VIDEO.- Triunfo de la galera: lo dio vuelta en cinco minutos

Jugó un flojísimo primer tiempo y perdía 1-0 por errores propios, groseros. Pero se enchufó Tiago Palacios y con un golazo empató y con otro logró la ventaja definitiva

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Por MARTIN CABRERA

mcabrera@eldia.com

Mendoza, env. esp.

Se sacó la bronca. Se salvó del incendio. Se puso de pie tras tocar el piso. Estudiantes logró un triunfo sufrida y necesario para que colectivamente gane en confianza luego de mostrar muchas dudas contra un rival inferior. Ganó 2-1 en su visita a Gimnasia de Mendoza luego de esa un gol por debajo y con densos nubarrones. No fue un gran partido del Pincha, pero lo suficiente como para mostrar que aunque jugando con errores está por encima de la mayoría de los equipos de la Liga.

En el primer tiempo Estudiantes trató de ser prolijo como la semana pasada pero más compacto. Fue un equipo con dudas en el juego directo del rival pero peligroso a la hora de las asociaciones en la mitad de cancha con Tiago Palacios y Alexis Castro. Al menos en los primeros 25 minutos colectivamente fue un poco más el equipo de Medina, que de todos modos nunca dio la sensación de tener el partido controlado ni mucho menos.

Es más, a los 3 minutos Santiago Rodríguez desperdició un gol increíble, al quedar mano a mano con Muslera tras preciso pase de Lencioni que lo dejó solo con el arquero. Pero en su intento de eludirlo dejó larga la pelota y se fue del campo. Aviso para una defensa que nunca se sintió cómoda con el campo, extremadamente mojado.

Pero el otro equipo, el que jugó de mitad de cancha para adelante tuvo momentos lúcidos en el primer tiempo. Lo dicho, con Castro y Palacios como generadores, tuvo aproximaciones pero solo una situación de gol, que fue clarísima. Jugó rápido Castro para Palacios, que de primera y con un fuerte zurdazo hizo que el balón pasase a centímetros del poste derecho de Rigamontti. Fue muy clara, a la altura de la del inicio del partido para el local.

No obstante el Pincha no mantuvo esa postura ni continuidad en las marcas. No pudo ganar la pulseada del mediocampo y sufrió mucho cuando la pelota llegó por sus laterales, principalmente por la derecha, en donde Meza no tuvo un jugador por delante que lo ayudase. No fue del todo buena la imagen que mostró en el tramo final del primer período y eso que enfrente tuvo a un rival que le puso ganas para disimular sus muchas falencias. Tampoco aportó Fabricio Pérez, que no fue efectivo con la pelota parada, nunca desniveló y en la marca dejó solo a Benedetti.

Y esa sensación de fragilidad se hizo efectiva en el segundo minuto de descuento, con el gol de Agustín Módica que en realidad fue obra de la defensa de Estudiantes que se empecinó en complicarse y no rechazar la pelota, la última. Ya estaba con los brazos caídos y esa jugada fue el corolario. Mal Piovi, Meza, Amondarain... Un cúmulo de errores imperdonables para un equipo con jugadores tan cotizados.

Inadmisible, como el arbitraje (otra vez) de Nazareno Arasa, que no vio dos codazos y en una jugada frenó la contra y ni siquiera amonestó al jugador local. ¿Y el VAR? Nada, como aquella noche contra Barracas Central.

Para el segundo tiempo Medina apostó por Edwuin Cetré en lugar de Pérez. El equipo se paró unos metros más adelante e intentó ser protagonista. Pero sus errores, la defensa del rival y un árbitro que sacó al manual de cómo no dejar ni dar ritmo lo fueron consumiendo.

Lo salvó Tiago Palacios a los 15 minutos con un gol de otro partido y de otra liga. Terrible lo que hizo el volante que lleva la camiseta número 10 desde afuera del área le pegó un zurdazo con tanta clase que se clavó por el segundo palo del arquero local. Ni siquiera el VAR, que buscó una mosca en la selva lo pudo impedir. Hacía rato no se veía un gol así. De la galera para salvar a un equipo que entraba en zona de desesperación. Una posibilidad para mostrar sus argumentos.

Y lo hizo, porque cinco minutos después otra vez Palacios hizo el segundo ras recibir un pase de Carrillo, que adentro del área es muy bueno, lejos no pesa. El ex Torque no dejó dudas y fue el bombero que apagó el incendio.

Esos minutos de lucidez y efectividad hicieron más notorios los malos momentos del primer tiempo. Estudiantes es mucho más que este Gimnasia y no podía permitirse perder el partido por errores propios. Los jugadores, responsables del mal citado fueron los responsables de la notoria mejoría.

Lo tuvo para liquidar dos veces, con Palacios y con un cabezazo de Mikel Amondarain, en el peor momento del local. No pudo hacerlo y, lógicamente, terminó sufriendo por demás. Porque no hay equipos que pasen de 1 a 100 en pocos minutos. Hizo los goles, se puso al frente pero siguió algunos problemas,

Defendió con cinco jugadores los minutos finales para asegurarse los tres puntos. También fue una manera de mostrar la falta de confianza. Pero ganó y, por cómo se presentó la noche, fue lo más importante.

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PARTIDOS. Son lo que arrastra Estudiantes sin perder en condición de visitante, producto de cinco victorias y tres empates. La última caída fue ante Tigre por 1-0, el pasado 9 de noviembre por el Torneo Calusura 2025

 

 

 

 

 

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