan dominarlas, controlarlas y menosprecian o desatienden los logros de otros. “Ese comportamiento deriva inevitablemente en conflictos”, dice Sabina Herpertz, directora de la Clínica de Psiquiatría General de la Universidad de Heidelberg.

Los narcisistas demuestran poca empatía y poco interés por otros. Si no se cumplen sus deseos, desatan una catarata de críticas. Si se ven ante un fracaso, se enojan, agreden o hacen comentarios que desvalorizan a los demás. “Sólo demuestran interés en otros si les sirven para alcanzar sus objetivos o si ven que generan admiración”, detalla.

EL DILEMA DE LOS AFECTADOS

Los especialistas aseguran que esto pone a los afectados frente a un dilema, porque si bien ellos no tienen ningún interés por otros, dependen totalmente de la atención y la admiración de los demás para estabilizar su autoestima.

Eso les genera un padecimiento. En primer lugar, por las tensiones y conflictos que viven con los demás, y en segundo lugar por el abismo que se abre, cada vez más, entre la realidad, por un lado, y sus pretensiones e idealización de sí mismos, por otro. Si los afectados de pronto son confrontados consigo mismos o dejados de lado, pueden caer en una crisis existencial.

INCONSCIENCIA

“Uno de los grandes problemas es que quienes padecen trastorno narcisista no suelen ser muy conscientes de su problema”, asegura Herpertz. Quien tiene este trastorno de personalidad suele iniciar una terapia sólo por enfermedades derivadas, como la depresión, los trastornos alimenticios o por una adicción.

“Los afectados suelen tener dificultad en reflexionar de un modo crítico sobre sí mismos”

Sabina Herpertz,
Directora de la Clínica de Psiquiatría General de la Universidad de Heidelberg

 

El inicio de la terapia puede ser difícil. “Los terapeutas suelen necesitar bastante tiempo para poder acercarse al paciente”, señala la experta. Los narcisistas enfermizos suelen tratarlos como a las demás personas de su entorno, es decir, se esfuerzan en demostrar que son superiores desvalorizando a quien tienen enfrente.

Por eso el terapeuta debe lograr que el paciente se abra y confíe. “Los afectados suelen tener dificultad en reflexionar de un modo crítico sobre sí mismos”, explica Herpertz, no suelen ser conscientes de lo enrevesado que es su comportamiento y lo difícil que son sus tratos para otros.

Pero la terapia no sólo debe apuntar a que el narcisista pueda ponerse en los zapatos del otro. También debería incorporar estrategias de comportamiento para poder manejarse mejor con los demás. A una persona que tiene pretensiones demasiado altas y se sobreexige se la puede ayudar dándole objetivos alcanzables y posibles.

En líneas generales, las terapias intentan detectar qué es lo que le está faltando a cada paciente. En muchos casos la idealización de sí mismo y el trato despectivo hacia otras personas “no es más que una compensación”. Muchos sólo tienen una gran necesidad de pertenencia y contención.

Allí es donde puede indicársele al afectado una serie de soluciones posibles. “En muchos casos tiene sentido que los familiares sean partícipes de la terapia”, opina Herpertz. Los familiares deberían aprender a formular sus propios intereses a lo largo del tratamiento sin tratar de un modo despectivo a quien padece trastornos narcisistas.

¿Puede curarse un trastorno así? No se puede cambiar a una persona, pero los especialistas aseguran que el objetivo de una terapia consiste, más bien, en arrojar luz y generar cambios en los modos de comportamiento y de pensamiento extremos.

Eso permite que el paciente mejore su calidad de vida y reduzca su sufrimiento. Tanto para él como para quienes lo rodean, ya sea su familia, amigos y compañeros detrabajo. (DPA)

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

Multimedia
cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $223.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla