El acuerdo Mercosur–Unión Europea: apertura gradual, exportaciones y economías regionales
| 17 de Enero de 2026 | 16:46
Para el Gobierno nacional, la firma del Acuerdo de Asociación y del Acuerdo Comercial Interino entre el Mercosur y la Unión Europea marca un punto de inflexión en la política de inserción internacional de la Argentina. La evaluación oficial subraya que el entendimiento no solo mejora el acceso a uno de los mercados más grandes del mundo, sino que también establece reglas estables que apuntalan las exportaciones, las inversiones y el desarrollo de sectores estratégicos.
Los acuerdos fueron rubricados en Asunción por los jefes de Estado y cancilleres del Mercosur junto al comisario de Comercio de la Unión Europea. Desde el Ejecutivo remarcaron que el bloque europeo, con 450 millones de habitantes y una participación cercana al 15% del PBI global, se convierte en un destino aún más atractivo para los productos argentinos, en un contexto de creciente competencia internacional.
Un mercado ampliado para las exportaciones
Según el análisis del Gobierno, uno de los principales beneficios del acuerdo es la mejora sustancial en las condiciones de acceso al mercado europeo. La Unión Europea es el segundo mayor importador mundial y el entendimiento prevé la eliminación de aranceles para la gran mayoría de los envíos del Mercosur.
En términos concretos, el 92% de las exportaciones del bloque ingresará con arancel cero, mientras que otro 7,5% contará con acceso preferencial mediante cuotas. Para la Argentina, esto implica una ventaja significativa para sus principales productos exportables, en especial los de origen agroindustrial, que concentran buena parte de las ventas externas al bloque europeo.
El Gobierno destacó que la reducción de aranceles será inmediata en algunos casos y progresiva en otros, con plazos que llegan hasta los diez años, lo que permitirá a los sectores productivos adaptarse al nuevo escenario comercial.
Carne, alimentos y pesca, entre los más favorecidos
Entre los rubros más beneficiados aparece la carne bovina, que hoy enfrenta aranceles elevados. Con el nuevo esquema, parte de las exportaciones ingresará sin aranceles y otra porción lo hará con tasas significativamente reducidas, a través de nuevas cuotas que serán distribuidas entre los países del Mercosur.
También se esperan mejoras sustanciales para productos de la pesca, como langostinos, merluza y calamar, que pasarán a tributar arancel cero. En el mismo sentido, el acuerdo contempla reducciones o eliminaciones de aranceles para biodiesel, miel, cítricos y frutas frescas, sectores en los que la Argentina tiene fuerte presencia exportadora.
Desde el Ejecutivo subrayaron que estas condiciones permitirán ampliar volúmenes, ganar competitividad y consolidar mercados de largo plazo.
Economías regionales y reglas más claras
Otro de los puntos destacados por el Gobierno es el impacto sobre las economías regionales. Productos como frutas, legumbres, tabaco, hortalizas, mate, té y aceites esenciales tendrán mejores condiciones para ingresar al mercado europeo, lo que abre oportunidades para provincias con fuerte perfil exportador.
Además, el acuerdo incorpora mecanismos para reducir barreras no arancelarias, especialmente en materia sanitaria y fitosanitaria. Según el documento oficial, la definición de procedimientos y plazos claros aportará previsibilidad y reducirá costos para los exportadores.
El entendimiento también permitirá a la Argentina competir en igualdad de condiciones con países que ya cuentan con acuerdos comerciales con la Unión Europea, evitando desventajas frente a competidores directos.
Industria y apertura gradual
En el plano industrial, el Gobierno resaltó que el acuerdo contempla una apertura escalonada. El Mercosur mantendrá protegidos ciertos sectores sensibles y desgravará una parte importante de las importaciones europeas en plazos largos, de diez años o más.
El sector automotor tendrá un tratamiento diferencial, con cronogramas extendidos para la reducción de aranceles, especialmente en el caso de vehículos eléctricos y de nuevas tecnologías. También se prevén salvaguardias que podrán activarse durante los primeros años de vigencia del acuerdo.
Según la mirada oficial, este esquema busca equilibrar la apertura comercial con la necesidad de dar tiempo a la adaptación productiva.
Más exportaciones, más inversiones
El Gobierno proyecta que el acuerdo tendrá un impacto positivo tanto en las exportaciones como en las inversiones. Las estimaciones oficiales indican que los envíos argentinos a la Unión Europea podrían crecer de manera sostenida en los próximos años, con un aumento significativo en el mediano y largo plazo.
A su vez, el acceso a insumos, maquinaria y bienes de capital europeos a menores costos podría mejorar la competitividad de la industria local. En paralelo, el Ejecutivo destacó que la Unión Europea es el principal origen de inversión extranjera directa en la Argentina y que el nuevo marco normativo aporta previsibilidad para nuevas decisiones de inversión.
Próximos pasos
Tras la firma, el acuerdo deberá atravesar los procesos de ratificación en los parlamentos de ambos bloques. No obstante, el Gobierno señaló que, una vez cumplidos los pasos internos de la Argentina y la Unión Europea, el entendimiento podrá comenzar a aplicarse de manera bilateral.
Para la Casa Rosada, el acuerdo Mercosur–Unión Europea no es solo un tratado comercial, sino una señal política y económica de largo plazo que apunta a reinsertar a la Argentina en los grandes flujos del comercio internacional.
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